Outfit curvy de boda

outfit curvy de boda

Siendo más exactos, debería decir que mi post de hoy va sobre mi último outfit curvy de boda, siendo de talla grande ¡y embarazada de 4 meses! Pero lo cierto es que a mí me parece que la barriga sigue estando más o menos como siempre, por lo que podría haber elegido este modelo, o cualquier otro, con tal de que fuera plus size. Mi primera opción, y la más económica que se me podría haber ocurrido, fue la de reutilizar un vestido largo y rojo, con volantes verticales, escote palabra de honor con unos mini tirantes y corte imperio. Súper ceñido al pecho pero con caída libre desde esta zona hasta los pies. Me parecía ideal, porque si bien yo he convivido siempre con una barriga de embarazada de 6 meses, se suele decir que en el segundo embarazo el bulto empieza a notarse antes, con lo cual a principios de verano, 3 meses antes de la fecha elegida por los novios para la boda, me preocupaba que quizás a los 4 meses mi bombo pareciera de 7, y por lo tanto elegir un vestido ceñido en el que no pudiese embutirme para la ocasión.

Lo bueno de las bodas en septiembre ¡es que tienes ante ti todo el tiempo del mundo para surtirte de algún atuendo durante las rebajas de verano! Tenía muchas ganas de vestirme de largo, porque era una boda de tarde-noche, con etiqueta bien arreglada, y este vestido sólo me lo he podido poner una vez. Pero tenía dos handicaps principalmente: es muy largo, casi arrastrando por los pies pese a los tacones, lo que hubiera sido incomodísimo para estar pendiente de la niña y de sus carreras; y ¡no permite usar sujetador! Este es un mal menor, porque el corte del pecho es tan ajustado que nunca me ha hecho falta, pero entre carrera y carrera entre los viñedos ¡prefería no verme con una teta en la calle!

vestido curvy punt roma mamá

Sin braga faja… ¡No tengo vergüenza! En fin…

Así es que me lancé a las rebajas, pero poca cosa interesante vi. Todo me parecía demasiado satinado, demasiado recargado o demasiado informal. Muy visto, poco original, en colores horribles o inmaculadamente blancos (que sólo faltaría plantarme en boda ajena pareciendo una novia plus size). Estaba casi convencida de quedarme con mi vestido rojo de tiros largos, cuando en una tienda nada festiva (Punt Roma), en los últimos días de las segundas rebajas de agosto, me topé con este modelo sencillo del todo, pero que ha sido el elegido para la ocasión.

Por 39,95 euros me traje a casa este vestido con manga de ¾, en color gris perla, con forro súper elástico y cuerpo de encaje, con agujeritos everywhere. ¡También elásticos! Lo bueno, es que así no tendría problemas si resultaba que la curvy barriga de embarazada me crecía tremendamente durante esas semanas, porque a las malas me quedaría un poco recortejo de las rodillas, pero esto sería un mal menor. El fallo podría haber estado en que era tan ceñido que si el bombo no se disparaba para el evento, y se ponía precioso, redondo y tirante, iba a necesitar una braja faja que me disimulara el corte de la ropa interior y de mi mega molla inferior. Y esto es lo que ocurrió.

mamá curvy outfit boda

Como estaba morena del verano pasado de playa en playa, pude huir del horror de las medias que no ajustan y lucir piernecitas naturales. También recuperé mis sandalias de tacón negras, los zapatos más altos que he tenido nunca, que me acompañan en el armario (porque en los pies creo que las he lucido en 3 o 4 ocasiones) desde hace 14 años. Mi recuerdo era difuso y me parecía que eran comodísimas. Pero en realidad, yo no sé si por los achaques de la edad, o por la preñez, lo cierto es que aguanté con ellos las 7 horas que lucí mi outfit curvy de boda, con mi deporte y mis kilómetros tras la niña, sin cambiarme para usar unas bailarinas rebonitas y planas que llevaba de repuesto. Y claro, luego me pasé 2 días completos hasta que logré recuperar la sensibilidad en el pie. ¡Al final ya quería morir de dolor!

El bolso, también reutilizado, en negro y de lo más sencillo (que no me lo han sacado en ninguna foto), del primer evento con bolso que tuve hace más o menos los mismos años. Una pulsera rígida con unos cuantos cristales de Swarovsky, pendientes cortos a conjunto con la pulsera ¡y se acabó! Bueno, y un peinado horrible, soso y nada duradero, como el que me suelen hacer todas las peluqueras que me han atendido en mis años de vida.

Y hasta aquí, mi primer outfit curvy de boda desde que soy madre. Sencillo y cómodo en su mayor parte (unos complementos más que otros). ¿Qué estilo soléis escoger para las bodas?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

2 comentarios:

  1. Pues oye, el vestido era muy bonito y estabas bien guapa!!

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