5 diferencias entre una curvy y una gorda

eres una curvy o una gorda

He de reconocer que hasta hace pocas semanas yo no me definía como una mamá curvy sino como una vaca-burra, una gorda, rellenita, rechoncha, de metabolismo muy aprovechado, de hueso ancho, etc. Vamos, que ya sabemos todas la cantidad de eufemismos que se nos pueden ocurrir para hablar de nuestro sobrepeso u obesidad sin hacer demasiada sangre con el tema (sólo la justita). Tras mi día de iluminación y revelación al ir a mis primeras rebajas bien aprovechadas desde que soy madre, el apelativo curvy llegó a mi vida para instalarse definitivamente. Por mí misma, ya suelo inventar muchas palabras en mi día a día (en la Real Academia de la Lengua me van a vetar el uso del español por la faena que les estoy dando), por lo que sólo me faltaba cogerle afición a los anglicismos para terminar con la cuadratura del círculo. Sin embargo, creo que además de ser una palabra que esta muy de moda, no sé si puedo afirmar rotundamente que curvy y gorda son lo mismo, porque para la mayoría de la gente no son exactamente sinónimos. Por ejemplo: Beyoncé es curvy para todos pero tu vecina Encarni, la del quinto, con el mismo tipo que la cantante, puede ser considerada una gorda. Otros hacen distinciones según la cantidad de kilos (más allá de un límite que yo no sé cuál es, eres una gorda sin más y no una curvy), y otros simplemente usan lo de curvy como un eufemismo más para denominar a cualquiera que empiece con sobrepeso. Y así, a bote pronto, se me ocurren 5 diferencias entre una curvy y una gorda que las convierte en especies diferentes. Y no por lo que piensen los demás de nosotras, sino por cómo nos vemos a nosotras mismas.

1. Una curvy asume su peso con dignidad. Por supuesto que todas renegamos alguna vez de los michelines (si hasta las flacas dicen verse feas y con kilos de más dependiendo del pie con el que se levanten) pero por norma general, la curvy vive feliz en su abundancia, mientras que la gorda suele padecer bastante más por el tema de su aspecto físico. Una curvy se levanta, se ve de talla grande pero hasta mona (sí, oigan, que tanta curva no tiene por qué ser desagradable a la vista) y se lanza a emperifollarse (o a ponerse los trapos viejos de andar por casa, dependiendo de la etiqueta que requiera la situación) y ya no vuelve a pensar en esos kilos de más durante el resto del día. Hace vida normal, se viste de forma normal, trabaja de forma normal y se relaciona como el resto de hembras de su especie. La gorda puede quedarse atascada en el pensamiento del peso por la mañana y entrar en bucle hasta que vuelve a meterse en la cama para dormir. ¡Eso no es vida! Vamos a dejar de pensar como gordas.

2. Una curvy no se avergüenza de marcar sus carnes. ¿Para qué? Si la vergüenza no va a hacer que disminuyan de tamaño. Y como ya hemos dicho que la fémina curvy asume su peso, sólo le hace falta un mínimo de coherencia de pensamiento (y de suerte con el tallaje de la moda del último momento) para lucir todo tipo de modelitos que potencien esas curvas. No hay que ocultarse bajo metros y metros de tela, sino que la curvy también disfruta con conjuntos ajustados pero que no compriman la molla hasta la extenuación (o la asfixia, en el peor de los casos). Como una hembra de peso normal, la curvy tiene muchas prendas diferentes en su armario, mientras que la gorda a veces se encasilla en el chándal, los pantalones de pitillo y las camisas floreadas de jubilado en Miami o de King África en pleno verano. Por nuestra salud mental ¡dejemos de pensar como gordas!

