Llega el hombre curvy (y es más mono…)

hombre curvy zach miko

Conozco algunas mamas bloggers, cada una en su temática, que me ayudan mucho en el conocimiento del mundo curvy, por si se me despista alguna novedad. Y aunque en estos días creo que todos hemos visto la noticia hasta la saciedad, primero Mama en Bulgaria y después Las inquietudes de Nerea, me hicieron el favor de avisarme, por si acaso se me había pasado el descubrimiento del momento: ¡el primer modelo curvy! Un hombre curvy. Zach Miko. Oye, pues bien agradable a la vista que parece el muchacho. Pero esto me ha llevado a pensar que, con todo lo tirano que suele ser el mundo de la moda, sobre todo con las mujeres, es curiosos que seamos nosotras las primeras que nos hayamos subido a una pasarela estando entradas en kilos, hayamos posado para revistas y hecho anuncios y diseñado ropa para mujeres plus size. Porque lo que es en la vida real, a mí me da la sensación de que estos hombres curvy, gordibuenos y fofisanos (la de adjetivos que tenemos hoy para describir la carne sobre el hueso) están mejor vistos que nosotras. Creo que en el día a día, unos kilos de más en un hombre se toleran mejor que en una mujer. Que una pareja formada por un gordo y una chica con mejor tipo, se ve perfectamente normal, pero cuando la gorda es ella y el maniquí es él, todo el mundo se pregunta cómo ha podido fijarse en semejante ballena, si total, todos sabemos que las gordas no tenemos derecho a elegir pareja.

El surgimiento de Zack Miko ha llevado enseguida a la búsqueda de otros hombres curvy en las redes sociales, a los que se dice que todas debemos seguir. Porque sí, porque ahora ser gordo y mono se ha puesto de moda. Me alegro de que también en el sector masculino empiece a normalizarse la existencia de muchos tipos de cuerpos y de tallas. Pero como en el caso de las mujeres plus size, también temo que sea solo una moda pasajera, que no haya llegado para instaurarse definitivamente, y que en poco tiempo ya nadie se acuerde de que los gordos también pueden desfilar, y lucir su belleza y representar a gran parte de la población. Temo que todo sea un espejismo y que al final volvamos a los desfiles de cuerpos escuálidos, que también merecen ser respetados, y que se han ensalzado y se siguen mostrando hasta la saciedad. Porque la delgadez ya hace años que no pasa de moda, incluso aunque sea tan extrema que atente contra la salud de las modelos y de las mujeres que se desviven por imitar esos cañones de belleza.

Con esto, no quiero hacer un alegato en pro del sobrepeso y la obesidad, porque tan malo es lo uno como lo otro. Pero no sé por qué me da a mí que nadie intentarás coger kilos de más para imitar a una modelo curvy, mientras que sí dejará de comer para emular la delgadez de la top model del momento. Y con los hombre ¿pasa igual? Siempre se relacionan los desórdenes alimenticios con las chicas, aunque claro que existen problemas nutricionales masculinos. Sin embargo, con la llegada del fenómeno curvy ¿qué va a pasar con la población de a pie? ¿Vamos a abandonar en masa los gimnasios y la dieta sana, pobre en el fondo la mayoría solo cuidaba su cuerpo por una mera cuestión estética y superficial, y ahora ya pueden dejar de hacerlo? ¿Habrá un repunte de sobrepeso y obesidad en las estadísticas, debido a la influencia de los modelos fofisanos?

Con lo fácil que hubiera sido seguir de cerca a este modelo curvy, y a otras bellezones como él, sin haber tenido que entrar en tanta profundidad de pensamiento. Pero es que es una duda recurrente que me asalta. ¿Hoy está de moda ser gordo y mañana no? Ya veremos lo que dura el movimiento, y si ahora empiezan a proliferar los modelos plus size masculinos como setas. Un carro al que se sube todo el mundo porque es la última tendencia, pero que como cualquier otra moda, en un abrir y cerrar de ojos habrá desaparecido,y nosotros nos quedaremos con nuestro curvy cuerpo y con nuestro sentimiento de culpa, al descubrir que esa normalización de todas las tallas con la que habíamos soñados, se ha esfumado para no volver. Por mi parte solo me queda desearle una larga vida y exitosa carrera al hombre curvy que nos ha encandilado a todas. Y a todos los que logren hacerse un hueco públicamente y acompañarle.

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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