Si tú eres curvy tus hijos quizás no lo sean

hijos de gordas

Aunque haya gente para quienes el exceso de peso sea lo peor que les ha podido pasar en esta vida, este no es mi caso. Hay muchas cosas peores que estar gordo, pero como madre es un tema al que le he dado muchas vueltas. Más allá de la influencia de nuestra genética a la hora de padecer sobrepeso u obesidad, los hábitos alimenticios y el estilo de vida de cada familia juega un papel esencial en el desarrollo físico de nuestras criaturas. Todos conocemos familias en las que todos los miembro son muy delgados, otras en las que todos son muy obesos, otras en las que existe una mezcla curiosa de tipines y figuras. En mi propia familia, mis padres nunca fueron gordos hasta una edad avanzada. En las fotos de su niñez y juventud tenían un tipín envidiable. Aunque mi madre pesase menos de 60 kilos y se viese siempre gorda. Mi hermano no ha estado gordo nunca, jamás. Sin embargo, vive muy pendiente de lo que come y ha variado de peso en multitud de ocasiones. Yo misma, hasta más o menos los 15 años, era una niña de peso normal. Después, como dice mi personal shopper, me rebelé contra las comidas caseras, he hecho lo que me ha dado la gana, tengo muy malos hábitos y me he puesto gorda por iniciativa propia. O más bien por dejadez en lo que a una dieta sana y equilibrada se refiere.

Ahora que soy madre, lógicamente que quiero lo mejor para mi hija. Es una niña enorme, tanto en peso como en altura. Pero a ojo, con sus casi 2 años, no se puede decir que sea una niña gorda. Y esta afirmación no la hago yo, sino su pediatra, que en cada revisión insiste en que si su padre es alto y yo soy alta, la niña tenía todas las papeletas para no ser pequeña. Genéticamente, no sé qué predisposicion tendrá. Porque yo soy muy curvy y su padre es un insecto palo. Si se le ha producido una mezcla perfecta ¡va a tener tipo de top model según los cánones de belleza actuales! Si ha sacado lo bueno de su padre, podrá atiborrarse de lo que quiera sin aumentar un gramo, y si ha salido a mí, sólo espero que sea en todo los sentidos y que nadie logre hundirla nunca por los kilos de más. Pero desde el parto pienso mucho en estas cosas. En los hijos de gordas.

1. Cambio de alimentación. Conozco experiencias de padres que aseguran que cuando sus hijos comenzaron con la alimentación complementaria, para dar ejemplo y para ahorrar tareas en la cocina, decidieron dar un cambio radical a su alimentación. Todos pasaron a comer verduritas, pescados y carnes al vapor, olvidándose de la comida rápida que habían conocido hasta entonces. Pese a lo mala cocinera que soy, como también soy una vaga de cuidado para la práctica culinaria, esto me pareció todo un descubrimiento: sería capaz de comer sano y de cocinar menos ¡todo en uno! Pero en la práctica, me veo hecha una ceporra por no hacerlo. No me gustan las verduras que yo cocino, ni las cosas sanas que le doy de comer a la niña. Si hago una menestra y un filete de pollo a la plancha, prefiero comerme sólo el pollo y no acercarme a una verdura. Una conducta nada saludable, lo sé, pero es que mi relación con las verduras es de un odio extremo, y sólo camufladas bajo salsas tóxicas o cocinadas por otros con más maña, soy capaz de aceptarlas con gusto. Si este no es el caso, prefiero no comer nada antes que tocar lo verde. Y como dice mi personal shopper, ya soy muy grande para ser tan tiquismiquis y es hora de que aprenda a comer de forma sana. La maternidad no ha conseguido este objetivo.

hijos de gordas

Mi criaturita con año y medio

2. Que el deporte sea contagioso. Aunque soy curvy, el deporte no me desagrada. Cuando he estado apuntada al gimnasio he sido la más disciplinada de cada centro. Si las clases eran 3 veces por semana no faltaba nunca, y si tenía un rato libre, pues iba un poco más. No soy una gacela en agilidad, pero lo que me propongo lo consigo. A día de hoy, la niña corre tanto por la casa que cuando acaba la jornada debe haber recorrido más kilómetros que muchos atletas de entrenamiento diario. Y si la suelto por la calle camina (o corre, que es más de su estilo) hasta 2 kilómetros sin rechistar). El caso es que es una niña inquieta, movida, que no se queda embobada con la televisión mucho rato y la actividad la trae de serie de forma natural. Por el momento, creo que sería suficiente desgaste físico con estas aficiones sencillas, el parque, las carreras y con algún deporte que le guste más adelante. No para que sea una atleta de élite, sino para que lleve una vida sana y normal.

