Gorda y runner (V). Compras para running

compras para running

Lo sé. Yo, que elegí el running por cuestiones de horarios y de ahorro familiar, debo reconocer que a los pocos días de empezar ya estaba haciendo gasto en cositas para mi nuevo hobby. Sí, días, porque creo que tras la primera salida ya encargué algo y en estos 6 meses desde que me propuse hacer alguna actividad que sirviera para airearme y no apolillarme, correr, aún no corro, pero detalles casi no me falta ninguno. Dice mi hermano que esto es culpa de la redes sociales, porque antes, el que quería correr se echaba a la calle con su chándal viejo y la camiseta más perjudicada que tuviera y ¡hala, libertad! Pero ahora va la gente monísima con sus colores fosforitos, sus gadgets de corredor y por supuesto, el móvil para hacerse los selfies pertinentes antes, durante y después del entrenamiento. ¡Lo confieso! Me reconozco en todas y cada una de estas acusaciones. En mi descargo diré que he intentado ahorrar todo lo posible comparando precios y valorando de verdad la utilidad de lo que compraba y por ahora ¡estoy muy satisfecha con mi criterio! Porque uso absolutamente todo lo que me he traído a casa con mis compras para running.

Riñonera o lo que sea esto

Fue la primera inversión como gorda y runner. Porque como os comenté en el listado de primeros errores al salir a correr ¡no se puede ir con una mochila de esas de cuerdecitas que se caen colgada a la espalda! 6 meses después de estrenarla, mi riñonera barata para running sigue siendo lo más. No se puede convertir en un bolso de madre, porque los bolsillos son estrechos, lo justo para llevar el móvil, auriculares, dinero, pañuelos… Poca cosa y de dimensiones diminutas, así no pesa, se mantiene en su sitio a la perfección y no se mueve nada al correr. Además, este modelo es estupendo para curvy cuerpos porque el cinturón elástico es infinito y creo que puede abarcar a cualquier persona, por muy anchas que seamos.

Pulsera de actividad Mi Band 3

La segunda adquisición de mis compras para running, tras hablar con otras corredoras más expertas y descubrir que iba por la vida sin pulsómetro ni nada. Sobre la Mi Band 3 os escribí hace meses. De hecho, en este periodo he tenido 2 de estas pulseras, porque la primera la perdí yendo de paseo con el niño. Y sí, volví a repetir el modelo porque en precio y prestaciones para lo que yo necesito no tiene competencia. Sería divina si tuviera GPS, como los modelos carísimos de otras marcas, porque por ejemplo, cuando salgo a caminar empujando el carrito no me cuenta los pasos, ya que mi muñeca descansa sobre el manillar. Debería llevar el GPS del móvil activado todo el día, y el bluetooth y estaría siempre falta de batería a cada instante.

Camiseta técnica para Malas madres que huyen

¡Jaja! Esta me encantó y fue una compra en rebajas en cuanto la vi a la venta. Se me juntó mi inicio en el running con el estreno de esta camiseta del Club de Malas Madres y la verdad, como de tejido que facilite la transpiración no tenía nada, ni lo dudé. El color es espectacular, el mensaje ni os cuento y es tan suave y cómoda que ahora entiendo por qué no es igual correr con la camiseta vieja de miles de años de antigüedad. Pon una camiseta técnica en tu vida, aunque sea barata, y notarás la diferencia.

Más compras para runing: el sujetador deportivo

Ya os hablé de la imposibilidad de salir a correr con un sujetador de lactancia, por precioso y bien que me sentase a bajas revoluciones. Así es que el sujetador deportivo Freyra de Gran lencenría, me acompaña desde hace algunos meses y estoy súper encantada con él. Es precioso y no permite ni un rebote del pecho. Como tiene características muy especiales, os aseguro que sin sujetador deportivo no deberíamos salir ni a andar deprisa, por lo que mucho menos a correr.

Auriculares inalámbricos

Fue empezar a intentar dar zancadas rápidas y descubrir que los auriculares con cable del teléfono móvil se me caían de mala manera. Así es que escogí los más baratos que encontré (unos 4 euros) que fueran inalámbricos y me senté a esperar su largo envío. En estos meses estoy muy contenta con ellos: se adaptan genial a la oreja, tienen un pequeño cable que rodea el cuello y del que cuelga el dispositivo para encenderlos, subir y bajar el volumen. Se conectan mediante bluetooth al móvil y se escuchan con muy buena calidad. Lo malo es que sólo tienen 2 horas de autonomía con su batería, por lo que debo recordar recargarlos tras cada entrenamiento, si no quiero tener que salir en silencio sepulcral la siguiente vez. He visto modelos chulísimos con mucho menos cable, pero para probar a bajo precio estos me han hecho muy buen apaño.

Cortavientos de talla grande

En esta época no os va a quitar el sueño ni el airecillo ni el frío. Al contrario, estaremos deseando que sople algo para no morir entre sudores. Pero como yo me inicié como gorda y runner en enero pronto supe que no podía salir con abrigo y que la sudadera a veces resultaba escasa. Así es que fijándome en esas chaquetas sintéticas que llevaban otros corredores, y por las lecturas infinitas de todos los libros que leí antes de poner un pie dentro de la zapatilla, supe que se llamaba cortavientos. Me compré el más barato que encontré, porque no estaba muy convencida de que un trapo que se podía replegar sobre sí mismo y quedarse del tamaño de un puño, me fuera a quitar de verdad todos los fríos de la temporada. Pero sí, es una prenda casi mágica, que no ocupa absolutamente nada en caso de que te la tengas que quitar (el mío venía con una mini bolsita para poderlo llevar atado a la mano) y que además cuenta con bolsillos, por lo que he podido prescindir de la riñonera mientras utilizaba el cortavientos.

Zapatillas nuevas ¡pero baratas!

A pesar de leer mucho acerca del mejor tipo de calzado, decidí darle una oportunidad a las zapatillas que ya tenía en casa y os confirmo que no fue la mejor opción. Para empezar porque eran demasiado cómodas, sí, pero no se ajustaban al pie y al final volvía cada día con una nueva rozadura. Además, tras los primeros dolores en la rodilla, todo apuntaba a que el apoyo no era bueno, así es que aprovechando las rebajas de invierno más una liquidación tremenda de números sueltos de Decathlon, por 17 euros me traje las nuevas zapatillas a casa. La verdad es que no tengo quejas con la última de mis compras para running, porque transpiran muy bien, son cómodas, muy ligeras, y para los kilómetros semanales que yo hago… Al menos he conseguido no volver a tener rozaduras, porque la parte del talón es bastante más baja que las de las zapatillas de paseo que utilizaba.

Por ahora no preveo más gastos, pero ¡a saber! También creí que no invertiría ni un céntimos y mirad la de cositas que han caído en estos meses. A ver si me centro en mejorar tiempos, hacer kilómetros y comprar menos. ¿Echáis en falta alguna cosa básica para salir a correr?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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