Bañadores 2019. El tankini de talla grande

tankini de talla grande

Siempre, desde mi niñez he sido de usar bañadores en verano. Para la playa, para la piscina… En toda mi vida sólo he tenido un bikini, con 18 años, que me sentaba fatal y me pareció lo más incómodo del mundo. Simplemente me lo compré para convencerme de que no me daba vergüenza enseñar mi panza. De acuerdo, quedó demostrado que vergüenza no me daba pero aquello era insoportable. La braga que se te cae, el sujetador que se te sube ¿cómo podía la gente preferirlo a un bañador? Y después de ser madre ¡el bañador y yo somos uno con el universo! Eso sí, he pasado de invertir una fortuna en prendas de baño que me duraban muchos a años, a tirar por derroteros low cost, que me duran una temporada escasa y ahora me toca renovar. Bicheando entre las tendencias en bañadores 2019, pese a que nunca voy a la última moda en nada, me he topado de nuevo con ese invento: el tankini de talla grande. Reconozco que hasta este año no le había prestado nada de atención a esta innovación en traje de baño pero de repente, se ha revelado ante mis ojos como una opción más cómoda que el bañador. ¿Será posible?

Soy madre: quiero algo vistoso pero cómodo

Yo no estoy en edad de ir con sujetadores de triángulos con media teta en la calle, ni con tangas brasileños con todo el pandero al alcance de los niños, que en el mejor de los casos sólo tendrán tentaciones de sobármelo a cada instante. El bañador me parecía genial, porque era una única pieza, imposible de ser arrancada por las manos sorprendentes de mis hijos, de perder la mitad por cualquier rincón de la casa o del destino de las vacaciones, que evitaría la desnudez a traición al correr de un lado para otro detrás de mis pimpollos. Las marcas blancas del sol siempre me han dado igual, así es que cuando estaba acostumbrada a entrar en tiendas de proximidad y en internet para ver la sección de bañadores exclusivamente, Ni un segundo dedicaba a otros modelos.

tankini de talla grande una pieza

¿Qué ventajas tiene el tankini?

Para empezar creo que es más fácil lograr que ambas piezas se adapten a este curvy cuerpo. Sí porque generalmente, para que mi anchura de cintura y caderas quepa cómodamente en un bañador, la parte superior me suele bailar u poco. Y no será porque tengo poco pecho (vamos, la copa D en sujetador de lactancia, la copa E en el sujetador deportivo), pero aún así ¡panza y culo tengo más! Aquí también ganaría la batalla el bikini, y cualquier invento de 2 piezas, claro. Hasta ahora, me había conformado con que el traje de baño no me cuadrara a la perfección en todo el cuerpo, pero pudiendo elegir ¿por qué no partirlo por la mitad y adaptar tanto el top superior como la braguita inferior? Además, con mis lactancias eternas, me va a permitir dar el pecho tanto por el escote como por la abertura inferior. Y otra cosa buena al ir a playas y piscinas con niños es el poder ir al baño sin tener que sacarme todo el bañador. Esto me parecía incómodo cuando iba a solas, pero ahora que voy con ellos, que corren por dentro del baño público (generalmente tan poco higiénicos) y logran que se me caiga todo el bañador a los pies, e incluso tienen a bien pisoteármelo… Tenía que buscar otra alternativa a tanto despropósito.

¿Cómo elegir un buen tankini de talla grande?

Pues como los sujetadores. Sé con con mi cuerpazo no me va a favorecer igual uno low cost sin forro, sin copa preformada en el pecho, sin ajuste extra para que se ciña mejor a la silueta, o que me permita combinar una parte de abajo con diferentes alturas, dependiendo de la barriga que tenga cada una y del estilo que más nos guste lucir. Puedes optar por algunos con efecto modelador, que aprietan como una braga faja, o por otros que se parecen más a un vestido de lencería suelta, o incluso a un top en plan sujetador y una braga alta. A mí me gustan más los primeros, de hecho, si la braga va a conjunto a veces hasta me da la sensación de que siguiera llevando un bañador de los de toda la vida, y no un conjunto de dos piezas. Eso sí, es conveniente medirse súper bien, si compráis por internet, o probaros si vais a las tiendas de toda la vida, porque como experta en bañadores que no son de mi talla, al final te pasas los meses de verano viéndote fatal y arrepintiéndote de la compra realizada.

tankini braga alta reductora

¿Y por qué me he resistido tanto a probarlo?

Por tonta, os lo digo ya. O por falta de información, o de modernez, pero vamos es que ahora me parece un inventazo. Me resulta más fácil elegir modelo que me siente bien. Puedo realizar diferentes combinaciones mezclando varias partes superiores e inferiores y que parezca que tengo más conjuntos de los que realmente tengo. Voy más cómoda con los niños porque mucho me la tienen que liar para dejarme desnuda con este traje de baño. Marcas hay muchas, porque ya no hay tienda que no diseñe varios modelos de tankini de talla grande. Calidades ¡también! En función de lo exigentes que seáis con el resultado, del presupuesto que tengáis, de si queréis hacer una inversión que os dure varias temporadas o pensáis jubilarlo a finales de este verano… ¡Hay opciones para todas! Ahora que los tengo estudiados y muy mirados ¡sólo me queda elegir el mío!

¿Vosotras sois fans del tankini? ¿Os ha convencido este diseño o sois fieles a los bikinis y bañadores de toda la vida?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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