3. Deshacernos de todos los caprichos dañinos. Más allá de que a ella le dé una comida más sana y diferente de la mía, ya hace meses que es capaz de distinguir entre ciertas porquerías rebuenas de las que hay en los muebles de la cocina. No es que tengamos un arsenal muy amplio, pero siempre hay alguna bolsa de patatas fritas, por si vienen visitas, algo de chocolate y poco más. Cuando vamos a casa de la abuela ¡aquello es el reino del bizcocho! Y a esta niña le encanta esa textura, sea del sabor que sea. No voy a hacer un drama porque un día se coma un pellizco de dulce, pero en casa vamos a tener que librarnos de todos esos envases de colores. Porque cuando abrimos los muebles para coger el pan ¡allí que les echa el ojo! Y empieza una pataleta sin tregua hasta que consigue lo que quiere o se desgañita porque no se lo damos (dependiendo del día). A tal punto ha llegado ese ansia por los caprichos de comida no sana, que un día me vio con una bolsa de verduras congeladas de muchos colorines, y creyendo que eran patatas fritas y que no se las quería dar, no me quedó otra que darle un trozo de vegetales congelados para que lo descubriera por ella misma. Y es tan cabezona que se comió la verdura helada.

Como curvies ¿os preocupa la tendencia al sobrepeso de vuestros hijos?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

27 comentarios:

  1. Claro que me preocupa a mi tambien el peso de mis tres tesoros aunque ya son adolescentes y capaces de saber lo bueno y lo rico ja ja ja , pero en mi casa como en la tuya hay de todo marido insecto palo aunque con la edad empieza a echar barriguita incipiente hija que tiene que cuidar lo que come porque coge peso sino toma verduras y demas , hijo mas insecto palo e hija que para nada come dieta sana pero es tan poquisimo la cantidad que toma de comida que se mantiene en un peso decente , por supuesto nada de tops model de tallas 34 no tops model de tallas 40 y 42 con sus curvitas como corresponden a 18 y 14 años . Al contrario qie tu me encantan las verduras de cualquier forma cocinadas prefiero al vapor o rehogadas que en salsas o rebozadas y ensaladas al por mayor y frutas claro esta esto es desde Marzo (que llevando este tipo de dieta he conseguido quitarme una mochila de 22kg) ya subo sin fatigarme a mi casa en un segundo piso . La cuestion es que por mucho que mis hijos me vean de comer sano ellos no estan por la labor y me toca hacer a diario dos menus diferentes . Por mucho que quiera una madre como ellos no pongan de su parte no hay manera ????. Si me dais alguna idea lo agradeceria . Gracias .

    • Es una pasada la de peso que has perdido. Yo estoy gorda pero ágil. Vamos, que lo de caminar y subir escaleras es lo mío. ¡Cualquier cosa par huir de las verduras! Tus hijos ya son grandes, y supongo que pasan por la fase en la que yo decidí obviar los consejos de mi santa madre y comer sólo lo que me gustaba. Y claro ¡así me veo hoy!Estéticamente no sufro por el peso, ni ando renegando de mis hechuras, pero cuando pienso en si a la larga todo esto perjudicará mi salud, pues dejo de pensar. Total, que por lo que veo, por muy ben ejemplo que seas para tus hijos, y por mucho que trates de que te imiten, al final acaban haciendo lo que les da la gana. Pues igual no voy a hacer esfuerzos para reconducirme.

  2. Yo creo que la alimentación es muy importante, no por estética sino por salud. No hay que volverse paranoico con la comida pero sí que merece la pena esforzarse por comer bien.

    Entiendo que hay cosas que no nos agradan tanto como otras y hay alimentos que directamente no nos gustan, pero vamos de ahí a decir “no me gusta ninguna fruta o verdura”…alguna habrá que nos guste. A mí no me gusta la textura de ciertas frutas, por eso en vez de comérmela sin más hago macedonia o batido.

