El aquagym puede ser genial para una curvy

Ya han pasado dos años desde la última vez que puse un pie en serio en un gimnasio, o más concretamente en una clase de aquagym. Ahora sólo visito las instalaciones deportivas municipales para recorrer el pasillo que une la taquilla con la piscina exterior de verano, para ponerme a remojo con la niña. A 5,40 euros cada entrada. Vamos, que se me revuelve todo por dentro y siento deseos de volver a ser abonada para ir a chapotear “gratis”. Cuando me he propuesto ir al gimnasio siempre he sido muy disciplinada. Soy una curvy que lo da todo cuando…

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