Querida gorda: no tenemos tallas para ti

no tenemos tallas para ti

Mis kilos de más me han importado en muy pocas ocasiones. No soy de sentirme indignada, humillada, ni afectada por tener un curvy cuerpo fuera de lo que se considera normal. Pero reconozco que sí me he encabronado como una mona en alguna que otra ocasión en la que acudiendo a tiendas de ropa para gente estándar con la intención de comprar un regalo para otras personas, las dependientas ya han dado por hecho que yo era un tonel con patas y sin criterio que estaba intentando embutirme a presión en sus modelitos a la última, claramente dieñados para mujeres más secas que yo, más estiloas, más guapas y más de todo lo que a la encargada de turno le pase por la mente. Las opiniones ajenas me resbalan bastante, pero este tipo de comentarios me ponen de una mala leche… Para empezar, porque estas criaturas sin dos dedos de frente están contratadas para vender lo máximo posible, y no para que hagan un sesudo análisis de cada clienta que franquee su puerta para determinar antes de que esta abra la boca, qué es lo que quiere, cuánto dinero trae encima y por qué motivo se ha metido allí si por tal como viste o por el sobrepeso que tiene es más que evidente que no va a poder comprarse nada para ella. Vamos, que he tenido la sensación no sólo de que hay marcas para las que las gordas no existimos, sino que hay trabajadoras que no nos quieren ni tener cerca husmeando entre sus artículos ¡no se los vayamos a agrandar! Y como esta semana me he levantado destroyer, allá que voy a citar los 3 casos que más han marcado mi relación con estas tiendas cuyo lema ante una curvy es ese consabido”no tenemos tallas para ti”.

Women Secret. Mira que se les llena la boca con eso de que disponen de colección de tallas grandes (al menos en la tienda de este pueblo, tienen algún ejemplar perdido de pijama de la talla 44 o 46 en la que no he cabido nunca) pero a la hora de la verdad… pues como que es una gran mentira. Pero esto es lo de menos, porque cada marca sabrá para qué tipo de mujer tiene que fabricar. Lo que me dejó boquiabierta fue mi paso por Women Secret para comprar un regalo colectivo para el cumpleaños de una amiga. Porque empecé a mirar pijamas de invierno a mi aire, cuando una chica, de esas que no ha caído en la generación ni-ni porque esa semana tenía un contrato allí, pero a saber dónde pararía 15 días después, se me acercó ni corta ni perezosa para, sin tan siquiera saludar, decirme “Aquí no tenemos tallas para ti”. Mujer, que eso ya lo sé. Que estoy gorda pero no me acabo de caer de un guindo como tú. Vengo a comprar un regalo para otra persona que sí cabe en estos mini pijamas. “Ah, vale”. Y me dejó allí, abandonada a mi suerte. Llega a soltarle esto a otra más afectada por el tema de su peso y hubiera necesitado tratamiento psicológico antes de poder salir con dignidad de la tienda. Total, que seguí con mi recorrido, le dije que no me gustaba nada de lo que había visto (una mentira muy gorda, pero ya sólo faltaría que después del insulto me dejase los cuartos allí con ella) y me fui tan campante. Entiendo que la marca no tiene toda la culpa por el comportamiento de sus descerebradas dependientas. Pero de verdad, hay mucha gente en paro que seguro que tendría más arte para la venta, o al menos algo más de educación. No puede ser tan difícil seleccionar bien al personal que atiende a los clientes.

Oysho. Ya veis, prima hermana de la anterior, y donde sí he logrado meterme en algunas de sus bragas y pijamas de la talla XL. Si tuvieran un X más, me hubieran quedado más holgados, pero como es ropa de andar por casa, vistosa y al final todo acaba dando de sí, he comprado más de una vez ropa que me sentaba bien como curvy. El problema en la tienda Oysho de este pueblo es que traen poquísimas tallas grandes, y en lugar de exponerlas parecen tenerlas ocultas en el almacén. No habría mayor dificultad si no fuera porque las dependientas se niegan a pisar el famoso almacén mientras la tienda está abierta al público. Con lo cual, si no lo exponen antes de abrir y no van a por ellas durante el horario comercial ¿cuándo salen esas tallas XL del almacén? Por lo visto, nunca. Y no hay más que hablar. Así fue una conversación de lo más surrealista con la encargada de Oysho hace unos años.

-Sí, si tenemos ese pijama en la XL, pero está en el almacén.

– No importa, me espero mirando otras cosas, que no tengo prisa.

