Bruma de almohada para dormir. El gustazo de L’Occitane

¿Recordáis que a finales de noviembre fui a empoderarme como mujer de belleza real en un evento de Malas madres y L’Occitane? Bueno, pues de allí salí con grandes ideas, maravillada conociendo algunos productos cosméticos de esta marca y sobre todo enamorada de ese gran descubrimiento: la bruma de almohada. No tenía ni idea de que existiese algo así, y como madre con casi 2 años de mal descanso debido al colecho, a las demandas de lactancia nocturna de mi hijo pequeño, y a no sé sabe qué motivos que me llevan a desvelarme durante horas cuando el niño no está dando ni un ruido, tenía que probarlo a toda costa. Tenía la decisión tomada y meridianamente clara, hasta que el insecto palo me tomó por loca: estábamos hablando por aquellas fechas de no hacernos regalos de navidad para ahorrar para un viaje familiar, y yo me iba a comprar una colonia que ni siquiera era para mí ¡que era para la almohada! Su incomprensión era real pero no sirvió para hacerme dudar y al día siguiente ¡mi bruma de almohada para dormir estaba metida en la cama conmigo! Por si tampoco conocéis este tipo de cosmética, os cuento un poco cómo es la bruma de almohada de L’Occitane y mi experiencia con ella en estos 2 meses.

¿Cómo es la bruma de almohada de L’Occitane?

Lo principal es que es 100% natural, con aceites esenciales de lavanda, bergamota, mandarina, naranja dulce y geranio. Yo soy capaz de distinguir casi ninguno de los componentes de la mezcla, pero lo importante es que todo revuelto ¡huele divinamente! A campo idílico de la Provenza, y claro, ya te imaginas zanganeando por los campos en libertad, y te entra el sueño más deprisa. Viene en un frasco de cristal de 100 ml. en spray y se puede pulverizar en el aire o sobre la ropa de cama, dejando transcurrir al menos 10 minutos para que se diluya en el ambiente. El diseño del bote es algo rústico, y no tan colorido y precioso como otras ediciones de L’Occitane, pero lo que importa es el contenido, y a mí me chifla.

Bruma de almohada para dormir

Realmente ¿está diseñada la bruma de almohada para dormir?

No exactamente, pero a mí me relaja. Es muy agradable oler ese aroma natural, siempre el mismo, que te trae recuerdos, que te desestresa, que transforma el ambiente de cualquier dormitorio. Y claro, con esas buenas sensaciones olfativas tan cercanas, yo me duermo más deprisa. Es cierto que si me desvelo de noche (cosa que hago cada noche al menos 2 ó 3 veces por el niño) el olor de la bruma de almohada de L’Occitane ya ha desaparecido y no queda ni rastro. No sé si otras marcas tendrán un perfume más duradero, pero claro, si es excesivo, si empalaga, no creo que el efecto sea el mismo. A mí me viene bien que sea intenso al principio pero que vaya desapareciendo en unas horas. El tener un aroma que se está convirtiendo en algo familiar creo que sí ayuda psicológicamente a entrar en trance. No es que el producto te duerma por sí mismo, sino que ayuda a crear un entorno agradable que favorezca el sueño. Milagros no hace: si el niño se despierta 20 veces durante la noche, yo me voy a despertar otras 20 como mínimo. Pero al menos, a la hora de coger el sueño, no me paso 2 horas mirando al techo, pensando y buscando la postura perfecta. Con el olorcito tardo mucho menos en dormirme. ¡Espero no hacerme resistente y que se pase el efecto dentro de un tiempo!

¿Volvería a comprar este producto?

¡Sí! Sin lugar a dudas. Llevo usándola diariamente, cada noche, durante 2 meses y el frasco sigue casi lleno. Es cierto que sólo hago una pulverización directa sobre la parte inferior de mi almohada, donde sé que apoyo la cabeza para dormir, en el trocito de tela por donde va a quedar la nariz. Ahora, como veo que cunde tanto, estoy empezando a hacer 2 pulverizaciones, para esos días en los que llego a la cama demasiado despierta y sospecho que me voy a mover más de la cuenta. A este ritmo, el primer frasco me va a durar más de un año, por lo que el precio (19,50 euros en tienda y algo más normalmente en Amazon) no me parece una exageración. Desde que uso la bruma de almohada para dormir, el momento de ir a la cama también se ha convertido en un ritual: quitar los cojines; destapar la almohada; pulverizar la bruma; dejarla actuar mientras acabo con mis cremas, mis necesidades del baño, etc. Al final, creo que todos somos un poco como los niños en este sentido ¡las rutinas nos ordenan la vida y nos relajan! Igual son imaginaciones mías, igual es que necesitaba ya un cambio en lo que fuese por el mal dormir, pero hasta ahora ¡es una bendición!

La bruma de almohada de L’Occitane es la única que he probado, porque es la marca que me ha descubierto este maravilloso producto, pero no descarto ir recopilando más. Lo que tengo claro es que de mi vida es difícil que salga. ¿Vosotras conocíais la bruma de almohada? ¿Creéis que de verdad puede ayudar o que es simplemente un placebo para madres de mal dormir?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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