El postparto de una gorda

postparto de una gorda

Oye ¡estoy feliz de que tantas de vosotras os hayáis sentido identificadas con mi relato de una gorda en el paritorio! Y por eso me he animado a contar también cómo ha sido lo que he vivido inmediatamente después, en el hospital y en los primeros días en casa, tanto en este segundo intento de maternidad, como en el primero hace 3 años. El postparto de una gorda también tiene su intríngulis y sus cosillas. Partamos del hecho de que yo me lo tomo todo a guasa, pero hay algunos puntos que son un verdadero trastorno para empezar a vivir la maternidad de una forma cómoda, aunque en otras ocasiones ¡no hay kilos de más que por bien no vengan!

Olvídate de las braguitas desechables. Esta vez ya estaba escarmentada, pero en mi primer parto me compré esas braguitas de rejilla de usar y tirar, para no arriesgar mi ropa interior del mercadillo (a euro la pieza, tonta que fui, si me salía más cara la unidad de braga desechable que la de tela normal). Y ¿qué ocurrió? Pues que al llegar del paritorio y tener permiso para ponerme ropa interior que sujetara la mega compresa postparto ¡la braga de rejilla no me cabía ni por una pierna! Era pasar la rodilla y poco más podía estirar. Así es que mi madre, me trajo bragas de mi abuela durante mi estancia en el hospital y santas pascuas. Glamour el mínimo. Practicidad, la máxima. Oye, y con suerte ni siquiera las manchas ni te tienes que deshacer de ellas. Así es que dependiendo de vuestra talla ¡pensad muy bien en qué marcas y qué modelos os podrían sentar bien! Y probadlas antes del día del parto. Porque si no será un dinero perdido muy tontamente.

Las compresas potparto son tus amigas. ¡Y hasta cómodas! Hace años que sólo uso la copa menstrual, pero recuerdo que las compresas siempre me han parecido una mijita esmirriadas para mi hechura corporal. Sin embargo cuando rompes aguas, o tras el parto, te dan esas compresas enormes que para muchas es una torutra estética pero su función la cumplen a la perfecciçón. Además, las del hospital suelen ser feas de narices, pero hay modelos más monos y manejables en las framacias, aunque algo caros. Yo usé las Ferbus postparto y eran una divinidad. Eso sí, sólo los primeros días porque el presupuesto para artículos de usar y tirar lo tengo contado. Sin escapes y sujetas con las mega bragas de abuela ¡muy poco fino pero una preocupación menos durante tus primeros momentos de recuperación!

El drama de los camisones. Igual si no vas a dar el pecho, es más sencillo encontrar camisones XXL que te acompañen en el postparto de una gorda. Pero yo soy mujer de pijama calentito en invierno y también en verano. Me muevo mucho para dormir y acabo con los camisones enrollados en el cuello, haciendo un nudismo impropio de una muchacha de bien. Pero en el hospital suelen pedirte que lleves camisón, porque la revisión de los bajos tras el parto la realizarán de una forma más sencilla y si tienes incomodidad, dolores, etc., no querrás estar luchando con los pantalones arriba y abajo. Pero cuando necesitas un camisón plus size, que además se abra por la parte superior para dar el pecho ¡empieza la odisea! Los modelos posibles se reducen aún más, así es que quizás debáis optar por alguno de escote generoso. Yo logré encontrarlos en Kiabi ¡y en el mercadillo! En el resto de tiendas no cumplían con ambos requisitos: ser grandes y posibilitar la lactancia.

Los sujetadores de lactancia te van a costar un riñón. Sobre este tema ya estoy haciendo un estudio de campo de forma exhaustiva, porque si bien publiqué hace un tiempo acerca de los sujetadores de buenas marcas para una curvy ¡con los de lactancia empiezan las crisis existenciales otra vez! Los que ofrecen las cadenas de tiendas que suelen tener tallas grandes no me valen para nada, ni sujetan, los tirantes ceden, media teta se te queda al aire… Y cuando te centras en las marcas especializadas en corsetería… ¡también hay que rebuscar! Para esta nueva maternidad me he comprado 3 y sólo uno puedo decir que está rozando la perfección absoluta. Quería haber dedicado más tiempo a ir personalmente a probarme varios modelos, pero como el parto se adelantó, tuve que comprarlos a la carrera, por internet, cuando al rescatar los de mi primer embarazo noté que la depresión se iba a apoderar de mí, por lo feos que eran, lo mal que me sentaban y lo desgastados que estaban.

¡Dsfruta! Puedes dar las 2 tetas por un solo lado. ¡Algo bueno teníamos que tener! En el primer embarazo tardé en darme cuenta de esta curvy habilidad innata, pero efectivamente, si tienes un pecho generoso y das tomas al bebé tumbada en la cama, recostada sobre un lado ¡ambas tetas le van a quedar a su alcance! Una algo más arriba, lógicamente, pero con un poco de inclinación lo conseguirás, y evitarás tener que estar cambiando al niño de lado de la cama o hacer un trueque de posiciones con tu pareja durante la noche.

La barriga postparto ¡puede pasar desapercibida! O así me lo parece a mí. Siempre he sido panzona y no veo yo que después de parir se me haya quedado un tipín peor que el que traía de serie. Ya estaba fofa, con celulitis, con mis michelines y mis cosas colgonas, por lo que pocos estropicios más me ha dejado la maternidad. Estrías tenía desde antes del primer embarazo y con estos 2 la cosa se ha mantenido estable. Muchas mujeres de peso normal y delgadas, sufren al tardar muchos meses en recuperar su figura prenatal, e incluso aseguran que sus cuerpos no han vuelto a ser nunca iguales, pero en nuestro caso ¡puede que nos quedemos como siempre! Lo que dentro de lo malo, es una gran noticia.

¿Habéis vivido estas situaciones de la misma manera por ser plus size? ¿O tenéis vivencias de postpartos diferentes?




Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

5 comentarios:

  1. Recuerdo lo de las bragas, leí mucho y decidí llevarme las que tengo mías para cuando estoy con el período porque soy una chica de compresas, así que guay.
    También usé esas compresas, en todas sus variedades hasta que se fueron los puntos y cambié a las de mercadona (me pasé los 40 días manchando…)
    Tu tuviste que llevar camisón?? A mi me los daban en el hospital, pero como no me dejaron en maternidad, sino en ginecología, tenía que pelearme algunas veces para que me diesen el camisón de lactancia. Apunto estuve fe traerme un par, pero es que me pasa como a ti con ellos.
    Ah! Y también descubrí tarde lo de dar el pecho en la cama, pero cuando lo hice fue una maravilla jeeje

  2. Por Dios!! Yo no podría haberlo escrito mejor!! Punto por punto desceibe mi posparto a la perfección!!

  3. Sujes de lactancia me he comprado yo varias veces de la marca Selene. Tienen tallas grandes y sujetan súper bien, los mejores que he tenido. Y siempre me cuestan a 12-13€, porque los compro en Privalia cuando sale promo, y son ideales.

  4. Por favor me ha pasado todo todo lo que cuentas! Me encanta tu blog!😘

  5. Os doy una pista con los sujetadores de lactancia: bravado. Es la línea de lencería solo de lactancia de Medela. Sujetan, son monos y cuando dejas de dar el pecho tienen una pieza que te permite pasarlos a sujetador normal!. Y a un precio razonable. En rebajas mejor, claro! 🙂

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