Un mes con En tu línea. Primeras impresiones

un mes con en tu línea

Pensaba que estando a dieta el tiempo pasaría muy, pero que muy despacio. ¡Pero no! Ya hace un mes que me apunté al programa on line de En tu línea para aprender mejores hábitos alimenticios y no me ha costado nada de esfuerzo llegar hasta aquí. Supongo que cuanto más tiempo pase alejada de “las cosas ricas” una de dos: o tendré antojos con más frecuencia o igual las acabo relegando para siempre y sólo las consumo de forma esporádica. Durante este primer mes, lo que más valoro es poder comer diariamente exactamente lo mismo que mi hija de 2 años y que mi marido, el insecto palo aficionado a las verduras y las frutas ya de serie. Es más fácil no tener que hacer varios platos distintos, he comido más frutas y verduras en este mes que en toda mi vida anterior y no he tenido la sensación de estar pasando hambre nunca. Nunca, nunca. Porque para esos momentos de ansiedad y debilidad (si es que aparecen) tendréis esos fantásticos alimentos de 0 puntos que os sacarán del bache. En 4 semanas he perdido 4,7 kilos ¡sabía que sólo cambiando de alimentación empezaría a perder peso! Aún no me lo noto en el cuerpo, ni en la ropa, pero es que me sobran tantos que yo creo que debo perder muchos más para que mis progresos se perciban a ojo. Estas 4 semanas con el plan En tu línea podría resumirlas de una forma un poco caótica, pero creo que estas son las más relevantes de mis primeras impresiones.

Nada está prohibido. Con la aplicación de En tu línea puedes elegir en qué gastar tus puntos diarios. Empecé teniendo 35 SmartPoints y ahora tengo 33 para consumir cada día. Hay unas normas generales como comer 5 raciones de fruta y verdura cada día (la mayoría no puntúan, por lo que no tienes la sensación de estar “desperdiciando” tus puntos en alimentos verdes), beber al menos 2 litros de agua y hacer algo de actividad física, aunque solo sea contar los pasos que dais cada día, para lo que me compré un podómetro. A partir de aquí, tú decides si quieres comer pasta, carne, pescado, legumbres, o darte un atracón de chocolate. Mientras te ajustes a tus puntos no tienes nada que temer. Eso sí, os aseguro que si un día invertís todos los SmartPoints en chucherías, al día siguiente os lo vais a pensar mejor, cuando veáis el hambre que habéis pasado por no haber tenido más cabeza eligiendo los alimentos. Además de mis puntos diarios, también tengo 42 SmartPoint semanales, para redistribuirlos como crea conveniente. De lunes a viernes a lo mejor uso alguno porque me falta para completar una comida con un yogur, o porque me he pasado midiendo algunas cantidades, pero la mayoría los gasto durante el fin de semana, para no sentir que me tengo que privar de absolutamente todo lo que me gusta. Aún así, trato de gastar los menos extras posibles.

Piensas mucho en tus puntos antes de hacer una elección. Parece mentira, pero si una magdalena para merendar son 5 puntos y 2 manzanas 0 ¡te acabarás comiendo las manzanas! Y así con todo. Si Una hamburguesa con queso sube 3 puntos más por usar una loncha de queso havarti light, usarás más mostaza de 0 puntos y evitarás el queso. Al principio, tendrás la sensación de que te pasas el día pesando alimentos y consultado los SmartPoints en la aplicación. En pocos días, las cosas que comes con más frecuencia las tendrás dominadas, las consultas serán más esporádicas y tendrás menos miedo a no estar haciéndolo bien. Eso sí ¡la app de En tu linea será tu nueva mejor amiga! Vas a consultarla cantidad de veces, siempre que te topes con un antojo o con un plato nuevo que no sabes ni por dónde empezar a puntuar.

La pérdida de peso no es constante. Al menos en mi caso. En 4 semanas he perdido 4,7 kilos distribuidos de esta forma:

  • Semana 1: – 2,1 kg.
  • Semana 2: – 0,7 kg.
  • Semana 3: – 1,1 kg.
  • Semana 4: – 0,8 kg.

Lo importante es ir bajando, o al menos no estancarse durante varias semanas. Tampoco es conveniente bajar de una forma exagerada, porque se puede producir el temido efecto rebote y volverlos a coger todos ¡y algunos más!

Me queda mucho por aprender. Durante el último fin de semana salimos a ver una exposición, estuvimos de compras y acabamos comiendo de urgencia en un Burger King. Yo me fui con la niña a coger sitio y buscarle una trona mientras el insecto palo se encargaba de pedir el menú. Ninguno de los dos pensamos en escoger otra opción distinta a lo que había pedido hasta ese momento: Long Chicken, patatas fritas, coca cola zero y Sandy de chocolate. Y me lo comí muy gustosamente, pensando en que era mediodía de un sábado y en que tenía mis SmartPoints extras semanales casi intactos. Al acabar, mientras la niña jugaba con otros niños en el espacio habilitado para ellos en el restaurante, saqué la app para ajustar cuentas ¡y casi me da un parraque! ¡45 puntos de golpe! Casi los que me pertenecen por un día y medio de menús completos de la mañana a la noche. Pensé que esa semana no perdería nada de peso, pero ¡lo conseguí! Ahora ya sé que antes de probar algo con puntuación desconocida, es mejor investigar antes que lamentarse después de haberlo engullido. Y que incluso en los restaurantes de comida rápida existen ensaladas o hamburguesas menos perjudiciales que otras.

La comunidad on line Connect es un gran apoyo. Yo no voy a reuniones de apoyo de En tu línea de forma presencial, pero en Connect he descubierto que la gente está súper implicada con sus programas. Ya sea por una cuestión estética, de salud, de adquisición de buenos hábitos, compartes recetas bajas en SP, dan consejos acerca de la preparación de los alimentos, orientación en caso de dudas, apoyo cuando hay desánimo. ¡Me he enganchado a ella! De momento, estoy muy motivada por mí misma, pero me encanta leer cómo le va a la gente que ya lleva muchos meses en En tu línea y cómo lo hacen para seguir siendo constantes.

¡El próximo mes más! Porque como mínimo voy a estar 3 meses concienciándome con En tu línea. ¿Lograré cambiar mi estilo de vida?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

4 comentarios:

  1. Creo que lo puse antes, el programa no es difícil y se pierde peso! Además de que comes muy bien! Yo lo estoy pensando en seguir en el postparto! Porque se come bien, además es una buena forma que los peques coman sano también.
    Yo en mi primer embarazo volví a mi peso gracias al programa, lo malo fue cuando lo deje… Deje el programa y me deje estar, así que subí el peso otra vez, y ya la siguiente vez que me apunté no fue igual. Así que ánimo! Y no lo dejes!

    • Es que eso es lo que me ha gustado, que no hay limitaciones, solo pautas sanas que parecen razonable y que la niña me imita ¡estamos todo el día comiendo frutas y rodeadas de verde! Sólo por las nuevas costumbres que estamos adquiriendo ¡creo que merece la pena probar!

  2. Enhorabuena por estos casi 5 kg, seguro que algo se te nota! Qué verdad en lo que comentas, yo tb pienso en los sp antes de organizar el menú 🙂 y el otro día en el súper estuve escáneando productos XD
    A seguir así!!

    • A partir de los 5 kilos sí que me he notado menos voluminosa. Aun me paso el día con la app en la mano para controlarlo todo antes de empezar a cocinar. Que luego me paso por haberlo hecho a ciegas y ya no tiene arreglo. Mira ¡lo del súper aún no lo he hecho! ¿Me tomarán por loca?

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