3. Una curvy cree que su belleza es real. ¡Porque es bella! Quien más y quien menos, por muy curvy que sea, tendrá una sonrisa bonita, unos ojos llamativos, un pelo espectacular, un culo resultón (para esto una curvy tiene muchas papeleta), unas manos perfectas ¡un algo que la haga especial! Que secas horrorosas también las hay a patadas, pero oye, parece que por tener unos kilos de más ya no tenemos salvación para ninguna parte de nuestra anatomía. La gorda se olvida de que un cuerpo es algo más que las vueltas de carne que lo envuelven. Yo he decidido pensar en los aspectos que me gustan de este tipín y hacerme un poco la loca con los que menos arreglo tienen.

4. Una curvy no piensa en hacer dieta durante todo el día. A no ser que esté bajo tratamiento médico, of course. Que la salud es lo primero. Pero si ya te has instalado en tus kilos de más, has visto que no tienen un plan trazado para emanciparse y tú tampoco tienes espíritu para un desalojo (seguro que en nada llega otra ocupación) ¿de qué sirve martirizarse pensando en lo que te va a engordar tal o cual cosa? Nos levantamos, tratamos de llevar una vida sana, una dieta equilibrada, movernos un poco para no marginar el asunto de la actividad física y para que nuestro cuerpo curvy no se desboque a lo loco. Pero no caigamos en la torpeza de una gorda: pensar que no debes comerlo. Comértelo. Arrepentirte durante horas por haber caído en la tentación. Si te lo comes ¡ya sabes las consecuencias! Yo es que tengo poco cargo de conciencia cuando de zampar se trata (y para todo, en general). Una vez en la boca ¡no hay marcha atrás!

5. Una curvy conoce su potencial. Aunque a veces no sepa cómo sacarle partido, en su fuero interno la curvy es consciente de que con un modelito mono y arreglándose una chispa, puede ser tan resultona como cualquier mujer de peso normal. Le gusta la moda, la cosmética y toda la parafernalia que envuelve a esto de la belleza desde tiempos inmemoriales. La gorda no lo tiene tan claro, ve lo de arreglarse como una entelequia, se nos viene abajo y tira la toalla pensando que es una gorda horrible y punto. Que no puede hacer nada por cambiar esa situación y que invertir su tiempo en tratar de mejorar su imagen es malgastarlo. En definitiva, una curvy se esconde dentro de una gorda, hasta que por fin un día tiene la revelación y decide cambiar de actitud respecto a su físico.

¿Tú qué eres? ¿Una curvy o una gorda?




Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

22 comentarios:

  1. Maria Mivinailart

    Que grandes diferencias!! Te diré algo más, se puede pasar de gorda a curvy… creo que también es cuestión de actitud (y autoestima). Me explico. Hace años era de las que penaba con el peso y lloraba yo sola en mi cuarto por ello deseando ser más delgada, aunque si conocía mis puntos fuertes y me encargaba de explotarlos al máximo. Total, que conocer a mi marido fue el punto y final de aquella guerra contra mi misma, él me enseñó a quererme tal como soy, querer mis michelines y disfrutar de la vida.
    Asi que yo pasé de gorda a curvy. Por supuesto, me gustaría pesar menos, pero que si mañana mi señor esposo me dice de comer una hamburguesa pues no me lo pienso dos veces! Ya cenaremos algo más ligero jajajaja
    Vivan las curvy!!! 😉

    • Estoy contigo. A mí me ha pasado siempre que sí, que querría tener menos kilos (sobre todo porque ahora me siento estupendamente, pero a la larga ya se sabe la lacra que serán para mi salud) pero tampoco me obsesiono ni pongo remedio. Y «lo peor» ¡es que yo me veo mona así! Con lo cual, menos pensamientos para dietas y privaciones. Creo que incluso si significasen lo mismo, ese paso de dejar de verse como una gorda en plan peyorativo para considerarnos una curvy estilosa ¡es un gran avance para nosotras! Ay, es que me dejo llevar por el optimismo y lo veo todo curvy y de color de rosa.

