Gorda y runner (II). Primeros errores

Gorda y runner Primeros errores

Pues ya llevo mes y medio con mi propósito de gorda runner ¡y sumando! Súper entusiasmada, con 3 días de salidas a la semana, con entrenamientos de 30-40 minutos, más un paseo a paso muy rápido hasta completar la hora de camino a casa y encantada de la vida. Es la primera vez que he empezado una actividad deportiva leyendo mucho, mucho sobre ella, pero es que el miedo a lesionarme nunca lo había tenido al practicar otros deportes. Voy muy lenta con mis progresos ¡pero ya he visto avances! Más minutos de carrera continuada, una recuperación más rápida tras estos arranques, una mente despejada, un deseo tremendo de que llegue el momento de salir a la calle y hasta de ver los resultados en la app que uso para llevar un diario de lo que voy logrando. Sin embargo ¡ya he metido la pata en varias cuestiones! Y mira que en los libros me advertían de que estas cosas podían pasar, pero está visto que hasta que no te topas con la catástrofe en tus carnes, te crees por encima del bien y del mal. Yo sólo quería correr y comprarme cosas y complementos (ay, las compras novedosas es que son una perdición, pero me estoy resistiendo bastante) y en 3 sesiones escasas, ya había padecido todos estos descalabros.

Los calcetines son muy, muy importantes

Leí sobre el tema de cómo elegirlos: que si de algodón, que si de tejidos novedosos y técnicos… ¿Y qué hice yo? Pues coger los primero que tenía en el cajón, de estampado navideño y que a estaban bien usados. Unos calcetines normales y corrientes, para usar con zapatillas de deporte pero para dar un paseíto, porque eran finos y el talón derecho no aguantó el roce casi directo de la zapatilla. Curiosamente, la herida no me salió el primer día, sino el segundo. Las zapatillas no podrían ser las culpables, porque las había usado muchos meses ya, en las clases de zumba, y el pie izquierdo estaba perfecto. Durante la caminata (ahí apenas corría 1 minuto de cada 5) noté que algo empezaba a escocer, pero parecía poca cosa. De hecho, me dolía más cuando andaba que cuando corría. Al llegar a casa y ver la catástrofe ¡qué de sangre! Un manchurrón tremendo en el calcetín, la zapatilla también manchada de sangre y una parte del talón con una súper ampolla y otra ya en carne viva. Después tuve 2 días de descanso hasta que logré encontrar hueco para la nueva salida. Simplemente me puse los calcetines más gordos y confortables que tengo ¡y magia! Aún notaba un poco el roce en la herida pero nada especialmente doloroso. Así es que ahora tendré mucho ojo con los calcetines.

riñonera running barata

La mochilita anti running

¡Ay, la mochilita! Hasta ahora, yo tenía mi taquilla con candadito en el gimnasio para dejar mis pertenencias. Y para mi proyecto de runner, con dejar todo lo de valor en casa, ya sería suficiente. Pero resulta que algo sí que tengo que llevar encima. Como mínimo, minimísimo, el teléfono móvil (por si me pasa una desgracia y necesito que me auxilien, además de con mi audiolibro, que acabo de descubrir que me entretiene más que la música, y la app para controlar tiempos, distancias, pulsaciones), las llaves para entrar en casa y un pañuelo para los mocos. Porque yo he echado a correr en enero, con unas temperaturas que… el moquillo colgando no hay forma de evitarlo. Así es que para empezar en plan low cost, decidí usar una de esas mochilas con cuerdecitas, que no pesan nada de nada. El primer día, como no hice mas que caminar, me fue genial. Pero al segundo, con mis 5 minutos intercalados de trote ¡aquello fue un despropósito! Me pasaba el minuto recolocando cuerdecitas en el hombro, en vez de estar pendiente de no hocicar por el terreno irregular, o de vigilar la respiración. Así es que la primera compra fue una mini riñonera para running ¡8 euros muy bien invertidos! Ya os contaré más sobre ella otro día.