    • Ese es el motivo por el que quiero que la niña coma de todo y variado. Pero a veces pienso que yo ya soy un caso perdido y mis disloques alimenticios van a ser difíciles de reconducir. En batido ¡me gustan todas las frutas! Vamos, que en lugar de ser yo un ejemplo para la niña ¡he pasado a comer triturados como los bebés! No, si lo mío no tiene arreglo.

  3. Pues sinceramente, es algo que me preocupa mucho, así que somos de esas familias que hemos hecho un esfuerzo en la alimentación y la hemos cambiado todos. Sobretodo porque nos informamos mucho y vimos lo clave que eran los primeros dos o tres años de su vida. Imaginate, según mi cartilla del pediatra, la mía de chica vamos, como no ganaba suficiente peso, a los cuatro meses le dijeron a mi madre que me diera biberons con maizena ¡¡con maizena dentro de la leche de formula!! Por si no fuera bastante grasa, usemos algo con lo que engordan a los cerdos. En fin, los primeros años creas las celulas adiposas que te van a acompañar el resto de tu vida, y muchas predisposiciones, y formas del cuerpo de almacenar y regularse. La relación con la comida, como los dulces (o los fritos) se convierten en un “premio” o en una festividad. Algún día tengo que escribir un post sobre esto xD Pero, siendo como somos nosotros, mi hija con tres años está en un perfecto percentil, come de todo practicamente y sus elecciones son súer sanas (pide arroz, frutas y en contadas ocasiones toma azucares). Lo mejor es siempre informarse y los hijos de gordas no tienen porque serlo también!

    • Claro, eso es lo que yo intento hacer con la mía. Mientras hubo lactancia materna exclusiva ¡todo solucionado! Cuando empezamos con la alimentación complementaria, ya fuera con BLW o triturados, todo iba perfecto y no rechazaba ningún alimento. Si no lo quería entero, lo aceptaba triturado pero desde hace unos 6 meses ha empezado a rebelarse contra muchas cosas, contra todas la verduras, algunos pescados y ¡ha descubierto el bizcocho! Para ella todo lo que va envuelto en un papel de aluminio es bizcocho. Y las patatas fritas ¡no te quiero ni contar! Y aunque en casa no le demos, en otras casas sí, por lo que ya ha decidido que eso es lo que le gusta y viene a decírnoslo claramente: “Mama ero cocho”. ¡Ole y ole! Y no se le va la idea de la cabeza. Por más que en casa no tengamos bizcochos de ningún tipo. La mía menos la carne, las manzanas y los yogures, elige cualquier porquería antes que la comida sana. Y claro, ya empiezo a pensar que por muchos esfuerzos que yo haga para que no vea estas cosas, la puñetera es de ideas fijas.

      • V con el chocolate y las patats fritas tiene debilidad, y lo pide mucho, pero simplemente no hay en casa. ¿Qué pasa cuando lo pide? Pues que le decimos con todo el amor del mundo que no hay ¿Y cuándo lo pide otra, y otra y otra y otra? pues lo mismo, que no hay (porque ademas es verdad). Y cuando llega la cena y tiene hambre, pues como lo que haya, y si esa noche no le gusta la crema de calabacín y la tortilla, pues no come xD

        Lo que hace luego es venir a la nevera y pedirme (o coger) algo, pero claro, si lo que hay es queso fresco, frutas o zanahorias, pues eso comerá!

        Yo por eso veía tan clave el cambiar la alimentación en casa. Si sabe que en el armario tengo la nocilla y el pan, pues se encegará con eso porque sabe que está y que al final por cansina o por penusa se la daremos… (y esas cosas las tengo esconcidas y solo las uso en mis mañanas o madrugadas de soledad jijijiji)

        • Sí, el hecho de no tenerlo en casa es la clave para el día a día ¡o al menos que ellos no sepan que están! Tampoco ando obsesionada con la comida, y si un día me hace huelga y se me planta con la intención de sufrir una hambruna, me dedico a esperar a que le vuelva a entrar el gusanillo. Y siempre le entra unas horas después. Pero cada vez es más espabilada para detectar cosas de las que no se puede abusar. Y en otras ocasiones, lo que le ocurre es que mantiene el recuerdo de algo que le gustó y que estuvo guardado un tiempo en un armario, se obsesiona y lo pide constantemente. Por más que le muestre el armario vacío, o con la comida que ahora lo ocupa ¡ella sigue pidiéndolo! NO sé si es que le ha juntado lo de los antojos de comida con la época de rabietas y esto es un disloque.

