La magia del orden. El método Konmari a la española

método konmari a la española armario plus size

¡He vuelto a leer! Me he desvelado durante dos noches seguidas, simplemente porque el niño me ha permitido dormir 4 horas del tirón y de madrugada ya me notaba tan fresca que ni asomo de sueño tenía. Total, que tanto leer acerca de la moda del libro de Marie Kondo La magia del orden, he caído en sus redes. No soy de dejarme guiar por los best sellers, ni por las innovaciones, paso mucho del coaching, de la autoayuda y de estos temas casi sobrenaturales. Pero el orden ¡este asunto me ha llegado al corazoncito! Y claro, tanto leer a otras madres que se desviven por el método Konmari, he acabado agenciándomelo para el Kindle y lo he leído del tirón. Al final creo que en mi casa es posible que vivamos la magia del orden, pero con una variación del método Konmari a la española. Al principio, el libro me pareció demasiado personal y la autora una maníaca del orden que se parecía a mí lo que un huevo a una castaña: nada de nada. No me interesaba mucho su vida, pero cuando llegamos al meollo de la cuestión ¡Ay Marie! Que tú prometes ordenar tu casa una vez y que dure para toda la vida. Esto es el sueño de toda madre con la madriguera manga por hombro. Como mínimo, no puedo más que darle una oportunidad a semejante promesa. Así es que tras dos días de lectura, este fin de semana pasado he comenzado a aplicar el método Konmari a la española y una vez vivida la experiencia en mis carnes, esto es lo que os puedo contar.

método konmari a la española

Marie Kondo es una compradora compulsiva. Es lo primero que pensé. Esa afición por tirar cosas, por deshacerse de todo lo que le rodea ¿para qué compra tanto si luego no lo va a usar? Pensaba que la japonesa estaba un poco tocada del ala, pero bueno, tantos millones de personas en el mundo aplicando el método Konmari ¿iban a estar todos volados? Así es que como estando sola con los 2 niños en casa era imposible meterle mano a mi ropa (que es lo primero que ella recomienda) decidí empezar por el cajón de los calcetines. Vamos, me pareció un nivel facilongo y que no me llevaría ni un cuarto de hora. Sobre todo, porque justo una semana antes, le había estado diciendo a mi personal shopper (mi madre) que no tenía calcetines dignos, y hasta me había vuelto con 2 pares de ella a casa. Así es que aprovechando una siesta del niño y una mañana de sábado pacífica de mi mochuela, decidí abrir mi cajón de calcetines, exponerlos todos sobre la cama, valorar lo que tenía ante mis ojos ¡y sacar la conclusión de que la loca no es Marie Kondo sino yo! ¿Cómo podía tener decenas de pares de calcetines normales, de media, cortos, largos, leotardos y demás y andar por ahí diciendo que no tenía ninguno?

método konmari a la española calcetines

El primer paso que propone la autora es drástico: deshacerte de todo lo que no te haga feliz. Tanto como felicidad no sé yo si me va a traer el método, pero empecé por descartar los que estaban agujereados, pasados, llenos de pelotillas, con el color alterado y viejísismos. No fueron tantos los que tiré, pero al menos he descubierto que no me van a hacer falta más calcetines en la próxima década. Lo siguiente es plegarlos según el método Konmari a la española, que sigue el método tradicional de la autora: formar un rectángulo, hacer 3 dobleces y lograr que se mantengan de pie para almacenarlos verticalmente. ¡El plegado vertical es el segundo gran descubrimiento del libro! Todo se ve así de un vistazo, no debes andar revolviendo cajones ni armarios porque no encuentras nunca lo que buscas. ¡Es la idea del siglo! A mí me tiene conquistada por completo.

método konmari a la española tirar zapatos

Mis 47 pares de zapatos. Tras pasar 2 horas arreglando calcetines, me pasé a los zapatos. Seguía siendo más fácil que la ropa y la niña estaba encantada de abrir cajas y más cajas e ir ayudándome a colocarlos todos en fila sobre el suelo. 47 pares en total, incluyendo zapatillas de estar en casa, chanclas, temporada de verano y de invierno. No creí que tuviera tantos más que nada porque la mayoría llevo una década sin ponérmelos. Que se dice pronto. Aquí me topé con todos los obstáculos que enumera la muchacha del método Konmari: pensar que se pueden volver a poner de moda, que los puedo volver a utilizar, que aún no están tan viejos… Si la Kondo viniera a mi casa hubiera tirado muchos más (algunos estaban de verdad viejos y rotos. No tenían salvación. Otros se han ido a intentar vender en Wallapop) pero para empezar yo me he deshecho de 17 pares. No es un recorte muy drástico, pero aún estoy en proceso de mentalizarme. Me he hecho la promesa de que si de aquí al final de la temporada hay pares que no he usado, seguiré descartando sin piedad. Es bastante liberador no estar tan saturada y recuperar una cantidad de espacio tremenda en los armarios.

