Limpieza en el armario curvy ¡preparando el embarazo!

moda embarazada plus size

No creáis que voy a hablar de tratamientos de madera o desinfección para el armario curvy. Ni siquiera de cómo mantener el orden, porque además ese tema ya lo traté el día que descubrí esas geniales aplicaciones móviles para organizar tu vestidor y saber todo lo que tenemos acumulado en casa, que no usamos, que no nos queda bien, que ya no se lleva, que está escandalosamente viejo… Más bien mis desvelos se centran en que las fechas de este segundo embarazo no me van a cuadrar con los modelitos premamá que me compré para la primera preñez. Pasados los 4 primeros meses del embarazo, como ya no soy primeriza, el tema no me agobia, porque sé que voy a poder seguir usando mi ropa normal, como hasta ahora, durante muchas semanas más. La primera vez no estrené lo conjuntos premamá hasta el sexto mes y por lo que me voy viendo ahora en el curvy cuerpo, entre la pérdida de peso anterior al embarazo por el plan de En tu línea, y mi tendencia a perder kilos durante la gestación, la ropa de verano me queda más holgada que cuando no me encontraba en estado de buena esperanza, y mi barriga de gorda estándar, esa que ya de por sí me suelen confundir con la de una embarazada, sigue de los más normal. El caso, es que durante mi primer embarazo, como salía de cuentas a principios de noviembre aunque luego me retrasase casi 15 días más, aquí no había ni frío. Salía a la calle en manga corta y con una chaqueta vaquera que no tenía ni que abrocharme, pero ahora, el panzón me va a pillar en medio de enero, febrero y, si me retraso, ahí vivirá hasta mediados de marzo, por lo que por muy benévolo que sea este invierno, rasquilla voy a pasar. Nos acabamos de estrenar con el otoño, pero antes de hacer la limpieza en el armario curvy de esta temporada, ya sé que hay prendas que será mejor que deje relegadas en el olvido hasta el invierno de 2018. Especulando con lo que tengo, creo que hay cierta ropa de mi talla normal, que me pueden servir durante el embarazo invernal que se me presenta.

¡Vivan los jerséis largos y anchos! De estos tengo un montón. Tan largos que parecen mini vestidos y de punto que estira hasta el infinito y más allá. Yo creo que muy mal se tiene que poner la cosa, y muy descomunal la barriga, para que en estos maxi jerséis abrigaditos no me quepa el bombo. O sea, entiendo que cuando mi perímetro crezca, ya no van a ser tan largos, y no parecerán vestidos ni por casualidad, pero con tal de que se adapten a mi nueva figura y me cubran por debajo del ombligo y hasta el inicio del pubis ¡me van a ahorrar un dineral! Eso sí, tengo que rezar para que haga frío de verdad y para que mis hormonas se embarazada no se disparen convirtiéndome en una estufa humana, porque de lo contrario ¡se me jorobará el plan!

Vestidos de punto… y a lucir piernas ¡y muslos! De esta segunda idea no ando muy convencida, pero la verdad es que como mis vestidos normales son más bien largos, como mínimo hasta la rodilla, decente que es una, creo que me puedo desbocar durante el embarazo, y en los que son de punto y elásticos intentaré meter también la barriga. ¿Que puede que me quede el invento demasiado provocativo por la delantera? Puede ser, pero quizás el aspecto siga siendo tolerable y no se me vean las vergüenzas.

Los leggings y pantalones de embarazo. Nunca uso leggings (debo ser la única plus size que se resiste a ellos, porque mira que en cuanto te pones un poco entrada en carnes parece que sean la única prenda diseñada para ti) pero quizás deba dejar de resistirme, al menos durante la fase final del embarazo. Son cómodos, flexibles, abrigan más que las medias… En cuanto a la inversión en pantalones de embarazo, la vez anterior solo compré unos vaqueros y unos pantalones chinos. Ambos con esa goma gigante que sale desde el pubis hasta casi debajo del pecho. Comodísimos, ajustados de las piernas y que usé una barbaridad. Los vaqueros puedo reutilizarlos, pero los chinos son demasiado frescos, largos pero de tela de verano, por lo que como no me funcione el súper plan de los vestidos, algún pantalón más sí que me voy a tener que comprar. El problema es que de los que he visto on line y a buen precio, muchos acaban en la talla 46/48 y pese a mis kilos de menos, no sé yo si necesitaría algo más de tela para que me dieran la vuelta con comodidad.