  4. Por fortuna creo que el pequeñajo ha sacado la constitución y el metabolismo de su padre, aunque a la enfermera de pediatría eso nunca ha parecido gustarle demasiado, menuda lata que me ha dado a cuenta del dichoso peso del niño, el niño crecía a lo largo y no a lo ancho, y a ella le traía por la calle de la amargura. Recuerdo que tendría unos cuatro meses, se alimentaba sólo de teta, y ella me dijo que le diera más de comer porque estaba creciendo a lo largo y necesitaba crecer a lo ancho…me quedé a cuadros, el niño tomaba pecho cada hora y media…por supuesto que seguí dándole a demanda, aquello me pareció un comentario o recomendación tan surrealista que ni caso le hice.

    En cuanto a lo de la familia…pues no sé, creo que lo mío tiene que ser hormonal o algo, de hecho eso es lo que me dijo el endocrino, y algún otro nutricionista, porque en casa de mis padres, desde pequeña, y tengo dos hermanos (chico y chica) yo era la única gordita, comiendo la que menos en casa y estando 24 horas con ellos, vamos, que comía lo que me servían ellos y nada más…ya día de hoy, sigo siendo la única gorda de la familia,y eso que mi hermana es de comer bollos día sí y día también…debo de engordar por lo que come ella o algo porque sino no me lo explico.

    Besos

    • Si es que nunca estamos contentos con lo que nos toca. Es verdad que la gente se obsesiona por tener niños rollizos y luego se lamentan de la obesidad cuando crecen. Si ya hay que marcar as pautas desde antes de que nazca ¿de qué nos extrañamos? Si los cebamos como bolas luego tendremos un bicho bola porque lo hemos criado así. A la mía de momento la veo más estilizada como lo está su papá, claro que yo con su edad tampoco tenía gordura ninguna. Menos mal que no seguiste su consejo para criar a lo ancho ¿cómo te pudo decir esa barbaridad con solo 4 meses?

      Nunca me he planteado que lo de mi curvy cuerpo pudiera ser hormonal, la verdad, y como tampoco he ido al médico por esta causa, siempre lo he achacado a lo mal que como a lo poco que me suelo mover. Pero si ya te lo han dicho un par de profesionales es que será verdad. ¿Y no has encontrado la forma de ponerle remedio? En mi casa lo que come el insecto palo no está escrito. De 2 a 3 postres diarios, las sobras de la comida de la niña y lo que comerá por ahí y no me cuenta. Y ahí sigue, hecho un fideo y con la salud perfecta.

      • Pues la verdad es que el endocrino no me dio tratamiento ninguno…sólo unas pastillas que lo único que hacían eran regularme la regla, a eso es a lo único a lo que dan importancia: a regular la regla. Lo del peso se empeñan en ponerme dietas que nunca dan resultado, y yo acabé tan harta de tanta dieta sin bajar ni un sólo gramo, que ya pasé de ellas….él endocrino, de hecho, me dio de alta porque…no engordaba!!! vamos, que tampoco adelgazaba, pero creo que se buscó esa excusa para no verme más…Ah! me dijo en alguna ocasión, que quedándome embarazada, podría pasarse…

        Yo fui porque un año engordé 10 kilos, al siguiente ya fueron 20…y vi que aquello no podía ser normal. Siempre había sido rellenita, pero aquello ya fue demasiado…así que me mandaron mirar hormonas y encontraron la raíz del problema.

        • Vamos, yo no soy nada experta en el tema, pero esa ganancia de peso en solo un año será de todo menos normal. ¿Por qué no inicias de nuevo el proceso con otro endocrino tras el parto? No vaya a ser que tengas un desarreglo con solución al que un incompetente no haya sabido dar respuesta. Y si ya saben la raíz ¿no pueden dale solución? Al menos espero que no sea algo hereditario y que puedas estar tranquila en lo que a tus hijos se refiere.

