Cuando la publicidad te dice que estas son chicas con curvas

chicas con curvas

A pesar de mi gordura, me doy cuenta de que incluso en la mente de una plus size acaba calando la idea de que la gente que nos rodea está gorda. Recuerdo la polémica campaña de Zara de principios de año, donde dos muchachas muy preciosas, pero muy sequitas, promocionaban la ropa de la marca bajo el lema “Ama tus curvas”. A ver, estas muchachas tendrían muchas razones en la vida para ser felices consigo mismas, con su aspecto físico, con su intelecto, con la suerte de tener ese gran trabajo como modelos… Si es que realmente sus cuerpos eran así, al natural, y no los había distorsionado con retoques fotográficos, como suele ocurrir infinidad de veces. Pero lo que se dice curvas no tenían. Ni una. Ni de frente, ni de costado, ni por detrás. A mí el tema de mi cuerpo me pilla ya de vuelta, pero me pongo en los zapatos de esas muchachas jóvenes, con curvas contundentes, paradas ante la foto de las dos maniquíes delgadas y entiendo que no se vayan a ver reflejadas. Y lo que es peor, que piensen que si esa escasez de peso se consideran curvas, ellas deben estar sobradísimas de carnes, aunque en realidad no sea así. La cuestión es que incluso yo, que estoy gorda, veos gordas en mujeres de peso completamente normal ¡hasta dónde ha llegado la publicidad! Y claro, cuando soy consciente de mis pensamientos, me asusto a mí misma. Algunas de la situaciones que he tenido últimamente estaban relacionadas con famosas.

Las chicas del cable

Ya veis, me he aficionado a esta serie de Netflix y de pronto, la protagonista, Blanca Suárez, me pareció poco esbelta para lo que se suele ver en televisión. La primera temporada la vi sin más, pero en la segunda me parecía que la muchacha tenía unos brazos muy rotundos, y con esos ropajes de época ¿sería la vestimenta o sería ella? ¿Qué más daba? Si el argumento me tenía enganchada y la chica hacía rebién su papel. Pero el pensamiento no se me iba de la cabeza, y allí que me fui a Google para saber si había más gente que la viera gorda en esa época. De verdad ¿por qué me obsesioné tanto con ese tema? Si ya quisiera yo ese cuerpo para mí.

El aumento de tallas en las pasarelas

Ya hace muchos años que en el mundo de la moda dicen estar haciendo avances para normalizar el tallaje, que las modelos no tengan que morir de inanición para trabajar, y la juventud piense que hay vida feliz más allá de la báscula. Es cierto que en mi adolescencia se llegaron a ver auténticas aberraciones encima de una pasarela, muchachas a las que se les transparentaba la piel y casi que también los huesos, y hoy las profesionales tienen un aspecto más saludable. Pero a poco que estén dentro de su rango de peso normal, ya las vemos gordas. Porque una cosa es haber dejado de lado aquella extrema delgadez, y otra muy diferente estar representando realmente a mujeres comunes. Que sí, que reales somos todas, con más o menos kilos, las delgadas también tienen presencia en la vida, pero cuando vas a las tiendas en rebajas y las únicas tallas que quedan son la XS y la S ¿no será que entonces esa mayoría de clientas necesita más tela para lucir?

Pero esas chicas con curvas ¿tienen curvas?

Ay, ya no se sabe si la curva es bella, como la arruga, o si es en realidad un hueso con forma. Porque llamamos curvas a lo que lucen las muchachas de Zara, que no tienen ni redondeces, con lo cual, cuando topamos con una curva real lo que vemos es a una gorda. Y esto nos pasa aunque seamos gordas. Entre las curvas que no lo son, los maniquíes que tampoco nos representan, la poca presencia en la vida pública de mujeres de peso, al final vamos a creer que no existimos ni en nuestra propia casa. No sabemos definir qué es una curvy exactamente (yo la primera) pero ¿y una curva? ¿Por qué nos empeñamos en querer ver curvas donde no las hay y por otro lado querer negar la evidencia de los cuerpos donde sí existen?

¿También veis exceso de peso donde no lo hay pese a tener vuestro propio ejemplo frente al espejo a diario?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

Un comentario:

  1. No. A mí me ha padado… Y lamentablemente muchas veces de ver a alguna famosa, pensar que tenian un peso “normal” y verlas en persona y no es así. Mucho más delgadas! Y que desilusión porque pienso yo no estoy tan mal, soy muy parecida a esa que sale en la tele… Pero claro, si la conozco me doy cuenta que ella yo no nos parecemos en nada…
    Ella debería comer algo más y yo bastante menos. Y así vivimos por aquí.

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