Una gorda practicando zumba y cardiobox

zumba y cardiobox

Aquí sigo, entre palabras raras como zumba y cardiobox, un mes después de iniciar mi plan para comer de una forma más sana y tratar de llevar un estilo de vida saludable. Os conté que había elegido el programa de En tu línea, y por ahora estoy muy contenta. No paso hambre, en estas 4 semanas debo haber comido más frutas y verduras que en toda mi vida anterior, y como suponía, sólo con estos gestos ya he perdido casi 5 kilos. No me los noto, la verdad, porque en este curvy cuerpo 5 kilos arriba o abajo son poca cosa, pero yo ando feliz con mis innovaciones culinarias y mi nueva forma de ir a la compra. De esto os hablaré más adelante, porque hoy quería tratar el tema de la actividad física. En cualquier dieta de adelgazamiento, pero también en cualquier propósito serio para llevar una vida más sana, la actividad física es fundamental. No he sido nunca una gran atleta, y he ido combinando años de gimnasio muy constante, con años completos de no hacer nada de nada. Sí, soy una mijita voluble para el ejercicio. Otras veces os he contado lo bien que me venía el aquagym para no engordar más y no privarme de nada, hasta que nació la niña y lo abandoné por falta de tiempo. Antes de eso, los juegos como el Just Dance de la Wii, me hicieron perder muchos kilos sin salir de casa y tener un fondo físico muy bueno. Y a día de hoy, una opción parecida es la que me viene mejor para moverme un poco sin tener que ceñirme a horarios estrictos.

Me hubiera gustado más volver a los bailes con la videoconsola, pero con la niña en casa esto no es fácil. Si yo tengo un mando en la mano, ella querrá otro. Si se lo doy sin pilas, nota que el mío tiene luces y el de ella no, y si la incluyo en la partida con su propio mando, toca todos los botones y el juego avanza y se para a cada instante. Así es que como estamos juntas las 24 horas del día, el Just Dance ha quedado descartado. Las tablas de ejercicios que obligan a hacer decenas de abdominales, flexiones y estiramientos de patas, me aburren mucho. Así es que he querido probar dos versiones modernas, que son mezcla de baile y ejercicios. Por lo que he ido a dar de lleno con mis nuevas aficiones, llamadas zumba y cardiobox.

El zumba. Lo conocía de antes, aunque no me había motivado mucho. He buscado en YouTube videos de zumba para principiantes, en los que te enseñan a paso lento los principales movimientos de la bachata, el merengue, la cumbia, la salsa y hasta del flamenco (no hagáis caso, porque esos movimientos de piernas y brazos no se parecen en nada al flamenco de aquí). La ventaja de hacer zumba en casa es que la niña se entusiasma con los ritmos latinos, se pone a correr como loca por el salón, también trata de imitar los movimientos y al final acabamos agotadas las 2 ¡en solo media hora! No puedo hacer seisones más largas porque ella se cansa de tener una misma actividad ocupando la pantalla de la tele tanto tiempo, por lo que me obliga a cogerla en brazos ¡y creedme! El zumba con niña incorporada de 15 kilos en volandas, deja de ser zumba para convertirse en un ejercicio de alto rendimiento y agotamiento máximo. Te olvidas de imitar los pasos y te limitas a dar vueltas como una peonza o carreritas de un lado a otro, sólo para que se divierta y aguante unos minutos más. Sinceramente, creo que jugar de forma intensiva con un niño de 2 años agota más que estos entrenamientos deportivos. Es una forma gratuita de hacer deporte, acostumbrar el curvy cuerpo al movimiento, evitar la asfixia y quemar calorías. Además, hay mucha variedad de sesiones en internet y podéis adaptarlas a vuestros gustos o disponibilidad de tiempo.

El cardiobox. Creo que me gusta más. Soy un poco patosa para los bailes y coger un movimiento me cuesta. Necesito muchas repeticiones para no parecer una morsa intentando poner un pie delante del otro. El cardiobox tiene menos coreografía ¡y agota más! Bueno, no siempre, porque también he encontrado clases de cardiobox en YouTube con unos monitores de lo más saltimbanquis, así es que parece que hay modalidades para todos los gustos. Unas son más calmadas y parecidas al boxeo, y otras una mezcla de aeróbic a todo trapo con puñetazos y patadas. Los puñetazos al aire me encantan y los tengo dominados, pero con la niña alrededor ¡ojito con las patadas! Que las hay delanteras y traseras, pero como se te ponga tu criatura en un ángulo muerto te la llevas por delante.

Mi objetivo es salir a caminar a diario con mi podómetro, la máxima distancia posible, porque es una actividad más agradecida, sales a la calle, te da el aire y aprovechas para ejercitarte ¡todo a la vez! Pero como hemos tenido muchos días seguidos de lluvia y lo de volver al gimnasio queda descartado de momento, alternar zumba y cardiobox me parecen buenas opciones para echar el rato en casa, sudando y sitiéndonos más saludables. ¿Qué otras actividades deportivas conocéis que se puedan hacer en el salón de casa?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

2 comentarios:

  1. Yo actualmente practico el levantamiento de Habichuela y las sentadillas con peso muerto (lo que sigue siendo cargar a la Habichuela) y peso vivo (quicir: Habichuela pataleando y berreando). Peso no se si estoy perdiendo pero se me esta quedando un culito para cascar nueces, oiga!

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