5 gordas influyentes de la historia que deberías conocer

mujeres gordas influyentes

La tiranía del mundo de la imagen, de la moda, del físico y lo superficial es la que es hoy en día. Hace tiempo, quizás antes de la proliferación de los medios de comunicación audiovisuales, la cosa no fuese para tanto. Podrías ver una foto de mujeres gordas influyentes de la historia, o quizás escucharlas en la radio, y ni siquiera ser capaz de saber lo que pesaban. Se las valoraría más por otros méritos, sin que su físico fuese un obstáculo en sus vidasw, sus profesiones o en cualquiera de las acciones que llevaban a cabo. Me he parado a pensar en 5 gordas influyentes que conozco desde siempre (o casi) de épocas muy dispares, con vidas que no tienen nada que ver entre sí pero ¡gordas influyentes y de renombre al fin y al cabo! Es un intento de poner de manifiesto que cuando una vale para algo, tu físico no puede ser el motivo de tu fracaso. Y ya veréis que hay ejemplos asombrosos.

Cleopatra. ¡Ay! A día de hoy, creo que el mayor mérito de Cleopatra es haber hecho no sé qué cosas hace 3.000 años, para que llegados al presente se la tenga en la memoria como una belleza con cuerpo de infarto y atrapa hombres sin corazón cuando, según parece, en realidad era más bien bajita y rechoncha. ¿Cómo se te queda el curvy cuerpo? O además de ser una mujer poderosa también era experta en artes ocultas y logró desvirtuar su imagen a los ojos de sus súbditos o ¿cómo se explica que hayamos crecido con esta idea tan distorsionada acerca de su persona? Pero más allá de su belleza o no ¡lo de Cleopatra era el poder! Así es que ya veis que ni siquiera en aquellos años mozos de la humanidad, el físico lo era todo.

María Montessori. No sé yo si a la señora Montessori la valorarían suficientemente en su era, con ese físico tan contundente de matrona-nodriza-señora-bien-criada. Pero a día de hoy ¡los modernos le pondrían un altar a su famosa pedagogía para criar a los niños! Eso sí, el altar tendría que ser resistente porque María Montessori era una mujer de peso. Ya me imagino a los nutricionistas de hoy arremetiendo contra su cordura mental en base a la alimentación que estaría llevando para verse así de lustrosa. Pero ni su cuerpazo ni el hecho de ser mujer le impidieron convertirse en ingeniera con solo 14 años y posteriormente en la primera mujer médico de Italia. Sobre su pedagogía para niños sólo decir que hoy en día se ha desatado una marea de seguidores de ella. Así es que en su época quizás pasase más desapercibida, pero si hoy pudiese poner un pie en la calle ¡le lloverían los fans!

Rogoberta Menchú. A Rigoberta le concedieron el Premio Nobel de la Paz, en 1992, cuando yo era una niña, y ,me quedé con su nombre y con su historia para siempre. De hecho, cuando mi madre me contaba cuentos inventados, solía llamar Rigoberta a la protagonista, lo que hizo que mi recuerdo sobre ella quedara aún más afianzado. Esta mujer recia, obtuvo el mayor de los reconocimientos a su lucha por la justicia social, por los derechos de los indígenas, denunciando los 500 años de persecuciones que habían vivido estos pueblos del continente americano desde que Colón los encontró allí viviendo. Defensora de la igualdad de los pueblos, de las mujeres y también activista por el medioambiente, la guatemalteca se convirtió en un punto de referencia a nivel mundial, entrando también en el ámbito de la política, pese a haberse criado como una esclava analfabeta. Y de su tamaño corporal pues nadie ha dicho nada.

Oprah Winfrey. Después del Nobel de la Paz ¿frivolizamos un rato? Pues sí, porque Oprah es de las mujeres más influyentes en EEUU dada su trayectoria como periodista. La Ana Rosa Quintana americana convierte en oro todo lo que toca. Siempre se ha dicho que si Oprah se pone a dieta, EEUU al completo lo hace. Y si Oprah lee un libro, en 2 días lo tienes en lo más top de las listas de ventas. Y sí ¡ella es una auténtica influencer! De las de mucho antes de que existieran las redes sociales. Yo la he visto muy gorda y muy delgada, de lo que deduzco que la vida privada de Oprah debe ser una lucha constante frente a su báscula, su imagen pública y el poder que la televisión le ha otorgado. Aún así, ya esté viviendo en épocas de gordura o de esbeltez, lo que dice Oprah es incontestable.

Angela Merkel. ¡Ay, nuestra Europa! La Merkel no tendrá el glamour de Oprah, pero en cuanto a poder político y económico va bien servida. Ojo, que hablamos de una recia alemana a la que Berlusconi tuvo el valor de piropear como “gorda mantecosa infollable” (¡señor, tenemos la política y la diplomacia en horas bajas!), pero a ella ni fu ni fa. Nos dirige como quiere, no hay quien le tosa, es la dueña y señora de la vida de los europeos. En fin, que lo que le diga la báscula por la mañana a la señora Merkel es lo que menos nos debería preocupar.

¿Se os ocurren más mujeres curvy de la historia con una biografía de interés o un poder tan relevante?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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