Gorda y runner (III). Primeros dolores

Gorda y runner primeros dolores

Al final sucedió. Mira que he empezado mis pinitos como gorda y runner de una manera súper pausada. No he hecho locuras; he leído 5 libros completos en las primeras 3 semanas, para enterarme bien de cómo hay que iniciarse en el running de forma segura y sin descalabros. Porque mi idea era estar más sana y descubrir un hobby que poder hacer en el menor tiempo posible. Pero ante todo ¡soy madre! Y las madres somos una especie única, como los autónomos, a quienes se nos impide caer enfermas debido a nuestras obligaciones. ¡Y yo soy madre y autónoma! Todo confluye en mi persona. El caso es que según iba interiorizando conocimientos acerca del runnig, había desgracias que jamás en la vida me podrían pasar a mí. O sea, yo no iba a correr como una posesa reventando el pulsómetro. No me iba a presentar ni siquiera a una carrera popular sin tener una preparación adecuada. Pero ¿lesionarme sólo caminando? ¿En qué libro estaba escrito eso? Pues de los míos, en ninguno. El caso es que en mi breve trayectoria como gorda y runner estos son los primeros dolores que he sufrido. No están por orden de intensidad, sino en orden cronológico según los he ido padeciendo.

Herida fastidiosa en el talón

Esta mini lesión no me preocupaba lo más mínimo. De hecho, no entendía ni por qué aparecía en todos los libros. O sea, una ampolllita en el pie hemos tenido todos ¿tanta importancia podría tener? Pues sí. El segundo día de entrenamiento, noté un leve roce en el talón derecho. La cosa empezó a escocer de mala manera, pero yo soy una curvy muy resistente, así es que seguí mi ritmo sin detenerme y al llegar a casa… ¡Horror! Un cerco tremendo de sangre en el calcetín y en el interior de las zapatillas. Miré la ampolla desaparecida y allí no quedaba rastro de sangre, así es que se había repartido toda perfectamente en el textil. La cuestión es que ni con calcetines más gruesos podía caminar sin que me molestase y se volviese a abrir. ¿Sería posible que tuviera que retrasar mis progresos por una tontada de tan poca importancia? Al cabo de una semana, acabé comprando los parches de Compeed para las rozaduras y en unos 4 días más desapareció el problema. Eso sí, la postilla me duró casi 3 semanas más, pero al menos ya estaba cicatrizada y no volvió ni a molestar ni a sangrar.

Agujetas en las caderas. ¡Muy altas!

Curiosamente, las primeras agujetas no me aparecieron en mi primera sesión de proyecto de runner, sino al segundo día. Creo que en el primer intento fui demasiado tranquila, porque como no tenía claro por dónde iba a realizar el entrenamiento y qué me iba a encontrar, el ritmo fue casi de paseo intermedio. Pensaba que me saldrían los primeros dolores por todas partes de cintura para abajo, pero resultó ser que hicieron acto de presencia muy arriba. Arriba del todo de las caderas. Se ve que con esto de no tener coche e ir andando a todas partes, el resto del cuerpo lo tengo bastante entrenado para el movimiento, aunque no a velocidad y para tantos kilómetros seguidos. Bueno, tantos, tantos… Entre 5 y 6 fueron, no más. Por la zona, era muy soportables y desaparecieron sin hacer nada especial.

Gorda y runner y primeros dolores infernales en las 2 rodillas

Lesionarme corriendo hasta lo había visualizado en mi fantasiosa mente de madre. Pero lesionarme andando ¿era posible? Mi ritmo iba estupendamente, o eso creía yo, hasta que a las 2 semanas, el sexto día de entrenamiento en el que alternaba 5 minutos caminando y 1 trotando sin pretensiones ¡me quebré! En realidad, noté alguna molestia en la rodilla ya de camino a casa, pero claro, andando tenía que poder llegar. A la mañana siguiente, el dolor en ambas piernas era insoportable. Aquello estaba claro que no eran agujetas pero ¿qué sería? ¿Tendinitis? Algo más grave era imposible ¡si yo sólo había andado! Estuve 5 días aguantándome como pude: el dolor me molestaba día y noche, estando sentada, en movimiento y de cualquier manera, sobre todo por la zona frontal de la rodilla y hacia el interior de la pierna. Estaba muy localizado, y lo que más me extrañaba era que me estuviese ocurriendo en los dos miembros a la vez. Respecto a ir al médico para decirle que me dolían las piernas de andar ¿qué pensaría? Me tacharía de chochona máxima, porque además, los médicos de cabecera a las gordas todo nos lo achacan al peso. Al traumátólogo no me mandaría hasta meses después, porque la Seguridad Social tiene sus tiempos. Así es que me tomé un ibuprofeno y me puse en reposo ¡magia! El dolor desapareció por completo. Si dejaba pasar más de 12 horas sin la dosis de ibuprofeno, el dolor volvía con la misma intensidad. Así estuve durante 4 días, reposando, con mi pastilla, bebiendo agua, aplicando frío en la zona y de repente desapareció. No de golpe. De hecho, un día intenté salir a andar y a los 200 metros noté que aquello no estaba fino del todo. Pero con 48 horas más de descanso deportivo. ¡Como nueva! Eso sí, el primer día de vuelta a la actividad, ni hablar de correr ni un minuto. Hice el camino de una hora andando, medianamente despacio al principio y con un ritmo más animado al final. ¡Perfecto! Ni dolores, ni molestias pero tuve que recomenzar mi vida como runner, porque había tenido 2 semanas de entrenamiento y 11 días de dolorosa tortura. ¡Menos mal que no tenía prisa por progresar!

En fin, que me sentí reiniciando toda la actividad desde el principio con tanto parón técnico. Después, parece que la racha sin dolores se va manteniendo ¡y espero que dure! Porque con tanta interrupción ¿cuándo podré correr de verdad? ¿Os pasaron cosas así al iniciaros en el running? ¿Os desmoralizasteis por tener que abandonar tan deprisa la actividad?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

2 comentarios:

  1. Cuando intenté empezar yo, muy suave, muy tranquila, empezaron a dolerme las dos rodillas horrores.. Se lo comenté a un amigo médico y me dijo: “la gente está muy equivocada con correr, estamos teniendo un montón de visitas por diferentes lesiones. La gente corre para adelgazar, pero primero hay que adelgazar y luego correr. Las articulaciones soportan un impacto brutal y o se tiene una técnica perfecta, o lo único que se consigue son lesiones de distintos tipos”
    Pensándolo, me resultó muy coherente su explicación, así que cambié de actividad.
    ¡¡Espero que te dure la racha y no tengas más molestias!!

  2. Bueno, en dolores soy experta, y en lesiones ni te cuento. AL comenzar a correr, por no llevar el calzado adecuado, se me inflamaron las inserciones de los tendones en las rodillas, y bueno a partir de ahí varias cosas más. Lo mejor que pudiste hacer fue parar. Si ves que te vuelve a doler algo, visita al fisio, muchas veces es por falta de tono muscular.
    Me alegro mucho que ya hayas cogido rutina y sin dolor.
    Besos!!!!

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