cortavientos running talla grande

La ropa de abrigo

¿Vosotras habéis visto a algún corredor en clima Mediterráneo corriendo con abrigo gordo de calle? ¿A que no? Pues yo tampoco. Pero cuando dices en casa que te vas a correr “con este tiempo” con mínimas de 5 grados y con tu atuendo casi primaveral ¡te toman por loca! A ver, frío no vamos a pasar, por poquito que nos movamos. Sólo yendo a paso rápido ya se entra en calor, además de que yo siempre salgo de día, y el solecito alegra mucho el ambiente. Pero es verdad que algunas veces he tenido frío. Frío del todo. Más que nada por la brisita invernal que a veces arrecia este pueblo, así es que me lancé a la compra de un cortavientos. El más barato que encontré. Me daba igual que no fuese impermeable para la lluvia, porque no me visualizo de momento corriendo con semejante panorama, pero al menos que frenase las rachas de aire helado. Porque con los leggings normales las piernas las llevo a una temperatura divina, pero el pechín, la garganta y los brazos estaban pasando penalidades. Otros 8 euros de inversión y asunto arreglado. Vamos, que sí, que una equipación básica, básica para salir en invierno es necesaria. Si hubiera empezado con el running en cualquier otra estación seguro que podría haber prescindido de esto.

Envalentonarme para correr más de la cuenta

No todo es culpa de la falta de inversión en equipación, la verdad. Con estos planes CACO (Caminar-Correr) que he ido seleccionando para iniciarme en el running, el tercer día me vine muy arriba y pensé que si podía trotar un minuto de cada 5, igual podía probar con 2… ¡Error! Mira que estamos hablando de tiempos de risa, pero al final de ese entrenamiento había corrido el doble que en el de la sesión anterior. Quizás otra persona con mejor forma física lo hubiera superado con éxito y hubiera podido progresar más rápidamente hacia el objetivo de correr esos primeros 5 kilómetros. Pero os aseguro que no va a ser mi caso. Antes de acabar los 30 minutos del entrenamiento ¡ya tenía agujetas! ¿Cómo era posible? Además, situadas en todo lo alto de ambas caderas, tan intensas que dar un paso para volver a casa fue toda una heroicidad. Y después, bregar con los niños hasta la hora de acostarse para caer casi muerta de dolor en la cama. No era un tirón, ni una contractura ¡eran agujetas! Me daba miedo levantarme a la mañana siguiente y no ser capaz ni de ponerme de pie para llevar a la niña al colegio. Por suerte, al despertar, el nivel se había reducido muchísimo y quedaba un leve rastro de cansancio. Así es que como al día siguiente tocaba descanso (ese gran apartado del entrenamiento de running) la cosa no fue a más. En el siguiente entrenamiento volví a reducir el ritmo. Tanto decir que no tengo prisa por avanzar y mirad lo que hice al tercer día.

¿También desoísteis los conejos de otros más experimentados al iniciaros en un deporte? Esperemos que esto sea lo peor que me pase.

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

3 comentarios:

  1. Me siento tan identificada jajajaja!!!
    Yo después de ponerme mil disculpas para salir a caminar, no me gusta ir acompañada y sola me da un poco de miedo (vivo en una aldea gallega, o bien camino por una carretera general con el peligro que eso conlleva o me tiro al monte …). Así que me han regalado una cinta para caminar y la verdad le he pillado el punto de hacer 4 o 5 días a la semana una horita. Llevo un mes más o menos pero también me entusiasmé y me metí caña y acabé con un dolor en una cadera que me ha hecho recapacitar y tomármelo con calma que estoy muy oxidada.
    Poco a poco…
    Un biquiño.
    Mari

  2. Gracias por tus consejos, la verdad es que añadir esta rutina a nuestro día y día no es nada fácil. Besos

  3. Antes lo hacia por mi cuenta, y el 2018 lo pase con fascitis plantar que me dejo 5Kg mas. Ahora estoy en un programa de entrenamiento con una medico y maratonista y es fantasticamente adictivo porque te da tecnicas para correr sin lesionarte y te alterna los ejercicios.
    Ya baje mis tiempos en 5K de 55 a 45 minutos en tres meses y estoy pensando en hacer mi primer 10K
    Peso actual 92Kg

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