Una curvy ¿retiene líquidos o grasa?

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Yo siempre he sostenido que mi gordura es de grasa estándar, por mi alimentación, mi sedentarismo a rachas y por esa mala vida que llevo por diferentes motivos: pereza, falta de tiempo, cosas mejores que hacer… No creo que tenga una predisposición genética para la obesidad, quizás sí para algún kilo de más pero ni siquiera como para llegar al sobrepeso, porque en mi familia no hay otras personas con este tipo de problemas. Los que se cuidan y llevan una vida más saludable, no sin esfuerzo, tienen pesos razonables y no desorbitados. Sin embargo ¿cuánta gente hay que achaca su gordura a la retención de líquidos? Como no soy médico, no sé si tienen razón o no, si realmente los líquidos pueden llevarte a la obesidad o si este problema es solo una piedra más en el complicado camino de la gordura. También existen los que dicen que no están gordos, sino que son de hueso ancho, fuertecitos, que están macizos y apretados y no fondones… Y esto lo basan en ese conocimiento general de que el músculo pesa más que la grasa, de ahí que en ocasiones, cuando realizamos ejercicio o determinadas dietas de adelgazamiento, la báscula se niegue a cambiar de número y sin embargo nosotros nos sintamos más prietos y la ropa nos quede más holgada. En definitiva, que hay un batiburrillo de conocimientos pseudocientíficos, locuras transitorias, medias verdades, falsos mitos y alguna que otra dosis de realidad médica, que se mezclan frecuentemente a la hora de hablar del peso de una gorda. No quiero generalizar, pero cuando digo que estoy gorda, sé que la acumulación de mi curvy cuerpo es toda de grasa y que no está provocada por la retención de líquidos. Y lo sé por estas cuestiones.

Colesterol. Esto no te lo va a provocar la retención de líquidos. Desde hace 12 años, en algún que otro análisis anual de estos rutinario, he tenido algo alto el colesterol normal, no los triglicéridos. No es que fuesen unas cifras disparatadas, pero siendo joven, ya me llamaron la atención en el médico de cabecera. Esto empezó cuando nos mudamos a Barcelona. Oye, parece una tontería pero aquí tienen una afición por los croissants y la bollería para desayunar y merendar, que en Andalucía yo no la conocía. Allí éramos más de pan con cualquier cosa. Así es que dejé los dulces que había empezado a comer a diario y sólo con eso ¡bye, bye colesterol!

Hidratación. Dentro de mi vida poco saludable, creo que la cantidad de agua que ingiero al día me salva de muchas cosas. Por eso estoy convencida de que no retengo líquidos. Bebo tanto, que mi cuerpo ya sabe que no lo voy a dejar en sequía de golpe, así es que elimino líquidos de forma normal. Pasarse con la sal y el sodio, que a veces está oculto en algunas aguas minerales, también puede influir, pero de ahí a que todos los kilos de más de nuestro cuerpo se deban a la retención de líquidos, si es que no hay otras enfermedades que sí lo justifiquen… en mi caso no me sirve como excusa.

El embarazo. Las embarazadas, suelen padecer retención de líquidos e hinchazón en las piernas y en el abdomen. Como yo partía con muchos kilos de más en mis dos embarazos, y este segundo aún es bastante reciente, la barriga me la noto como siempre y las piernas ¡las tengo divinamente! Es sí, en cada revisión médica durante la gestación creo que los tobillos fueron la parte del cuerpo que más me palparon y estudiaron de toda mi anatomía. ¡De verdad que no exagero! Será que por estar gorda de entrada ya pensaban que sufriría ese mal de las piernas hinchadas, pero no, me preñé, gesté y parí con mis piernecitas normales, y hasta más atléticas diría yo, por la cantidad de paseos que me daba y la de kilómetros que recorría cada día.

Gorda y apretada. La ropa súper ceñida, esa que no deja nada a la imaginación, por muy sexy que nos parezca y mucho que nos iguale a las chicas de tallas menores, no ayuda en nada si eres propensa a la retención de líquidos. Yo no suelo tener ropa tan extremadamente apretada (creo) así es que quizás eso de pasarme la mayor parte del día con trapos holgados también mi impida achacar mi gordura a la retención de líquidos.

Aún así, incluso en el caso de personas con sobrepeso y obesidad que sean propensas a la retención ¿qué porcentaje de su exceso de peso va a estar compuesto por ese agua que no ha salido adecuadamente de nuestro cuerpo? O sea, si me sobran 30 kilos ¿de verdad voy a decir que tengo 30 litros de agua retenida y sin posibilidad de escape en mi interior? ¿Os habéis parado a pensar alguna vez en cómo son vuestros kilos? ¿De agua, de grasa, de carnes muy bien puestas?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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