Los vídeos de Cindy Crawford

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¡Ay! En mis años mozos, pero muy mozos, con 13 años exactamente, me entró la fiebre de hacer fitness en casa, y los vídeos de Cindy Crawford llegaron a mi vida. Nunca he sido deportista, pero de pequeña iba a clases de tenis (no tenía buena técnica pero era la que más luchaba cada bola, aún sabiendo que luego la mandaría a las nubes y que me habría quebrado para nada); un día me apunté a volley ball, me caí de espaldas, me fisuré un dedo y… se acabó. Así es que cuando al acabar la EGB mi padre me dijo que me llevaría a El Corte Inglés a comprarme lo que quisiera, como soy de poco pedir, este fue el regalo elegido. No sé de dónde habría sacado yo información para conocer la existencia de los vídeos de Cindy Crawford, pero el caso es que allí me los encontré. En un pack de oferta en el que venían esas dos grandes obras del aeróbic casero. Mantente en forma y Moldea tu cuerpo.

Subidón de moral. Cindy era una de las top, top más top models del momento. Y sin embargo, al empezar a ver sus vídeos, recuerdo claramente cómo explicaba que más allá de su figura (estupenda del todo, porque entonces en la moda no se llevaban las modelos tan escuálidas como ahora, de ahí que yo aspire a que un día nos toque el turno a las gordas) ella quería sentirse sana y fuerte, no sólo entrar en sus vaqueros de la talla 42. Sí, sí ¡la 42! La Cindy Crawford de la época hoy estaría al borde de ser una plus size moderna. ¿Cómo se te queda el cuerpo? Por aquel entonces, cuando yo realmente usaba una 42-44, los vídeos de Cindy Crawford me convencieron de que lo importante era estar sana, tonificada y a tomar viento tu talla de ropa. Además, en las grabaciones ¡Cindy sudaba mucho! Se asfixiaba, a veces no podía hacer todas las repeticiones que le exigía su entrenador… O sea, que parecía una top model muy humana y normal, más allá de que todo fuera un papelón ante la cámara, pero te transmitía la sensación de que a ella también le costaba trabajo mantenerse en forma y que con esfuerzo, tú también lo lograrías.

Gimnasia efectiva y barata. Esto de hacer deporte en casa a mí me motivaba, porque por aquella época en mi pueblo había un solo gimnasio a kilómetros de distancia y costaba un dineral. Así es que con los vídeos de Cindy Crawford sólo necesitaba unas pesas baratas, una toalla de baño (¡soy todo glamour!), una botellita de agua, un cojín del sofá, una silla, ropa cómoda ¡y a ejercitarme! Cindy sudaba en la tele ¡y yo en el salón de casa! Realmente, los ejercicios eran geniales para tonificar, pero muy cansados. A las pocas semanas, notaba que ibas ganando agilidad y podía hacer todas las repeticiones y seguirle el rimo. También que se me estaban poniendo los gemelos de las piernas como los de un futbolista de tensos. Peso perdía poco, pero volumen ¡una barbaridad! Era una mezcla de ejercicios cardiovasculares y de fuerza que resultaban agotadores. Las sesiones duraban entre 40 minutos y una hora, aunque luego sacó ediciones posteriores con mini sesiones de 10-20 minutos.

El espectáculo de mi zona. Bueno, los amigos de mi hermano hasta venían a nuestro salón a intentar imitar a Cindy. Y efectivamente, decían que los movimientos cansaban y que ya no podían más. Allí pasé yo aquel verano de mis 13 años, retirando los muebles del salón y lanzando patadas voladoras al aire mientras emulaba a la modelo. En cuanto empezó el curso, se me acabó la fiebre deportista y no volví a retomarla hasta que me apunté al gimnasio muchos años después. Pero realmente, creo que logré ponerme en forma en casa de una forma sencillísima.

En la actualidad… Cindy Crawford está más delgada que hace 20 años ¡qué cosas! Y sus vídeos supongo que ya no los comprará nadie, porque ahora hay cantidad de cosas modernas como el zumba y el cardiobox, que hasta puedes tener gratis a través de YouTube y sin necesidad de gastar nada de dinero. Pero hoy me ha entrado la vena melancólica y me he acordado de mis ejercicios con los vídeos de Cindy Crawford. Creo que por lo efectivos que resultaron, me aficioné al entrenamiento en la tranquilidad del hogar. Aunque posteriormente, reconozco que tener que pagar el gimnasio me hacía acudir puntualmente, 3 veces por semana y con una constancia perfecta.

Vosotras ¿habéis probado este tipo de vídeos para poneros en forma sin salir de casa? ¿Tenéis a alguna famosa favorita? ¿O más actual? Contadme, a ver si amplío mis horizontes de fitness casero.

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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