estrías pueden desaparecer de verdad
Belleza curvy

¿Las estrías pueden desaparecer de verdad?

No sé a vosotras pero a mí el tema de las estrías creo que dejó de preocuparme antes de cumplir los 18 años. Ya entonces recuerdo las que tenía en las caderas principalmente, y eso que mi peso no era exagerado por aquel entonces. Sin embargo, veo que 20 años después, cuando nos prometen que las estrías pueden desaparecer de verdad, muchas mujeres se desviven por hacer todo lo posible para deshacerse de ellas. Estéticas no son, eso está claro, y quizás sea porque me he acostumbrado a vivir con ellas después de décadas en compañía, pero no les doy la más mínima importancia. Por supuesto que he probado productos antiestrías, que me han servido para hidratar y poco más. Sin embargo, jamás he visto que ninguna de ellas cambiase de forma evidente. Leyendo este artículo en Consejos de tu farmacéutico acerca de este tema, descubrí una variedad de torturas tremendas para quienes deseen perderlas de vista y ahora me pregunto ¿tanto interés existe en este asunto como para que se indague continuamente en tratamientos que las disimulen o que prometan borrarlas?

¿Dónde tienes localizada tus peores estrías?

Como cicatrices que son, asumí desde los inicios de los tiempos que habían llegado para quedarse y no le di más vueltas al drama. A mí me surgieron las primeras en las caderas, pero con el paso de los años tengo un repertorio por todo el cuerpo: desde los laterales de las rodillas, al interior de los muslos, el abdomen, los pechos, la cara interna de los brazos y seguro que me estoy dejando algunas por el camino. La peor, la que miro con mayor desgana, es la más ancha de todas, que me salió con mi primer embarazo en la zona superior del ombligo. Ahora ya le tengo hasta aprecio, porque se ha blanqueado y como este verano no me he expuesto prácticamente nada al sol, pasa desapercibida, pero en sus inicios tenía casi un centímetros de grosor, relieve y me desafiaba desde el espejo. Si me reviso ahora mismo, no tengo estrías nuevas desde hace años. Ya no son rojas, sino blancas por completo no piensan abandonar este cuerpo. No me preocupa si las estrías pueden desaparecer de verdad, porque no tengo planes de enfrentarme a ellas teniendo otras cuestiones corporales que solucionaría con mayor urgencia si pudiera elegir.

Y tú ¿qué estarías dispuesta a hacer para verlas borradas de tu cuerpo?

Yo ya he confesado que nada pero es que ninguna cuestión estética me afecta actualmente lo suficiente como para tomar medidas drásticas. Dicen que si las estrías aún son de color rojo o rosado son recientes y más fáciles de solucionar. Como las mías ya quieren cobrar hasta trienios y sexenios de antigüedad, esos métodos no me valen. Por el contrario, los que parecen definitivos y los más efectivos incluyen el láser, la radiofrecuencia y no me veo yo abonada a este tipo de tratamientos. Además ¿por qué zona empezaría? Si es que tengo tantas por todo el cuerpo que no me iba a alcanzar el presupuesto para emparejarme por completo.

Pero ¿las estrías pueden desaparecer de verdad?

Con los métodos estéticos que requieren intervenciones más profundas, no lo dudo, puesto que con el precio que tienen supongo que las clientas deben quedar satisfechas o se hubiera desmontado el chiringuito médico estético hace tiempo. En mi caso, sólo puedo hablar de los tratamientos cosméticos y de uno no invasivo, la presoterapia, que utilicé durante algunas sesiones, no por las estrías sino como sustitutivo de un masaje relajante en un bono de regalo que tuve antes de ser madre. En mi caso, ni las cremas, ni los aceites, ni el aire presionando mis carnes mejoraron la apariencia, ni mucho menos las hicieron desaparecer. Tampoco se redujeron, ni cambiaron de color, ni perdieron relieve. Con los cosméticos sí se veían más hidratadas pero vamos, que con cualquier otra crema corporal usada a conciencia hubiera tenido el mismo resultado: o sea, hidratación sí, pero desaparición o mejora no.

Con los embarazos aposté por la prevención, porque una cosa es que no vaya a plantarle batalla a las que ya traía casi de serie y otra dejar al azar la aparición de decenas de surcos más. Lo cierto es que con cremas para embarazadas tradicionales, y hasta con las hidratantes corporales normales, justo en los embarazos no me salieron demasiadas. Algunas más gruesas por la parte inferior del vientre y nada más. Poca cosa para el desastre que yo visualizaba dado mi expediente previo. A veces pienso que quizás, de no haber usado ningún tratamiento específico para estrías en esta época, el resultado pudiera haber sido parecido, puesto que la genética también influye y hay aspectos que ni las mayores inversiones de dinero pueden cambiar. ¿Qué tal ha sido tu experiencia con las malditas estrías? ¿Te han desesperado alguna vez o las has acogido con resignación como compañeras inseparables?

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