¿Cómo medirse para elegir bien tu talla de sujetador de copa grande?

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Querida curvy:

Tu sujetador seguramente no es de la talla que te corresponde. No, no es porque seas una plus size, ni porque tu pecho sea mayor que el de la media, ni porque cueste más abarcarte a la redonda y no haya modelitos para ti. No. En este caso, los curvy cuerpos y las mujeres más delgadas estamos emparejados, porque sobre el 80% de las féminas, así, en general, no llevan la talla de sujetador que les corresponde. ¿Cómo se te queda el cuerpo? No daba crédito a esta barbaridad de meteduras de pata, teniendo en cuenta que el sujetador es una prenda que desde la pubertad suele ir estrechamente vinculada a nosotras. Lo usamos cada día de nuestra vida, durante muchas horas y aún así nos hemos acostumbrado a ir incómodas, a que se clave, a que no sujete lo suficiente, a que nos deje marcas, nos apriete, nos haga cortes antiestéticos por no envolver todo el pecho… ¿Te suenan estos males? Pues resulta que tienen solución y yo lo he descubierto gracias al perfil de Instagram Gran lencería, una tienda especializada en sujetadores de copas grandes. No exclusivamente de tallas grandes, porque sus tallas empiezan en la 90, que es una cifra muy habitual en las mujeres delgadas, pero las copas que trabajan comienzan a partir de la D. ¿Por qué? Pues porque en las tiendas habituales como las grandes cadenas de ropa que también comercializan sujetadores, o en mercerías de pueblo, o en grandes almacenes, las copas suelen llegar hasta la C. Hasta ese punto, suele haber variedad de modelos, pero a partir de él surge el desierto. Yo misma pensaba que tenía una 105 C y vivía tan pancha hasta que entré en materia. ¡Qué cambio tan radical he experimentado!

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Aprender a medirse para elegir bien tu talla de sujetador de copa grande

¡Fundamental! ¿Te has tomado medidas alguna vez? Yo muchísimas, sobre todo desde que compro on line la mayor parte de mi ropa. Sin embargo, las marcas me decían que para elegir sujetador debía medirme el contorno del pecho justo por encima del pezón y sin presionar, y el contorno del tórax, justo por debajo del pecho. Punto y final. De esta forma, a mí me cuadraba la talla 105 C, pero es cierto que dependiendo de la marca y del modelo de sujetador, no todos me sentaban bien, ni me resultaban igual de cómodos. En Gran lencería me dejaron su calculadora de tallas y ¡oh, sorpresa! Seguí manteniendo la 105 pero mi copa pasó a la E. ¿Sería posible? Para completar la tabla de medidas que te piden, hay que hacer muchas más mediciones y algunos contorsionismos, pero creo que ahora sí, tengo mi talla adecuada.

¿Tienes una copa C? Estás viviendo un riesgo

Sí, porque como las tiendas tradicionales no suelen trabajar copas mayores, a todas las que tenemos tallas grandes, ya sea una 105, 110, 120… nos dan la posibilidad de aumentar el número (y no siempre) pero no la letra. Así, abundan las mujeres con la copa C que ni siquiera saben que hay copas más allá. El problema es que para estar cómodas, tendemos a aumentar de talla, a fin de evitar presiones e incomodidades, pero la talla solo crece en cuanto al contorno, por lo que nunca acabamos de estar a gusto con nuestra ropa interior. De hecho, se puede tener una talla de sujetador pequeña, como la 80 y una copa tremenda como la F ¡y no pasa nada! Bueno, sí que pasa: que seguramente estas criaturas también lleven años viviendo incómodas en una talla que no es la suya.

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¿Se nota tanto el cambio de copa?

¡Sí! Sinceramente, era un poco escéptica y pensaba que igual un par de centímetros de sujetador no iban a marcar la diferencia, pero estaba equivocada. Mi único sujetador perfecto es este modelo tan precioso de color rosa, y de lactancia claro, porque en mi situación actual no estoy para buscar otro tipo de usos. Hacía ya unos meses que cuando salía sin niño y volvía a mis sujetadores de antes de ser madre, además de notarme apretujada por todas partes, veía que la ropa no me sentaba bien. Tanto de frente como de perfil, el pecho se me veía aplastado y a la altura de las costillas flotantes. De acuerdo, voy sumando años de edad y años de lactancia, que alguna factura me estarán pasando, pero incluso con prendas preformadas y con algo de relleno suave para redondear, el efecto del sujetador era muy feo. Al aprender a medirme y elegir bien mi talla de sujetador, he vuelto a usar los aros, que antes me repelían porque siempre se me acababan clavando y haciendo daño.

Si os sentís identificadas con estos problemas ¡no lo dejéis más tiempo! Una talla de sujetador errónea, además de incomodidad, puede causar daño en los hombros e incluso la aparición de bultos de grasa por la presión mal repartida. Y un bulto en el pecho ¡nos da un susto de muerte! Además, los modelos de Gran lencería son súper atractivos: nada de tallas grandes y copas grandes en color carne de antaño, sino colores y diseños tan actuales como los que pueden lucir mujeres de tallas más pequeñas. Si os animáis a probar, con el código LUCIA tendréis un 10% de descuento en vuestra primera compra.

¿La elección del sujetador perfecto también se os resiste? ¿Sabíais que el tamaño de la copa pudiera tener tanta importancia?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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