Curvy en forma con Just Dance y Wii

Lo primero que debo reconocer es que la Wii no es de mi hija, que no tiene ni dos años, sino un antojo del insecto palo y mío, de cuando eramos jóvenes, nos queríamos y acabábamos de emanciparnos. Esta etapa de mi vida curvy se produjo antes que mi iniciación en el aquagym. Como éramos inconscientes pero ahorrativos, la videoconsola se la compramos a una pareja de amigos que se había cansado de ella. Pero vamos, que los videojuegos nunca han sido lo mío y nunca lo serán. No soy curvy por haber estado apoltronada frente a una pantalla toda mi…

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