Engordar 2 kilos en 2 días
Vida sana

Engordar 2 kilos en 2 días. La pesadilla de una curvy

Hoy puedo hablar de esto sin renegar del mundo entero, pero lo cierto es que durante estas navidades viví un episodio casi dramático al subirme a la báscula y descubrir que este cuerpazo había decidido engordar 2 kilos en 2 días tras la cena de Nochebuena y la comida familiar de navidad. ¿Era esto posible? En cualquier otra época de mi vida no me habría subido al peso ni loca, por lo menos hasta pasado el Día de Reyes. Sin embargo, al estar a punto de cumplir mi cuarto mes de buen comer y buen ritmo de perder peso y volumen, reconozco que pese a mis buenas intenciones iniciales, la tentación pudo conmigo. Definitivamente, no es igual controlar tus ganas de engullir cuando estás en tu casa, eres responsable de tu compra, de la elaboración de todas tus comidas, que cuando te sientas a mesa puesta con abuelas que todo lo guisan bien y que todo te lo meten por los ojos. A pesar de que iba con todos los trucos posibles aprendidos de antemano para no caer en los excesos ¡caí! Y a lo grande. Y de repente, tras el día de navidad, me subí a la báscula y allí estaban esos números, gritándome desde el suelo del cuarto de baño que había sido capaz de engordar 2 kilos en 2 días. ¡Horror!

Vacaburra ¿pero cuánto has engullido?

Pues a mi modo de ver, tampoco tanto. 2 mantecados en 7 días, medio trozo de turrón duro y otro medio de turrón blando, un bombón, 2 neulas (si eso es todo aire, no sé yo ni si contará) y el resto pues lo normal en langostinos, canapés, embutidos y los 3 platos de comida de cada sesión, más reducidos que los que habría comido normalmente ¡y sin postre! No por mí, sino porque todos pasábamos directamente a los dulces de navidad. En definitiva, era consciente de que me llevaba a la boca más cantidad que en mi día a día, y sí, de alimentos muy calóricos y nada apropiados, pero jamás imaginé que ese picoteo indecente daría como resultado engordar 2 kilos en 2 días. En cuanto vi la cifra, bajé indignada y me medí el contorno de cintura, abdomen, cadera y glúteos. Oye, pues va a resultar que en volumen incluso había bajado aunque los kilos dijesen lo contrario. Eso sí, los 2 kilos se habían ido directamente al abdomen, porque de ahí no se había movido el metro ni un milímetro. Yo nunca he sido de arrepentimiento fácil, pero tras 4 meses de buen camino, un poco de consternación sí que tuve porque ¿cuánto tiempo iba a tardar ahora en perder esos kilos cogidos en un renuncio? Por suerte, no mucho.

Engordar 2 kilos en 2 días y bajarlos en 2 semanas

¡Menos mal! En cuanto vi la cifra retomé mis menús saludables, porque si algo tengo claro es que jamás hay que hacer locuras para intentar compensar esos excesos. Así es que del 26 de diciembre hasta Nochevieja, momento en el que claramente volvería a tener comida rica e inadecuada por delante, seguí con mis mega platos de verduras, legumbres, con mis frutas entre horas y el agua. Oye, es que una de las ensaladas de las que me como habitualmente yo sola, era todo lo verde que teníamos para repartir entre 10 personas en la mesa de navidad. Y la fruta no la vi ni en pintura. Agua sí bebía, porque nunca tomo alcohol, pero, al sacar de la dieta los vegetales, lo primero que noté es que se acabó el orinar cada poco tiempo y el ir al baño con normalidad. Creo que todo lo engullido debía estar ahí, haciendo peso dentro del intestino y negándose a abandonar el cuerpo. Con 5 comidas al día razonables en los siguientes 5 días, 1,5 kilos de los engordados durante los días fuertes de las fiestas navideñas desaparecieron sin ningún esfuerzo más, sin pasar hambre y sin hacer locuras.

La falta de movimiento, un mal mayor

Otro cambio drástico en esos días festivos fue el de dejar de caminar todo lo que camino normalmente. Sólo entre llevar y traer a los niños del colegio y de actividades varias ya hago unos 5 kilómetros al día, y hasta 9 los días de múltiples recados. Parar de repente para apalancarme en una silla, sillón o similar, y no salir ni a que nos diera el aire fue mortal de necesidad. Que yo insistía en sacar a la familia de paseo, pero entre siestas de los niños a deshoras, lo deprisa que anochece, los comercios cerrados en días festivos y la pereza generalizada a mi alrededor, ni se movían ellos ni lo hacía yo, por tal de no parecer la cuñada rara que desaparece de las reuniones familiares para irse a andar deprisa. El sedentarismo unido a los excesos en las comidas y los cambios a la hora de evacuar ¡premio! Me llevaron a engordar 2 kilos en 2 días, a entrar en pánico, a perjurar que jamás me volvería a pasar (hasta las celebraciones de los días 31 y 1, claro) y a poner a Dios por testigos de que esta boca no cataría ni un turrón más.

Menos mal que volviendo a la vida normal, con buenos hábitos, todo queda en un bache momentáneo. Con este nuevo conocimiento me queda claro que la moderación es la clave para el día a día, pero que si una vez damos rienda suelta a la gula tampoco se va a acabar ni el mundo ni nuestra vida. Eso sí, hay que hacer un ejercicio tremendo de conciencia, porque de lo contrario la gente como yo no tendríamos medida. ¿Os habéis llevado algún susto así estas navidades? ¿Fue algo puntual y poco duradero o habéis arrastrado las consecuencias más tiempo del esperado?

One Comment

  • Una mama mas

    Aqui una que tambien puede engordar en poco tiempo una barbaridad. Asi como engordo si hago dieta y ejercicio moderado pierdo.
    Comence la dieta varias veces y funcionan cualquiera de las dos, en mi caso me corrompo en los tiempos libres, y al estar en baja maternal tenía muchos (nadie lo creeria teniendo 3 hijos!). Animo!!! Que tambien te digo que en mi caso cambia mucho el nivel de hidratación que lleve. Y suelo beber menos agua en las fiestas/dias festivos, que en mi dia regular, y esto tambien influye en mi peso.

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