Ropa de lactancia moderna de talla grande. Bienvenida a La casa de la lactancia

Ropa de lactancia moderna de talla grande

Hace pocas semanas pude probar un maravilloso vestido de lactancia de talla grande, escote perfecto, manga larga, estampado original ¡y molón! ¿Se puede pedir más? Desde luego, mi yo maternal primerizo de hace 5 años os diría que no. Cuando nació mi primera hija, la posibilidad de encontrar ropa de lactancia moderna de talla grande era bastante remota. Sí, claro que había cosas para todos los cuerpos, pero con escasez de diseños, casi todo bastante básico y deprimente y los precios muchas veces eran poco populares. Cuando veía a esas embarazadas y madres lactantes del famoseo, con modelos tan ideales, pensaba que lactar y figurar era como lo de las fiestas con glamour, reservadas sólo para unas pocas elegidas. Poco después empecé a conocer muchas grandes cadenas de marcas de ropa low cost que se preocuparon por hacernos la vida más sencilla durante el postparto y la lactancia, más o menos prolongada, pero aún así, para cuerpazos plus size, el surtido seguía siendo bastante pequeño. Y no, muchas XL no dan lo suficiente de sí como para abarcar a auténticos cuerpos de talla grande. Al conocer la existencia de La casa de la lactancia, el proyecto de una mamá emprendedora y su ropa de embarazo y lactancia para todos los cuerpos y bolsillos ¡me alegré mucho de saber de ella! 5 años después, con mi segunda lactancia prolongada de mi segundo hijo, hay un par de prendas que van a volver con fuerza a mi vida este otoño-invierno: los vestidos ¡y los pijamas!

vestido lactancia moderno talla grande

Vestidos de lactancia para el día a día

El catálogo de La casa de la lactancia me ha encantado primero por el tallaje, pero después porque muchos de los modelos para madres delgadas existen en su versión plus size. Esto es muy democrático para nosotras ¡pero sobre todo para nuestros bolsillos! Porque por ejemplo, mi nuevo vestido tiene un precio de 38 euros, un corte realmente perfecto, sienta divinamente, no oprime, el acceso al pecho queda súper disimulado (tanto que me lo pienso poner incluso si tengo alguna salida molona sin niño) y el coste no es exagerado. Vestidos de no lactancia de ese precio y de más, he tenido yo a puñados. Lo siguiente que más me gusta de la colección de esta tienda son los diseños y estampados. Vamos a dejar el clásico negro y el color visón, o las camisetas de un único color liso y sin gracia ninguna, para darle vida a nuestra ropa de madres. Además de lo prácticos que son los estampado para que siempre parezcan limpios. Lo sé, esto no queda fino decirlo, pero en los colores lisos el manoseo de los niños, las babas, los mocos… todo queda mucho más a la vista. No sé cómo no tienen este asuntillo en cuenta a la hora de diseñar.

pijama lactancia moderno talla grande

La lactancia nocturna da mucho frío

Sí, porque al pensar en ropa de lactancia solemos hacerlo acerca de prendas que vamos a usar al estar en compañía de otras personas. No es que nos dé vergüenza enseñar una teta y sacarla por donde sea necesario, pero en invierno el tema suele complicarse, tanto de día como de noche. Ya sé que en casa, en la intimidad del hogar, muchas veces no nos queda más remedio que echarnos a dormir desnudas de cintura para arriba. A mí en verano esto no me molesta, pero con el frío… Porque como mi criatura además se niega a que lo tape con el nórdico ¡me quedo completamente helada! Esto me hace despertarme mucho más de noche, así es que definitivamente, los pijamas de lactancia los necesito como el respirar. He probado otras opciones, como los pijamas normales con botones, pero con los zarpazos del niño los ojales ceden en un abrir y cerrar de ojos, por lo que me quedo desnuda igualmente. También encontré uno con cremallera, pero ya no he vuelto a toparme más con estos modelos y la verdad es que cómoda, cómoda no es que sea. Cuando vi los modelos de la La casa de la lactancia, pensé que no me interesaban los sujetadores especiales, ni las camisetas, ni los vestidos ¡yo lo que quería era un pijama! Luego recapacité, porque estoy escasa de ropa nueva para salir en público como el resto de la humanidad, pero el pijama lo voy a poner en mi lista de regalos de estas navidades.

No es que sea el descubrimiento del siglo, pero me gusta encontrar alternativas a la poca oferta de talla grande que suelo encontrar en ropa de maternidad. ¿Vosotras os habéis dado por vencidas o seguís buscando vuestro estilo tras ser madres?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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