Ropa de talla grande para lactancia ¿o ropa normal?

Ropa de talla grande para lactancia

De entrada, la ropa de lactancia no suele ser muy agraciada si hablamos de marcas low cost. Y si encima tenemos que hacer la búsqueda de ropa de talla grande para lactancia, la cuestión puede ponerse muy, muy difícil. En mi primer embarazo, encontré ropa de lactancia plus size en algunas tiendas que ya os conté en este post. Sí, esas marcas siguen teniendo algunas prendas pero ¡qué poco han variado los modelos en 3 años! Tanto es así, que son prácticamente iguales a los que ya tengo, con lo cual, no haré una nueva inversión para parecer que voy todos los días con el mismo uniforme sólo porque tengo que sacarme una teta cada poco rato. Aprovechando que el nuevo bebé ha nacido ya más cerca del verano (en enero, cualquiera que me lea me va a tomar por loca, pero curiosamente la ropa de talla grande para lactancia de invierno es de la que más tengo) he decidido que este verano me voy a volver a echar en brazos de la ropa normal con escote para poder ir más o menos mona y optar a muchos más modelos.

Lo que cuesta encontrar un escotazo. Con lo que yo he sido para los escotes, tras 3 años y medio dando el pecho ininterrumpidamente, al llegar el invierno estaba deseando pillar un jersey de cuello vuelto. Pero de cara al verano, tenía pensado optar por cuellos drapeados, de pico, tops con varias capas cruzadas… ¡Pensaba que tendría 1.000 posibilidades! Pues mi primer acercamiento a este tipo de modelos no ha tenido éxito. Parece que este verano se llevan las prendas recatadas y el pechamen tapadito, porque todos los escotes son muy altos, los tejidos nada elásticos y así no hay forma de poder utilizar la ropa de talla grande para lactancia, que es mi único objetivo estival. Desde luego, voy a seguir buscando, pero he empezado con mal pie en mi propósito.

Los botones. Ay, yo soy más de camisetas y tops que de blusas, pero por ahora, la única que me he traído a casa para mi fin es una blusa súper sencilla y blanca de C&A con botones hasta la altura del pecho. Al menos, no debo abotonarla hasta abajo del todo, pero el diseño es tan simple… La ventaja es que es atemporal por completo y lo malo ¡es que no he encontrado nada más que me valga!

Bañador o bikini ¿de lactancia? Este descubrimiento me ha dejado al borde del colapso, la verdad. Yo nunca he sido de ir haciendo topless con este curvy cuerpo, pero tampoco me ha dado nunca vergüenza lucir las tetas a diestro y siniestro desde que la niña llegó al mundo. Y sí, agradezco la ropa de lactancia, sobre todo en invierno, porque prefiero enseñar pecho que mollas de la barriga. Sin embargo, jamás me había planteado la posibilidad de necesitar un bañador de lactancia. Really? ¿Qué diferencia hay con uno normal? O sea, la diferencia es que tiene el típico mecanismo de los sujetadores para poder tapar y destapar el pecho sin enseñar más de la cuenta, pero es que en un bañador ¿dónde está ese límite? Si ya vamos con medio cuerpo al aire ¿no podemos sacar el pecho por encima del escote y andando? Os aseguro que es una inversión que no pienso hacer, aunque no estaría de más renovar mi fondo de armario de bañadores, porque da mucha lastimita verlos.

Vestidos. Suerte que tengo alguno de años anteriores con escote generoso y uno de embarazo con aberturas especiales también para la lactancia, porque si no, me iba a quedar este verano sin enseñar piernas, ya que los vestidos sí que no hay forma de poderlos utilizar remangados por abajo, te dé vergüenza o no. Y lo mismo, me he dado a la busca y captura de vestidos mega escotados y provocativos al máximo sólo para poder hacerlos compatibles con la lactancia ¡y mi gozo en un pozo! O me paso al rango de vestidos de fiesta, que no me cuadran para salir por la mañana temprano a por el pan o por las tardes al parque con los niños, o el resto parece que este año sean casi, casi de cuello vuelto ¡Qué verano más recatado nos espera!

Al menos, sin barriga de embarazo de por medio ¡los pantalones vuelven a ser los normales de antes de la preñez! Seguiré buscando opciones, pero ya estamos en mayo y me parece rarísimo no haber topado con nada excesivamente escotado. ¿Vosotras invertisteis mucho en ropa de lactancia para el verano?




Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

2 comentarios:

  1. La ropa de lactancia o me parece fea a rabiar, cosa que me indigna, o me parece carísima.
    Yo de momento tiro más de pantalones porque el tiempo en tierras teutonas no está siendo caluroso precisamente. Y para las días de más calor usaré alguna falda. Echo de menos mis vestidos!

  2. Pues yo invertir lo que se dice invertir, sólo en sujetadores de lactancia. Si ya es complicado encontrarle ropa mona a este cuerpo curvy, que además sea de lactancia es casi misión imposible. A mi una camiseta normal con algo ancho por encima y el chándal me ha salvado la vida. De mi primera hija hizo un verano horrible en Irlanda con lo cual usé ropa de “no tan verano” y con este segundo como ya no tengo tiempo apenas de salir de casa estoy prácticamente todo el día en chándal. Mi filosofía es que si estoy cómoda, me da igual lo que los demás piensen, además, ya me tocará arreglarme cuando vuelva trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.