Actividades de gimnasio ideales para gordas

Actividades de gimnasio ideales para gordas

Después de contaros las clases dirigidas de mi gimnasio que he descubierto como mortales de necesidad para curvy cuerpos y bajas formas físicas, me he dado cuenta de que he empezado al revés de lo que debería haberlo hecho. Yo sigo feliz con mis clases de zumba o yendo por libre a la bicicleta estática y elíptica, así como con idea de alternar con algo de natación, si no fuera porque la depilación me da una pereza excesiva y estoy esperando a que mejore el tiempo para ir a la piscina exterior, donde acompañada por los niños no nadaré, pero correré detrás de ellos y estaré en un estado de alerta constante que seguro que también tonifica y esculpe este cuerpazo. De entre las clases dirigidas que he ido probando, estas son las que me han parecido más llevaderas, divertidas, efectivas, que han mejorado mis pulsaciones, mi cuerpo y que no me han dado la sensación de intentar matarme durante cada sesión.

Aquagym. Sobre este tema ya escribí lo divino y lo humano de mi afición por las clases de aquagym. Siempre rodeada de personas de la tercera edad, menospreciada por la gente con tipazo y gran forma física pero ¡el aqugym cuesta, y aquí es donde vais a empezar a sudar! Porque siguiendo a conciencia los movimientos, con el aquagym tendrás agujetas, adelgazarás, te tonificarás, sudarás, mejorarás tu resistencia. No se trata de flotar alegremente cual flor de loto, sino de darlo todo para no irte al fondo de la piscina, o hasta de tocar el techo impulsada por tus saltos. En la actualidad, los horarios no me coinciden para poder retomarlo aunque sólo sea de vez en cuando, pero no descarto mi vuelta a las piscinas para recuperar el trono que perdí durante el primer embarazo.

Zumba, aeróbic y bailes variados… La coordinación dependerá de las habilidades de cada una pero, en general, las actividades físicas con baile son un ejercicio aeróbico bastante llevadero. Lo primero es perder la vergüenza (si es que la tenemos) para convertirnos en una más del grupo, independientemente de que no tengamos tipín de bailarina o que nuestras coreografías sean un sindiós sin remedio. Lo importante es moverse y divertirse. Acabas agotada, a mí a veces no me responden ni las piernas de tanto trote, sudorosa y feliz. La música te pone el ánimo por las nubes, te empuja a seguir, te distrae y en un abrir y cerrar de ojos se ha pasado la hora de clase. Además, es de las actividades más económicas porque con ropa vieja de casa no necesitas ninguna inversión, aunque a mí se me ha ido la cabeza con las compras en rosa.

Cardiobox, fitcombat y derivados. Son más intensos que los anteriores, y van más allá del mero baile y la coreografía, incluyendo a veces material deportivo como pesas, colchonetas, cuerdas y cosas sencillas. Las sesiones son mucho más intensas que las del grupo anterior y el primer día puede que creas morir en el intento. Sin embargo, si te mentalizas en no hacer tantas repeticiones de los movimientos al principio, buscar un ritmo más tranquilo e ir ganando confianza con el paso del tiempo, puedes dominarlo como cualquiera. Lo cierto es que aprovechas más el poco tiempo que puedas dedicar a ejercitarte, puesto que el esfuerzo y el desgaste físico son mayores, y aunque son más repetitivos y menos divertidos, piensa que más aburrido sería estar levantando una pesa recreándote con tu cuerpo en un espejo o frente a una pared.

En la sala de máquinas. Ya habréis notado que huyo de los levantamientos de peso una cosa mala. Para empezar, las máquinas me parecen de un complicado… Además de estar siempre ocupadas por hombres que parecen haber echado raíces junto a ellas: siempre son los mismos y no dan oportunidad a que otros las usemos. Así es que en la sala de máquinas suelo continuar con las actividades aeróbicas. Elige las que más te gusten, porque yo estoy encasillada con la bicicleta estática y la elíptica. Os diré que en mi gimnasio no es que haya una variedad infinita de opciones, y además de estas está el remo, las cintas para correr (pero ya voy a paso súper ligero de casa al gimnasio y vuelta, lo que me supone otra media hora de ejercicio pero por la calle) y una bicicleta que no sé cómo se llamará, pero en la que te sientas en plan cómodo y pedaleas de frente. Cuando la clase de zumba está llena o no puedo ir al gimnasio en horas en las que haya actividades dirigidas, me bajo a la sala de máquinas y dedico la hora a estas actividades por libre. Los aparatos suelen tener programas con tiempos y niveles de esfuerzo ya predeterminados, por lo que en la bicicleta podrás simular que vas en llano, cuesta arriba o cuesta abajo y que se te haga más ameno. Aunque aquí el entretenimiento es imposible que falte, porque entre las pantallas de televisión con canales de videoclips y que hoy en día podemos llevarnos el móvil con los contenidos que nos gusten ¡no hay excusa para no disfrutar de ese rato!

¿Cuáles son tus clases de gimnasio preferidas? ¿Has notado que las curvy nos arremolinemos siempre en las mismas actividades?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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