– Uy, no, no, yo al almacén no puedo ir, que se me queda la tienda sin vigilancia.

Estuve por proponerle que me echara a la calle, cerrara un momento, fuese al almacén y mientras yo le diría a la gente que la chica volvería en seguida, que estaba buscando un pijama de la XL en un pozo sin fondo, pero que había prometido regresar. Pero ella se quedó mirándome atónita ¡porque le estaba insinuando que fuese al almacén! Así es que me pidió que volviese al día siguiente, cosa que obviamente tampoco hice.

La zapatería de pueblo. Aunque lo de ser curvy creo que influye poco en el número de pie, a no ser que quieras unas botas de caña tan alta que te lleguen hasta la ingle y no seas capaz de abrochártelas alrededor de tus jamoncitos, yo tengo un pie grande, un 41, y las dependientas de las zapaterías me tienen declarada la guerra. Por tal de ahorrar como todo hijo de vecino, intento comprar el calzado en rebajas o en outlets on line, pero por algún misterio del universo, con la talla 41 de zapatos pasa como con la XL de Oysho: que hay pocas y enseguida se acaban Yo me pregunto por qué motivo no se aprovisionan de más si tan buena salida tienen. Dudas de una curvy no entendida en el negocio del retail. El caso es que siempre que me ven aparecer en rebajas me sueltan eso de que soy una loca por intentar encontrar mi 41 en oferta ¡si esos se acaban nada más llegar! Y así, cada año, desde que calzo ese número.

¿Alguna vez os habéis encontrado en situaciones similares en las que las dependientas intentan ofenderos espetando un ofensivo “no tenemos tallas para ti”? Me siento un poco como Julia Roberts en Pretty Woman, pero con más carne que tapar y menos dinero para gastar.

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

24 comentarios:

  1. Jajajaja me encanta, me siento totalmente identificada contigo, no tanto por la ropa (te digo que me dicen que no hay talla para mi….y le monto un pollo que alucina), pero lo del 41…. Eso de calzar tanto es un misterio para empleadas y demás. Yo cuando pregunto por ese numero me miran con una cara de “donde salio este bicho”. En un tiempo que las niñas cada día son mas altas y calzan más, porque no mandan mas unidades. Para eso esta genial Deichman y primark que tienen hasta el 42.

    • Eso de Deichman no lo conocía y con Primark tengo un disgusto porque no tienen venta on line y sus tiendas me pillan lejos. Pero sabiendo que normalizan el pie hasta la talla 42, igual hago más esfuerzos por visitarlos. Yo aún no me he enfrentado abiertamente a estas dependientas sabihondas, pero como un dí se me tuerza el entendimiento,no descarto montar un numerito. Pedagógico, para que aprendan…

  2. A mi no me han dicho lo de las tallas pero se me pegan al culo a una distancia más que evidente en la que dejan bien claro que piensan que he entrado en la tienda para robarles el género. No hay nada que me joda más, hablando mal y pronto. Por cierto, women secret y oysho se llevan la palma en este tipo de comportamientos. U_U. Lo mejor es que el karma siempre te la devuelve: tuve un cliente misterioso para women secret y se cubrieron de gloria las dependientas… xD

    • ¡Jajaja!No me lo puedo creer. Debe ser por tu estilo zarrapastrosil, como tú le llamas. Yo trabajé en una juguetería mientras estudiaba y un día nos mandaron un cliente misteriosos de esos mientras estaba yo sola al cargo de todo ¡nos pusieron la nota máxima! Así es que sé de lo que hablo cuando digo que a cualquier cliente, sea de la talla que sea, se le puede tratar mejor.

  3. Creo que te puedo resolver la duda de las tallas de los zapatos. Lo otro prefiero ni intentarlo por no llenarte el blog de comentarios feos.
    Cuando se hacen pedidos de calzado los mandan en packs. Es decir, 5 del 38, 6 del 39, 7 del 40 y dos del 41… (por poner un ejemplo) hasta que todos esos no se han vendido no piden más, así que si has tenido la mala suerte de que dos chicas con el 41 se hayan comprado tus zapatos, tendrás que esperar a que pidan más o en la mayoría de los casos quedarte sin ellos. Está todo muy mal montado.

