La maternidad ha fulminado mi sentido del ritmo

maternidad ha fulminado mi sentido del ritmo

Nunca he sido una gran bailarina, ni siquiera una bailarina mediocre, pero este curvy cuerpo ponía todo el empeño del mundo en seguir coreografías, memorizar pasos, intentar poner algo de gracia a la hora de danzar. Me han fascinado los juegos como el Just Dance, y por eso, tras convertirme en bimadre, decidí volver al gimnasio con una actividad que me parecía divertidísima e ideal para motivarme: el zumba. Pero tras 4 meses largos de ir a clases ¡sigo siendo la peor del grupo! A ver, no es que me plantase allí el primer día con aspiraciones de bailarina profesional …

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