Fotos para el recuerdo ¿gorda o estilizada? Trucos para posar

trucos para posar gorda

No sé si tengo perfil bueno o malo. Es más: diría que no sé ni si tengo perfil, porque lo mío es todo a la redonda. Siempre me ha gustado salir en las fotos. No me considero especialmente fotogénica, suelo aparecer muchísimas veces con los ojos cerrados, y como no dejo de hablar ni aunque me paguen por estar en silencio, nada de salir con media sonrisa fingida, ni con morritos, ni con estilo ninguno, sino con la boca abierta y gesticulando bastante. Aún así, suelo verme bien en ellas. Claro que también tengo una colección de instantáneas horrorosas que desearía no haber visto nunca, pero son las menos. Esto en lo que respecta a la cara, pero ¿y el resto del cuerpo? Hay gente que sólo quiere rimeros planos. Otros sólo planos de cintura para arriba y nada de ser inmortalizados con sus imperfectos cuerpos enteros. Para esto tampoco tengo remilgos. Tengo la cara que tengo, el cuerpo que tengo y los kilos que me he ganado a pulso, por lo que si no reniego de ellos en otras parcelas de mi vida diaria ¿por qué voy a hacerlo en fotografía? A todas, seamos de la talla que seamos, suelen darnos trucos para posar y quedar mejor en las fotos. No sé si mejor en el sentido de más naturales, de que parezcamos nosotras mismas y no un adefesio con máscara, o demasiado artificiales, o en poses poco dignas y también ¡no más gordas de lo que realmente estamos! Hoy existen cantidad de programas de edición de fotos súper fáciles de usar, aunque yo me niego a retocarme el curvy cuerpo. Una cosa es darle más brillo a la imagen porque el lugar estaba oscuro y apenas se me ve, o los colores han quedado apagados y esas cosillas. Pero de ahí a quitarme años o trozos completos de lorzas y cuerpo… ¡Hay un camino largo por recorrer! En la fotos aparezco todo lo gorda que estoy pero ¡unas veces se me ve más estilizada que otras! Una mala postura con una foto hecha a traición, un realismo perverso… En fin, que sí, yo quiero parecer la que soy en esas fotos para el recuerdo, pero pudiendo elegir ¡prefiero salir mona y no horrorosa! Tampoco es que viva obsesionada con el posado, pero si puedo, aplico estos trucos.

Los estampados. Me veo feísima, más vieja y tremendamente grande con ellos. Por eso casi toda mi ropa es de colores lisos y lo más atrevido creo que son las rayas estilo navy que tengo en un vestido de verano y poco más. La desventaja de vestir siempre con colores lisos, es que muchas veces toda la ropa te parece igual, así es que o encuentras cortes y diseños originales o vas a tener el fondo de armario más clásico y aburrido del mundo (cosa que me suele pasar a mí). Igual es una percepción personal, solo para mi cuerpo, porque veo modelos plus size en otras mujeres de talla grande, con toda clase de florituras, y les sienta divinamente. Pero cuando hago el intento… es difícil que encuentre un estampado que me cuadre. A pesar de que este verano tuve bastante suerte con los vestidos baratísimos de Mulaya.

La ropa holgada. Hasta hace poco tiempo, parecía que una gorda solo tenía derecho a lucir tallas grandes de ropa que quedase sueltecita y no le marcara ni un michelín. Pues en este punto también estoy dividida. En las fotos, creo que me hace más esbelta la ropa ceñida (sin comprimir y sin exageraciones, pero pegada al cuerpo de una forma razonable, que no los blusones, los maxi jerséis y otras prendas muy amplias. Aún así ¡me encanta este tipo de ropa holgada! Pero lo que tengo más que comprobado es que si combino una prenda de 10.000 XXXXL en la parte superior con otra igual de suelta en la inferior ¡el conjunto será un desastre! Así es que si no se me va mucho la cabeza, hago mezcla tipo vaqueros skinny con blusas de corte imperio y cosas similares, o tops muy ajustados con pantalones anchos. El efecto me parece mucho mejor así, y en las fotos me veo más como soy yo en el día a día, no como el doble de mi persona.

La pierna delante de otra. Este truco para posar como una curvy de bien es específico sólo para el momento foto, porque no vamos a desplazarnos por el mundo como una criatura siniestra que en lugar de alternar una pierna y la otra en cada paso nos movemos de forma ortopédica sólo para disimular ¿qué exactamente? Pues en mi caso con este truco las caderas dan la sensación de ser más estrechas en las fotos. El tetámen y el panzón siguen siendo los mismos, pero en lugar de aparecer con un cuerpo casi cuadrado de arriba a abajo, esto marca mejor las piernas monas que tengo (ole yo) y le da algo de forma al curvy cuerpo en el retrato. Porque hay cámaras que parecen no querer captar nada de nuestra belleza plus size.

¿De perfil o de frente? Como madre, con casi nulas oportunidades para aparecer en una foto ¡yo me pongo como sea! Pero es cierto que tengo una postura clave que consiste en no estar ni completamente de frente ni tampoco de perfil (sobre todo con este perfil tan redondito que tengo). Es una postura medio girada que además ¡permite que quepa más paisaje en el plano! Cuando me veo completamente de frente en una foto ¡no me reconozco! Y si salgo toda de lado ¡me falta la mitad de la cara y de todo el cuerpo! Por lo que tampoco me parece una imagen verosímil.

¿Cómo os veis vosotras en las fotos? ¿Tenéis alguna manía concreta para quedar mejor?




Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.