  2. ¿Entonces la diferencia radica en la actitud? Yo el término curvy lo conozco hace poco, pero apoyo el optimismo sobre el negativismo, ¡mejor ser positiva!

    • Hay mucha variedad de opiniones. Yo creo que la actitud tiene un gran peso (y mira, nunca mejor dicho) en esto de considerarte curvy o gorda. Eso sí, yo voy diciendo alegremente que estoy gorda y no lo considero ofensivo, pero la palabra ha quedado tan marcada que a mucha gente sí parece molestarle.

  3. Cuestion de madres

    Pues sí, todo depende del cristal con el que se mire. Yo hay días que soy una grancurvy y otros estoy muyyyyyy gorda (no todos los días una tiene el mismo humor) y sí, pienso en hacer dieta constantemente pero por salud no porque no me vea guapa o quiera ser una sílfide… que una puede tener grandes curvas y ser lo más en moda, estética y demás cosas

    • ¡Jajaja! Yo días de muy gorda también tengo, aunque pocos, en los que no me veo nada mona, todo me sienta mal y parece que no quepa ni en el espejo. Lo de la dieta por salud es comprensible (yo también lo pienso de cara al futuro, y sé que debería empezar ya) pero por una cuestión meramente estética ya paso de complicarme con privaciones para unos pocos gramos.

  4. Hola!!!! Ya me tienes por aquí que aunque no sea curvi me encanta como escribes y además tengo muchas chicas curvis cercanas y les he hablado del blog, a unas porque son divinas y les vendrá genial y a otra porque no lleva nada bien los kilos y hay que diosfrutar de la vida y no penar y sufrir que bastantes cosas malas pasan ya, no nos pongamos nosotras más y leer esto espero que sirva para que se anime, aunque no sé yo.
    Lo de la dieta, ya sabes que me gusta cuidar la alimentación por salud, pero este verano me he puesto fina de helados, barbacoas, pasteles, tortilla, en fin, que la vida son dos días.
    Un besito.

    • ¡Bienvenida no curvy! A ver, hacer dieta por prescripción médica es lo mejor del mundo. Los kilos de más, cuando ya llegan al sobrepeso y la obesidad, no benefician a nadie. Pero en el post, me refiero a esos pensamientos que nos acosan al mirarnos en el espejo, o al sufrir porque en un probador no nos entra la ropa que nos gustaría llevar y lanzarnos de cabeza a esas dietas supuestamente milagrosas que ni nos van a enseñar a comer ni nos van a arreglar la salud. Por eso digo que si una quiere hacer dieta en serio ¡adelante! Pero dejar de comer un día para quitarte el remordimiento y seguir igual de triste y de gorda al día siguiente ¡eso no nos ayuda nada!

  5. Yo siempre he sido un poco de belleza de esas antiguas, más bien de los años 50, cuando las mujeres podían tener agarraderas y estar buenorras a la vez. A mí tanto palo seco me aburre y debo decir que ya soy muy pero que muy fan de esta nueva faceta tuya. ¿Me dará el tiempo para leerte todo?
    Y por cierto, tú lo que eres es una curvy GUAPA!

    • ¡Jajaja! No te creas, que yo pienso mucho en cómo hubiera sido mi vida con este cuerpo en otra época con más aprecio por las redondeces del cuerpo. Me alegro de que te hayas pasado por aquí y de que te guste la idea. ¡Ojalá los contenidos también!

  6. Pues eso, que al final es cuestión de actitud.

    Mucho mejor una curvy que una gorda, pero más que nada por la primera diferencia que comentas, vivir feliz con lo que se es, no?

    • Es que creo que es la clave. El problema de la palabra gorda es que ya todos la usamos peyorativamente, y puede ofender a la gente. Pero lo ideal es aceptarse tal y como uno es, sobre todo si no hay cambio posible. Porque si lo hay ¡hay que lanzarse a lograr el objetivo!