    Besos,
    Laura

    • Pues en los 2 sitios en los que he vivido durante toda mi vida ¡la población femenina debía tener un 41 con mucha frecuencia! O las muy perracas compraban siempre en la misma zapatería que yo. Claro, y así nos plantábamos siempre en rebajas y ni por asomo podía llevarme nada decente a casa. A veces he hecho el intento de forzar el pie para meterlo en un 40, pero he decidido que los experimentos los voy a dejar para otras cuestiones, que luego se me quedan los pies atrofiados y me quejo de que todo me hace daño.

  4. Maria Mivinailart

    Madre mía, como te entiendo!! Parecemos cortasas por el mismo patrón.
    Me pasó buscando las braguitas para la boda. Quería algo tipo culotte y sin demasiada tontería. Algo sencillo. Total que entré con mi madre a una tienda tipo intimissimi, pero marca blanca. Le dije a la mujer que si tenía algo del estilo y, mirándome de arriba a abajo en plan “para ese culo??”, me dijo que no sabía, que iba a mirar que podría tener para mi… Me pillé un cabreo del copon y le hice sacar de todo, bragas, mini bragas, tangas, ligueros… todo el mostrador lleno de cosas y cuando me aseguró que ya no había más le solté “pues hija, no me gusta nada de lo que tenéis, buscaré en otra tienda”. Y me fui.
    Sabes lo mejor?? Que yo empecé a creer en el karma, poco tiempo después cerraron y montaron un bar allí…

    • ¿Para ese culo? Lo mío ha sido mucho menos ofensivo y ya me ha indignado. ¡Jajaja! Me parto con el cierre y su sustitución por un bar. Oye, es que nosotras nos quejamos de cómo nos tratan por ser de talla grande, pero estas dependientas que son así seguro que acaban humillando a las delgadas de pecho pequeño, a las que tienen poco culo, a las bajitas, a las muy altas… Vamos, que parece que una deba tener un cuerpo de 10 para usar bragas. Hala ¡pues nos vamos a dar al destape!

  5. Acabo de leerte a ti y los comentarios , y es cierto que no hay cosa más irritante que entres en una tienda de esas que habeis nombrado y te miren de arriba abajo diciendo “comooooo???? tu a que vienes aqui ??? ” Ahora que no se si será por mis 50 años y ya no me callo o porque yo estuve detrás de un mostrador desde pequeñaja y entonces el cliente siempre tenia la razon ; cuando me pasa algo de eso empiezo a hacerles sacar la tienda entera y cuando la he mareado toda tranquilamente les digo pues “muchas gracias , adios buenos dias” y salgo feliz jjjjjaaaaa que perfida se vuelve una .

    • ¡Jajaja! Quizás tengas razón y con la edad y el peso de los kilos en 20 años me vea haciéndole esas perrerías a las dependientas ¡jajaja! ¡Que tiemblen las tiendas de tallas pequeñas y normales con esa pésima atención al cliente! Es como si voy al mecánico y me miran raro sólo por ser una mujer la que lleva el coche al taller. Este tipo de comportamientos me parece muy ofensivo ¡con lo poquito que cuesta ser agradable con personas de todos los tamaños!

  6. Yo calzo una genial 42 de pie y de pantalón, y ya tengo claro que para zapatoa a marypaz y para pantalón al primark. Odio ir a breska y que las 42 me queden como una morcilla y que encima me digan que esa talla es la mas grande. (Salgo de allí sintiendome un monstruo enorme, y luego llego a primark y quiero abrazar a todo el mundo)
    un beso!!

    • Lo de Mary paz siempre me lo dicen, y fíjate, que cuando voy nunca pasan del 40 (yo tengo un 41) y Primark me coge lejos, y como no tiene venta on line (gran fallo en estos tiempos modernos) no tengo nada de esta marca. ¡Jajaja! Yo alguna vez entro en Pimkie y Stradivarius, desafiando a las leyes de la física, y de rebote me he vuelto con alguna camiseta, que para las delgadas deben ser como un vestido. Pero es mucho arriesgar mentalmente 😛

  7. Totalmente identificada…
    Y en Zara que ciertos vestidos son solo hasta la talla M… ¿es que nosotras no tenemos derecho a llevar vestidos?
    ¿y que decir de Venca que cuanto más talla más cara la ropa?

    • En Zara ya sólo puedo fijarme en los zapatos y los complementos, porque hace años que ni las camisetas y jerséis básicos me entran. Eso y que para encontrar una XL te puedes dejar los ojos mirando todas las etiquetas de la tienda para encontrar nada y menos. En Venca sólo he comprado una vez, por una promoción de Showroomprive, y no sabía que el precio aumentaba con la talla. Si es por el exceso de tela que tienen que poner, lo entiendo, pero espero que la diferencia no sea abismal.

