Elegir un champú ecológico natural bio orgánico. ¿Lo tienes claro?

champú ecológico natural bio orgánico

¡Qué follón! Resulta que yo soy una madre estándar que usa champú del supermercado, no de marca blanca, pero tampoco que cueste más de 4 euros el bote. Vamos, que desde que Pantene llegó a España con su idea del Suave y liso, yo no he usado otra cosa. Sin embargo, será la vejez, la lactancia, los embarazos que me han quitado hasta la fuerza en el pelo, o que esta gente le ha cambiado la fórmula o vete tú a saber qué, llevo unos meses en los que mi Pantene barato no me hace el mismo efecto. ¡Horror! Porque tampoco es que le pida milagros a un champú, pero un mínimo de brillo y de aspecto a limpio sí. Así, me vi metida en una vorágine de información a la hora de tratar de elegir un champú ecológico natural bio orgánico (molan todos los calificativos ¿a que sí?) sin terminar de sacar nada en claro. O lo natural, natural no existe, o la palabra natural se ha desvirtualizado ya con tanta publicidad falsa. El caso es que entre mi desconocimiento, la opacidad de los fabricantes y la diversidad de opiniones que se encuentran en internet, al final sólo me ha quedado claro que la humanidad odia mi Pantene (y yo sin enterarme) pero lo de encontrar opciones mejores y aptas para todos los bolsillos, para mi pelo y para el medio ambiente es casi una misión imposible. Os cuento el par de champús que he probado en estos meses y mi inquietud ante un nuevo descubrimiento: el champú sólido.

Champú ecológico natural bio orgánico Vibrant Refreshing de Freshly Cosmetics

Soy súper fan de esta marca y la creo cuando aseguran que sus ingredientes son orgánicos, naturales, ecológicos y perfectos. Al menos a mí es el que mejor me ha funcionado de los que he probado, que como os digo, de esta gama han sido pocos, por los precios. Sin embargo, el Vibrant Refreshing Shampoo de Freshly Cosmetics me sale más caro que el Pantene, de eso no hay duda, porque mi bote es de 250 ml. cuesta 14 euros (ahora también hay un formato de 500 ml. por 24 euros que ya me irá bien comprarlo en cantidad) pero me dura bastante, unos 3 meses, por lo que suelo hacer coincidir los cumpleaños, reyes y esos regalos de aniversario y demás para surtirme de estos pequeños lujos cosméticos. Porque además a mí me hacen ilusión y el pelo cambia una barbaridad. Lo lavo menos veces a la semana, con lo cual uso producto menos veces, nunca se ve apelmazado, ni graso y siempre brilla. Tiene pinta de estar más sano y lo que más noto es que se me cae mucha menos cantidad de pelo en cada lavado. Sin embargo, sí se tarda algo en eliminar las siliconas que los champús anteriores hayan dejado pegados al cabello. No he encontrado uno de menor precio que me dé la misma confianza, pero ya os digo que me queda mucho camino que recorrer en este tema.

Champú Reparación Intensa Aromacología de L’Occitane

Me dieron una miniatura en tamaño de viaje en una compra de otros productos faciales de esta marca y el primer lavado me pareció espectacular. Estaba en Madrid, de escapada en solitario, y tanto el olor como el resultado de aquel día me impactaron mucho. Así es que para mi último cumpleaños, mi insecto palo tuvo a bien regalarme un frascos grande junto a otros productos de la marca, pero tras mes y medio de uso continuado no me termina de convencer al nivel del anterior. Con el Champú Reparación intensa Aromacología de L’Occitane necesito más cantidad de producto, no hace tanta espuma, el tacto al aplicarlo no me parece tan placentero como el de Freshly y el pelo no queda limpio durante tanto tiempo. No puedo pasar más de un día sin lavarme la cabeza o el aspecto será tremendamente penoso y se me cae mucho pelo en cada lavado. Igual es porque el estreno ha coincidido con la llegada del otoño, pero es que es alarmante. Además, mirando la etiqueta, tengo la sensación de que es un champú ecológico natural bio orgánico algo engañoso, porque dice estar formulado sin siliconas y sin sulfatos, pero tiene varios ingredientes que parecen natural s y otros con nombres como de laboratorio químico de toda la vida. Por otro lado, el envase en 100% reciclado y reciclable, y como la ecología también la estoy mirando muy de cerca, en eso sí que me han conquistado.  

¿Y si me lanzo con el champú sólido?

Esta idea me vino a la cabeza por el tema de ahorro de envases, pero me desmotivó por el precio y los resultados. Por más que busco y rebusco no acabo de encontrar una recomendación de champú seco que sea respetuoso con el medio ambiente pero que deje el pelo digno. Los que he visto son unas miniaturas de champú sólido de 50 gramos que me parecen súper escasos, y me da pánico que los niños lo cojan, como hacen con la pastilla de jabón de manos de mi madre, y lo deshagan en un minuto de despiste. También tengo serias dudas acerca de cómo voy a lograr esparcirlo por todo el pelo largo teniendo ese formato de pastilla, pero oye, no vaya a resultar que me estoy perdiendo el invento del siglo por tener tantas reticencias. Así es que a ver si encuentro una marca que me convenza y lo incluiré en mi lista de regalos de navidad

¿Qué tal es vuestra relación con las nuevas generaciones de champús? ¿Os habéis parado a pensar en las tremendas diferencias entre los habituales del supermercado y las fórmulas más naturales?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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