  7. Estoy muy orgullosa de ti y lo sabes!!
    Es cuestión de actitud!
    Y como ves, no importa estar flaca o curvy porque siempre nos critican, nos preguntan y a los demás qué más les da cómo estemos!!

    Me encanta tu cambio, incluso ésta página nueva, tan prolija, tan fresca, esos colores tan femeninos!
    Bienvenida a tu nuevo yo!
    Besos!

    • ¡Jajaja! ¡Qué bueno verte por aquí! Sí, sí precisamente en cas atengo yo a mi marido que es un hueso y vive lo mismo pero por los pocos kilos. ¿Seguro que no me he pasado con el rosa? 😛

  8. Madre mía! ¿Sabes qué es lo que más me ha impactado del post? Que en cada una de las matizaciones que has hecho entre curvy y gorda no he dejado de ver representadas a un par de amigas, que no sobrepasan los 50kg y que, me acabo de dar cuenta de que pasan por la vida con actitud de gorda! Siempre a dieta, siempre mirandose las mollas (¡Dios santo! ¿Qué mollas?), siempre horas y horas (y mucho dinero) desperdiciados en peluquerías, manicuras, ropa de temporada, maquillajes y complementos que no necesitan y que tampoco las hacen más felices, diciendo que la Beyoncé está gorda (O_o)…

    Ahora me doy cuenta de la suerte que tengo de no sentirme esclava de la moda ni de los complejos (siempre me río de mi estilo clasificándolo como ‘zarrapastrosil’ pero es una broma: mi estilo me encanta) y creo que ha sido gracias a que mi madre no ha sido esclava a su vez de tratamientos de belleza, maquillajes, ropa imposible, objetivos inalcanzables…

    Por eso reivindico que tenemos que ser las primeras en dar ejemplo a nuestras criaturas, niños o niñas, para que ellas tampoco pasen por la vida adulta sintiéndose unas ‘gordas’ (de 40 a 160 kg).

    • ¿Cómo se puede una ver gorda con 50 kilos? Aunque realmente hay graves enfermedades asociadas con esa distorsión de la propia imagen. Igual se buscan tanto las mollas porque no se las ven ¡porque no tienen! Pero por lo que cuentas, también distorsionan la imagen de otras famosas, no esqueléticas como Beyoncé, a quienes se les suele acusar de ser unas regordetas por tener algo más de carne encima del hueso.
      Eta lucha para no sentirnos esclavos de la imagen es muy ardua. Y eso que nosotras ya tenemos una edad, pero sobre todo en las nuevas generaciones es una batalla que habrá que librar para que no se nos hundan las criaturas en la miseria si su tipo no corresponde con el que esté de moda en ese momento. Me gusta tu reivindicación (aunque ya sabes que también me gustan mucho los cosméticos).

  9. Totalmente Curvy ????????????

  10. Hola! Siento discrepar de tu concepto y de tu ejemplo de Beyoncé. Beyoncé tiene abdomen plano, piernas robustas pero definidas, brazos musculosos… No es gorda y dudo mucho que tu vecina tenga el mismo cuerpo. Curvy para mi es una mujer con curvas pero no de grasa, pecho grande, cintura estrecha y caderas anchas, es decir, lo que han sido curvas de toda la vida y que no tiene nada que ver con el sobrepeso. Estar gorda es cuando empiezan a aflorarte carnes por todos lados, celulitis, piel flácida… Yo creo que usan el término curvy de forma errónea, una mujer puede tener curvas pero estar en un peso sano, una persona gorda no lo está. Saludos

  11. A ver, si no tienes curvas, no se es curvy no? Si no qué sentido tiene la palabra «curvy»?

  12. Una cosa es ser curvy, tener curvas (eso implica tener la cintura más pequeña que las caderas), y otra muy diferente es tener sobrepeso. Esa es la diferencia.

  13. Quiero ser modelo de tallas grandes y cualquier evento y

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