  5. Me consta que conoces a Julio Basulto y su libro Se me hace bola. Me parece súper importante todo esto, hasta el punto de que estamos empezando a comprar pan y pasta integrales, a dejar de comer tantas proteínas, y a sentirnos fatal cada vez que pecamos con una magdalena. El truco es ese, no tener nada en casa a parte de alimentos saludables, y, aunque sea una faena, dar ejemplo. Si tú comes bien, ella comerá bien, y si no, no, y además no podrás reprochárselo.
    La mía aún tiene seis meses, pero ya estamos mentalizados para dejar de beber alcohol, no pasar por delante de sitios de chuches y aleccionar a toda la familia para que no le de dulces.
    Es un rollo, pero es lo que toca.

    • Conozco a Julio y todos los títulos de sus libros (aunque no los he leído, para qué te voy a engañar). Me parece que entraría en depresión profunda al ver escrito ante mis ojos todo aquello que hago mal con mi alimentación y que debería solucionar lo antes posible. De todas forma,s a nosotros siempre nos han dicho que los producto integrales no son los mejores para los bebés. Desde luego, si no se tiene nada en casa, la tentación es infinitamente menor. Pero alguna vez hemos tenido alguna galleta más gustosa y la niña sigue mirando el mueble y pidiéndola pese a que ya hace semanas que se acabaron. Con el alcohol no tengo ningún problema porque yo no tomo absolutamente nada. pero este pueblo está lleno de tiendas de chucherías y la lucha contra las costumbres del resto de la familia creo que la tenemos perdida de antemano.

      • Yo leí ese libro de Julio, te lo recomiendo, seguro que no te dice nada que ya no sepas! El de Carlos González “MI niño no me come” también es muy recomendable…

        Por cierto, yo tengo muchísimas ganas de leerme otro de Julio Basulto “Mamá come sano” o algo así, sobre cómo alimentarse durante el embarazo y la lactancia…

        • Sí, ese nuevo de Julio Basulto a veces pienso que podría terminar de darme el empujón que me falta pero ¿de dónde saco tiempo para leerlo? Si es u desde que nació la niña he perdido cada minuto libre. Bueno,más bien,lo he reinvertido en otras actividades. Pero es una asignatura pendiente.

  6. Cuestion de madres

    Yo creo que nos preocupa mucho más que a las madres no curvys.. yo por lo menos no pienso consentir que mis hijos lleguen al extremo que he llegado yo. Se que lo mío es por motivos varios que espero que no pasen mis hijos pero… mejor enseñarles que hay que comer de todo y variadito y hacer ejercicio no para estar más delgado si no para estar sano. Por suerte tengo a dos amantes de la fruta (su padre y yo somos iguales), las ensaladas les pierden y son incansables y están todo el día corriendo y saltando. El mayor quería apuntarse este año a atletismo (que es a lo que va), fútbol, judo y baloncesto ¡¡no tenía horas suficientes para tantos!!!

    • Claro es que ya no se trata sólo de un problema estético, de que vayan a tener que lidiar con mayores o menores problemas de autoestima, sino con que de cara a su salud ni el sobrepeso, ni la obesidad ni la tenencia a la comida insana les va a beneficiar en nada. Yo intento darle de todo, variado, de todo lo bueno de la dieta mediterránea, pero ella empieza a resistirse a las verduras si no van hechas puré. En cuanto al movimiento ¡es que hasta mientras duerme parece que esté desfogándose! ¡Jajaja! Esa pasión por el deporte es sanísima ¡que no la pierda nunca!

  7. En estos momentos no en exceso… Intento que coma variado y de momento tiene mi constitucion de antes de los veinte. El problema es que yo como muy mal, soy fan de la comida basura y ella se esta viniendo tambien hacia estos placeres prohibidos… Le chifla el burger king, el mcdonalds, las patatas fritas, los pasteles (bueno estos los aprovecho para meterles frutas o zanahoria o calabaza y asi parece que no son tan “malos”), el chocolate, el cafe… Espero que mis esfuerzos por comer bien delante de ella un 80% del tiempo ayude a que tenga mejores habitos que yo. Pero ya veremos…

    • Pues esa es exactamente mi situación (aunque yo soy curvy desde antes de cumplir los 20). No quiero que se contagie de mis malos hábitos, pero es que ya muestra claras tendencias hacia lo dañino y lo prohibido. Bueno, de esos locales de comida rápida aún no ha probado nada, porque es muy pequeña. He intentado comer lo mismo que ella y me cuesta un trabajito… aún así, su padre sí que come sano pero parece que la muy bicho sólo se fija en lo mío.

