Ropa de Zara para gordas. Yo he cabido aquí

Ropa de Zara para gordas

Hace unas semanas os hablaba de las diferencias entre perder simplemente peso o perder volumen: pasé de una dieta con 11 kilos menos y sin moverme de talla, a una nueva forma de alimentación simplemente evitando procesados, con 5 kilos menos y 2 tallas menos, que es la que hago actualmente con Corporis Sanum. Pero además, no 2 tallas de mis marcas de ropa habituales, que de por sí ya tienen diseños más holgados, sino que hoy os voy a contar la experiencia casi paranormal de meterme dentro de un pantalón de Zara, cuando nunca antes, jamás en mis 37 años de vida, había logrado tal hazaña. La cosa empezó de forma improvisada, porque es cierto que llevo 2 meses y medio cambiando hábitos de alimentación, caminando todo lo que puedo cada día y no cometiendo atentados contra mi salud, y era de esperar que esto se reflejase no sólo en el beneficio de mi estado interior, sino en el cambio de mi chasis exterior. Al hacer el cambio de armario y sacar las prendas de otoño-invierno del año pasado, me he llevado una alegría/disgusto: alegría porque absolutamente todo me queda grande y disgusto porque no puedo renovar el armario completo antes de las rebajas. Así es que estoy viviendo el colmo de una curvy: verme mejor por fuera y sin embargo que la ropa me quede rematadamente mal.

Como el jueves por la tarde tenía 45 minutos para mí mientras recogía al niño de una actividad, decidí escaparme a Zara y hacer un experimento in situ: comprobar si realmente mi cuerpo había menguado tanto como decía mi ropa, o si era todo fruto de esa fatorexia que me caracteriza de serie. Así es que en una visita exprés recorrí las 2 plantas de mujer del Zara de mi pueblo y he aquí lo que viví.

La talla 46 y la XXL de la ropa de Zara para gordas

Lo primero que me costó la misma vida fue encontrar los modelos de talla grande de Zara. O sea, muchas etiquetas acaban su tallaje en la 44, o en la 42 o en la L, y yo estaba muy eufórica con mi idea loca de calzarme un pantalón de esta tienda, pero sabía que ahí no iba a caber, ni probablemente lo haga nunca. Me centré en los vaqueros y jeggings slim, súper slim y no miré nada más, porque no tenía tiempo. Debí revisar unos 45 modelos de pantalones: muchos de ellos no tallaban hasta la 46 y de los que sí lo hacían sólo encontré 3 disponibles en tienda. Amancio, de verdad, que si de la 34 hay surtido a espuertas, prueba a poner alguno más de la 46 ¡que te los quitan de las manos! De camino al probador iba casi con miedo. ¿Y si me pasaba como de costumbre y los pantalones no me pasaban de la rodilla? Y no exagero, porque cuando dejé de intentar comprar ropa de cintura para abajo en Zara fue precisamente porque al llegar a la altura del muslo, ni los pantalones ni las faldas me subían más. ¿Perdería toda mi motivación con mi plan de alimentación sana? Pero ya era tarde para echarme atrás.

Ropa de Zara para gordas

El éxtasis en el probador de Zara

Con prisas, recoloqué todo como pude para hacer el proceso en el menor tiempo posible porque ya sólo tenía 23 minutos para probar, pagar y volver a por el niño. Busqué un probador un poco oculto, porque da vergüenza la falta de depilación que voy luciendo en las piernas, y porque pensaba retratar el resultado de mi experimento saliese como saliese. Cogí el primero de los pantalones, tiré de ellos y ¡sorpresa! Allí estaba, anclado en mi cintura, lo máximo que había conseguido en mi vida con esta marca pero ¿me abrocharía? ¡Síiiii! Además, al ser de tejido elástico es súper ceñido pero no comprime, así es que casi muero de la impresión. Foto, foto, foto y a por el siguiente. También de talla 46 pero con semi fracaso: llegó a la cintura pero me faltaban por lo menos 8 centímetros para poder abrochar el botón. Y el tercero ¡nuevo éxito! Así es que aunque no pensaba comprar, sólo probar, como no tengo ya ni un pantalón que me haga buena figura, al ver el precio ¡me tuve que traer uno! Porque en mi tienda habitual suelo pagar más del doble de los 22 euros que me costaron estos. Y no me traje también el segundo porque eran muy similares y porque como mi vida siga así de sana no vaya a ser que en otros 2 meses necesite talla aún más pequeña.

Mi amor-odio por Zara

Desde siempre me ha gustado la ropa de esta tienda, pero era consciente de que sólo podía aspirar a algunas prendas de arriba: jerseys, camisetas, las blusas en muy contadas ocasiones… De hecho, incluso estas tallas grandes de la parte superior no me encajaban como deberían: solían ser prendas oversize, que debían quedar holgadas y a mí me quedaban más ceñidas ¡pero me gustaba el resultado! Y en cuanto a precio y diseño actual siempre me ha gustado más que las tiendas en las que podía comprar. Esto me ha hecho renegar del imperio de Amancio durante muchos años, porque siempre era un quiero y no puedo y una pérdida de tiempo. A principios de 2019, Zara anunció que aumentaba su número de modelos de tallas grandes, y pese a que ya habéis podido comprobar que dentro de toda la variedad de la tienda la 46 y la XXL escasean muchísimo en comparación con las tallas más pequeñas, es cierto que la empresa parece haber puesto algo de su parte (poco todavía) por ser más inclusiva con todos los cuerpos. Eso sí, me estoy planteando visitar otras tiendas como C&A, Kiabi o Punt Roma, donde sí compraba mis pantalones hasta ahora, porque si en Zara quepo en la 46, cuando siempre han tallado más pequeño ¿qué número tendré en las demás? O mejor dicho ¿cuánta más variedad para elegir?

En fin, que sigo siendo curvy (y obesa también) pero ahora tengo mi primera ropa de Zara para gordas y esto es un ahorro a la hora de tener que comprar nueva ropa que me favorezca. ¿Con qué tienda os habéis reconciliado vosotras últimamente?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

2 comentarios:

  1. El otro dia te lo iba a poner en instagram que se te notaba muchisimo mas delgada!
    En cuanto a Zara… mi relación es Odio, especialmente con sus pantalones. El ultimo que me compre en el 2009. Las tallas son imposibles o me niego a pensar que soy yo. En todas las otras marcas soy un 38/40 en zara es la unica donde por alguna razon sus pantalones no me sientan bien. Algo hacen que o me quedan grandes por un lado o por otro (en zara uso un 42!, menos de eso y no me entran!). Para colmo en su empresa hermana MassimoDutti me pasa que la ropa de arriba muy bien, pero con los pantalones igual de mal, aunque alli si soy de mi talla habitual.
    Una pena, pero por otro lado me alegra no vestir con su ropa, la lleva mucha gente!

  2. Enhorabuena. Qué bien que estés bajando volumen de forma saludable.
    A seguir así!

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