Del tema del abrigo de embarazada ya me preocuparé más adelante, porque creo que sólo tengo un modelo en el que podría caber. Un abrigo de esos de paño negro atados a la cintura, que se me quedó tan grande que incluso después de tener a la niña la porteaba y cabíamos las dos adentro. Con lo cual, digo yo que no me hará más bulto la barriga que el llevar a un bebé ya recién nacido que iba sumando meses colgado por fuera. Y así ando estos días, dándole vueltas al coco y a la limpieza en el armario curvy para gastar lo menos posible. ¿Conocéis otros trucos para no tener que invertir mucho en ropa premamá de talla grande?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

6 comentarios:

  1. Pues yo en este segundo embarazo llevo poniendome los leggins de embarazada desde la semana 10. Creo que ahora que estoy de 26 semanas tengo mas barriga que en todo el embarazo anterior aunque tambien haya perdido peso. A mi me ha pasado algo parecido con la ropa del ultimo embarazo, pero al reves, ya que yo apenas tenia nada de verano; he tenido que comprarme unos par de vestidos y camisas que intentare seguir aprovechando hasta que me den la baja porque aunque en Dublin hace frio las calefacciones van de maravilla. Dudo mucho que despues de tener al bebe nada me valga pero no me quedo otro remedio con este barrigon.

    • ¡Hala! Sí que se te ha empezado a notar pronto. Lo que peor llevo es que no quiero gastar, pero luego me da depresión tener que alternar todos los días los 2 mismos pantalones. Por eso le doy tantas vueltas al asunto. Eso sí, como de pronto la barriga explote y decida hacer acto de presencia a lo bruto, tendré que comprar o no salir a la calle hasta el parto.

  2. Ay, pues aquí tu gemela de embarazo ya casi no entra en la ropa… Pantalones elásticos apretaicos y unos rollo boyfriend me han salvado. Pero cuando refresque por aquí, en algunas semanas, creo que ya no me valdrán. Así que hoy me he ido a comprar algunos porque mi madre donó los del anterior embarazo porque en el próximo no iba a engordar tanto jajaja. Dios la oiga. Los leggings son buena inversión y suelen ser más baratos que otros pantalones. Además para los vestidos que comentas te irían estupendamente, así como con camisetas largas que puedas seguir usando. Yo le los ponía con chaquetas largas que tenía de antes. No cerraban pero tapaban el culo jajaja y con los calores preñiles, ni falta que hacía. En fin, yo voy a ver qué recupero, que algo me respetó mi madre de partes de arriba e intentaré tirar con lo mínimo posible. A ver si lo de los kilos lo hago en la misma línea 😉

    • ¡No me digas! Bueno pero tú tienes mejor tipín y claro, lo normal es que vayas engordando poco a poco. A mí el estilo boyfriend me sienta fatal ¡antes me voy desnuda a la calle! ¡Tú madre la vidente! Nunca he sido aficionada a las chaquetas, rebecas y eso de vestir por capas. De hecho, el año pasado, a raíz de empezar con este blog, fue cuando empecé a comprarme algunas. Pero ahora que me lo recuerdas, las voy a rescatar y a ver qué logro combinar con ellas. ¡Gracias por el consejo! Y ojalá puedas aprovechar mucho de lo que te quede.

  3. Casi 5 años después de mi primer embarazo te puedes creer que me he comprado exactamente la misma ropa que entonces en H&M Jajajajaa!
    2 Tejanos premamá, unas camisetas básicas de manga 3/4 y 2 jerseis gruesos tipo cardigan (que no son de embarazada, pero como son abiertos, sin botones y entallados quedan genial! Y mucho más baratos que los premamá).

    • ¡Jajaja! Está visto que no renuevan mucho las colecciones premamá. Mira qué bien, ya no hay que sufrir por las modas durante el embarazo, porque si de un año a otro no cambian nada…

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