  8. Nosotros en casa comemos muy sano así que no es un tema que en principio me preocupe. El Mozo si que tiene épocas de ponerse repoludo, pero no es tanto por comida insana si no porque le entra ansiedad y atraca la nevera (tal cual) y esos periodos de ansiedad suelen coincidir cuando no tiene tiempo libre para hacer deporte y claro, unes A + B y tienes un mozo regordete que a los 6 meses se deprime, me mira y me dice con las orejas gachas: ‘Estoy gordo U_U’.

    Yo como no me veo gorda y si que me siento saludable, pues tampoco me preocupo mucho. Y mi cuerpo me gusta y no me acompleja (que tengo amigas que son pivonazos, así con todas sus letras y que no se sienten a gusto con ellas mismas O_o) así que espero poder inculcarle a la Habichuela también ese valor :P.

    Y haz caso a la personal shopper…. come sano!!!!

    Un abrazo 🙂

    • ¡Jajaja! Me encanta cómo describes a ese gordo por temporadas que tienes en casa. Pobre, sí es verdad que se le junta todo y además es un claro ejemplo de que los buenos hábitos son la clave para mantenerse en forma y saludable. Si coméis tan bien en casa, seguro que a tu peque le contagiaréis esas buenas maneras. Yo debería hacer un cambio radical de planteamiento, pero oye, me quedo parada en el debería, debería pero no me arranco a hacer nada. Así es que al menos no me quejo de estar gorda. Pero sí me gustaría ser un modelo mejor para mi bebé.
      Y la actitud, más allá de los problemas reales de obesidad o sobrepeso, es un punto que juega muy a nuestro favor. Si yo tuviera un cuerpazo de esos ¡seguro que no me vería defecto alguno!

  9. Hola!!!! Nosotros hemos sio todos de constitución delgada, en mi caso durante años muy delgada, mis hijos ven fotos mías y alucinan, pero yo comía y como mucho así que tampoco pasa nada por no engordar.
    OIntento comer sano, pero no por miedo a los kilos sino para estar bien en general, y de momento lo hemos logrado. Mis hijos nunca se ponían malos y yo generalmente tampoco, y me gusta comer equilibrado pero tampoco hay que obsesionarse, si un día toca cena Mcdonald´s porque han ido a un cumple, pues no pasa nada.
    Con mi hija vegetariana es más complicado, pero nos arreglamos. Lo único que me dio un poco de problema es que estaban tan delgaditos de pequeños que tuvieron que ir a natación para reforzar un poco los lumbares y coger musculatura porque en el futuro eso podía ser una desviación de columna o algún otro problema.
    Tu bichilla está ideal, yo no lo veo gordura en esa foto por ningún lado, está alta y sana pero gorda, para nada así que yo creo que debes seguir como hasta ahora, pero eso sí, no compres más patataitas fritas,jajaja.

    • Eso es lo que le pasa al insecto palo de mi marido que cada vez que cambia de médico le quieren hacer un chequeo completo para ver por qué ha perdido tanto peso Y no lo ha perdido ¡es que nunca lo ha ganado! Ahora la niña está más estilizada. La foto es del verano, para que se le vieran las carnes y yo creo que ha debido crecer más que engordar porque ahora la veo diferente. es sí, come lo que le da la gana y como se le cruce por delante uno de esos alimentos que no deberían ser ¡se vuelve loca! Además, es que es muy ansiosa con la comida y le gusta comérsela a puñados, hasta que casi no puede masticar de la cantidad que se mete de golpe.
      Pero claro, con todo lo que corre y se mueve al día, yo creo que de verdad lo quema de sobras. La pediatra siempre ha estado encantada con su desarrollo, así es que seguiremos confiando en ella como profesional y en mí como mala madre que trata de dar un buen ejemplo.

  10. Maria Mivinailart

    Por supuesto me preocupa. Tanto su padre como yo somos dos gordis y bueno, intentaremos cambiar algunos habitos a la hora de comer. Ya veremos como nos va…

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