método konmari a la española zapatos ordenados

Mi ropa me dice adiós con el método Konmari a la española. Sí creo que deshacerme de la ropa me ha costado menos que de los zapatos. Tenía camiseta con casi 20 años de antigüedad, ahí, esperando no sé qué momento para ser utilizadas. Ropa que ya no me cabía en el curvy cuerpo (sí siempre tiene una aspiraciones de bajar de talla, pero igual tardo 20 años más y entonces querré salir a comprarme ropa nueva, no ponerme una falda de cuando tenía 15 años y con 40 años a sus espaldas). Sin embargo, hay ropa que he conservado y que sé que este invierno no me voy a poner, pero es que yo vivo una situación especial que La magia del orden no contempla: la lactancia. Mis jerséis de cuello vuelto y mis vestidos de invierno no los voy a poder usar este año, pero sí el que viene, o al siguiente. Así es que los he conservado al fondo del armario. Me he deshecho de más de 10 bolsas de basura llena de ropa que no me gustaba, que no me ponía, o que ya no me quedaba bien, y otras de ropa verdaderamente vieja. Lo que antes almacenaba en 2 armarios completos más el extra de los estantes para zapatos, se ha quedado reducido a un único armario en el que cabe todo lo de verano, lo de invierno, y aún me sobra hueco para más cosas. Ahora entiendo por qué con el método Konmari nos dicen que el cambio de temporada en el armario no es necesario. ¡Puedes tenerlo todo a la vista durante todo el año!

método konmari a la española armario ropa talla grande

El método Konmari requiere una inversión tremenda de tiempo. De ahí el que yo haya rebautizado mis intentos por seguirlo a pies juntillas como el método Konmari a la española. Y es que en mi situación actual me es imposible hacer todo el cambio de vida de un tirón. Un cajón de calcetines me ha llevado 2 horas; mis propios zapatos casi 3 horas más; mi ropa 4 horas… Lo que sí veo muy lógico es el hecho de valorar desechar y ordenar por categoría de objeto y no por habitaciones, porque yo tenia zapatos en el vestíbulo, en el vestidor, en varios muebles… Ropa en 3 dormitorios diferentes… Visualizo que ordenar toda la casa según las pautas de La magia del orden me va a llevar meses, pero si sigo así de motivada creo que lo voy a conseguir me cueste lo que me cueste. Otro obstáculo lo veo en que al insecto palo le da exactamente igual lo que me haya cautivado este libro y las mejoras que quiera hacer en nuestra vida familiar. Él no lo reconoce, pero anda cada día más desordenado. Con el método Konmari a la española, o con el Konmari a secas, hay que doblar y guardar la ropa de una forma especial (el resto de objetos también, pero aún no he llegado a esta parte en mi recién adquirida pasión por el orden) por lo que cuando es él quien recoge el tendedero, me deja todas mis pertenencias arrumbadas y sin colocar, según el “para no equivocarse y que le regañe”. En fin…

Si realmente la casa se mantiene ordenada de por vida ¡todo el esfuerzo me parecerá poco! Pero como en unos días volvamos al estadio inicial ¡querré dejarme morir por haber invertido tantas horas en una tarea sin futuro! ¿Habéis leído La magia del orden? ¿Os ha dado resultado el método?




Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

2 comentarios:

  1. Estoy en plena mudanza y después de ver toooodo lo que tenemos los tres casi me da un parraque, voy a seguir el método de Santa konmari y así podré dar descanso al pobre San cucufato que lo tengo explotao…
    1000000000000000 besotes y ánimo!

  2. Yo desde que me mudé ya cambié un poco la filosofía, que no tenemos mucho espacio de almacenamiento (por suerte, según mi marido xD) y ahora pensando en una siguiente mudanza y en posiblemente no tener más bebés hasta dentro de 5 años por lo menos (y puede ser un nunca también)… Pues he hecho otra limpia bastante brutal. El otro día llené el maletero de mi coche familiar de ropa para donar. Alguna hasta con etiqueta de hace unos 10 años que llegó a salvarse de la criba de la mudanza…
    Y qué quieres que te diga… Yo que soy una maniática del orden, pero luego soy muy desordenada lo llevaría muy mal… xDDD Cuando me pongo y doy una vuelta al armario, también ordeno las bragas así de ladito y por colores desde hace años… En una semana están revueltas de nuevo u.u’

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