  8. Holaa, a mi me ha pasado en varias ocasiones. Una vez entré en una tienda y cuando la dependienta me vio le dijo a su compañera que le hiciera relevo por que veía imposible atenderme… Me sentí rechazada, y fue una clara falta de respeto su expresión y la forma de hablar por lo bajo… Puse una queja en una pagina para quejarse y solo recibí amenazas por parte de las amigas de la dependienta…. En fin si yo contará y hablara mas de una se quedaba sin trabajo. También pienso que toda tienda debería tener un poco en consideración de tener una variedad de tallas, que todo el mundo se merece vestir, e ir mon@!!

    • ¿Imposible atenderte? ¡Cómo está el patio, niña! Si aún no sabía a lo que ibas, si querías comprar para ti o para otra. Y si te gusta ir embutida en trapos de talla pequeña ¿a ella qué le importa? Con tal de que el pagues la compra. Lo de poner un reclamación no lo había valorado, porque suelo tomármelo todo a guasa, pero de verdad que el trato tan inhumano que dan es como para pensárselo. Si sólo les es rentable una determinada línea de tallas, no creo que deban estar obligados a tener otras más grandes o pequeñas, para eso podemos cambiar demarca, aunque es cierto que no es igual de fácil para nosotras eso de entrar en cualquier tienda y saber que la ropa nos va a quedar bien.

  9. Cinthya Téllez

    Un día acompañé a una amiga por su vestido de novia y me asomé a ver si encontraba alguno bonito , pregunté por el precio y me dijo así sale en :$14mil pesos pero como eres talla grande serían otros 4 mil .

    • ¡Mucho precio de más por el extra de tela! Lo cierto es que cuando me casé, sé que mi vestido era algo más caro a partir de la talla 48, pero no esa exageración. Un día tengo que hablar de mi boda plus size.

  10. Bueno, yo soy delendienta en Kiabi, que ya sabrás que tiene tallas grandes y cada vez con diseños más bonitos. Estoy de acuerdo contigo, yo uso una talla 40-42, que es bastante normalita, pero un día fui a “pull and bear” y no me entraba ninguna 42. Ya desesperada pregunté a la chica que estaba allí atendiento y su respuesta fue que yo debia ir a una tienda de tallas grandes. Nunca he vuelto allí y nunca lo haré. Soy una tía grande y con curvas! Que triste que usando la talla de Beyonce tenga que llorar delante de un espejo!

    • De Kiabi soy muy fan (bueno, la colección esa con Tess Holliday no me gustó ni mijita, te lo tengo que decir aunque tú no seas la responsable) pero desde que en el embarazo y lactancia conseguí ir mona y con el curvy cuerpo tapado sin estrecheces, la tengo muy en cuenta en mis compras. Pues si tú con la 42 necesitas tallas grandes ¡es que todas somos plus size! ¡Y nosotras sin saberlo! Nada de llorar delante del espejo. Eso, acuérdate de Beyoncé que seguro que a esta no le dicen gorda con tanta frecuencia.

  11. Acabo de leer esta entrada y me he sentido identificada al 100%, cuando tenia 15 años, fui a Mango a comprar un regalo colectivo a una compañera del Instituto, yo a esa edad no era la típica adolescente con tipín, ya que usaba y uso una talla considerable de sujetador que me trae de cabeza para encontrar ropa muchas veces.. total, que la dependienta de Mango se acerco a mi y me dijo.. aquí no tenemos tallas grandes.. me queria morir de la vergüenza, con esa edad, con todas las inseguridades de mundo.. después de ahí, a veces al entrar en según que tiendas, me da la sensación q va a sonar una alarma y por los altavoces van a decir.. cuidado!! una gorda!! esconder a las criaturas!!

    • ¡Es que no tienen nada de tacto! A mí me pasó mayor que a ti, pero es que debería ser delito decirle cosas así a niñas de 15 años, con la de inseguridades y traumas que se generan por cosas absurdas a las que a esa edad se les da una importancia desmedida. En Mango creo que no he entrado ni a curiosear desde que tengo memoria. Por internet sí me he comprado alguna cosa de su colección de tallas grandes Violeta, pero en las tiendas de a pie, es ver sus maniquíes tan espigados que ya me hace sospechar que ni con 2 pares de pantalones podría yo cubrirme una sola de mis piernas. Tienes que superar ese episodio mujer ¡que nadie esconderá a sus niños a tu paso!

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