En tu línea. 3 meses. Consolidando lo perdido

en tu línea 3 meses

Este último mes del programa En tu línea ha sido un poco más duro que los anteriores. Definitivamente, adquirir buenos hábitos alimenticios no es tarea fácil. Yo pensaba que los peores momentos, los más dificultosos, los viviría justo al inicio de engancharme a este reto. Pero no. Ha sido durante este tercer mes cuando más antojos he tenido y lo peor ¡cuánto menos me he podido resistir a algunas tentaciones! Supongo que la llegada del verano, del aumento del número de comidas fuera de casa, de las heladerías que decoran las calles… todo se alía para poner a prueba mi fuerza de voluntad. ¡Y he flaqueado! Para qué lo voy a negar. Empecé a principios de julio haciendo una excepción para la cena de celebración del cumpleaños del insecto palo, y desde aquel día raro es el momento en el que no siento una necesidad acuciante de comer cosas dulces, o cantidades mayores de lo que sea, y he empezado a hartarme de algunos alimentos, como los champiñones, que tanto me alegraban las pizzas y otros platos. Pero no todo ha sido así de negativo, aunque es lo que más destaco porque durante los meses anteriores todo parecía ser coser y cantar: justar SmartPoints, compensar algún exceso con otros alimentos más sanos y vivir feliz, sin renunciar a nada pero siendo moderada. Y julio ¡ha sido una completa locura!

Sigo perdiendo peso. Ya no pierdo tanto como al principio, pero tampoco me he estancado. La semana que menos perdí fueron 100 gramos, y desde entonces llevo una media de 300 gramos semanales perdidos. Claro que animaba mucho más cuando perdía más de un kilo a la semana, pero entiendo que ese ritmo tan exagerado no podía ser sostenible, así es que creo que puedo estar contenta porque pese a esos excesos que digo que estoy cometiendo, no he recuperado peso y sigo bajando poco a poco. En total, he perdido 10,1 kilos en estos 3 meses con En tu línea.

Control absoluto de los SmartPoints. Reconozco que algunos días he tenido mayor sensación de hambre porque si he invertido muchos puntos en un helado, luego he tenido que recortar en otra comida más contundente. En esto metes la pata de vez en cuando durante el aprendizaje con En tu línea, pero en cuando el hambre aprieta vuelves al buen camino. Pese a esos antojos que me he dado, lo cierto es que nunca he agotado el Extra semanal y mucho menos he tenido que echar mano de los ActivePoints. También me encuentro ahora con más situaciones en las que no sé cómo calcular los SmartPoints de mis comidas fuera de casa. No sé qué tipo de salsas acompañan los platos, ni la receta de los helados artesanos para contar sus puntos. Esto me trastoca un poco, y siempre puntúo cada alimento, aunque dependiendo del día busco alguno parecido en la app del teléfono móvil y escojo los que tienen una puntuación más elevada, y otros día los que parecen más ligeros, dependiendo de lo necesitada y ansiosa que me encuentre. Sé que es una tontería hacer trampas de esta forma, pero esta racha esta siendo bastante difícil.

Menos actividad física. Esto ya era lo que me faltaba para rematar la faena. Con el calor, no tengo ni ganas de moverme en casa y es una locura echarnos a la calle. La piscina municipal tiene un precio prohibitivo este año, la playa nos coge a desmano, así es que los paseos son la única opción y al ritmo de la niña, con lo que se entretiene en cada esquina, no es que hagamos muchos kilómetros diarios. Así quemo menos calorías, estoy más chochona que nunca y más perezosa. Mucho comprarme la pulsera de actividad para que ahora el cacharro no tenga prácticamente ni actividad que registrar. Y mira que mi desafío está en unos miserables 50 ActivePoints semanales, pues incluso así hay semanas en las que no llego. Esto sí creo que lo mejoraré en agosto, porque al salir de vacaciones, caminar por los paseos marítimos, descubrir ciudades nuevas ¡algo más seguro que me moveré!

Y todavía me queda agosto… Que era realmente el mes que a mí me daba más miedo, porque será cuando estemos de vacaciones fuera de casa, y si ya julio lo he vivido de una forma algo caótica en cuanto a las comidas ¿qué será de mi curvy cuerpo en plenas vacaciones? Ay, casi que prefiero no pensarlo por adelantado e ir solucionando el dilema día a día, según me lo vaya encontrando. Es infinitamente más fácil controlarlo todo cuando comes en casa, te responsabilizas de la compra, de la forma de cocinar y de no tener tentaciones a mano. Quiero ser positiva, y pensar que todo lo logrado no va a desaparecer de un plumazo pero ¿alguien ha acabado ya sus vacaciones y el saldo de kilos de más se ha disparado? Definitivamente, me queda mucho entrenamiento con En tu línea para poder modificar mis hábitos de raíz.

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

6 comentarios:

  1. Para mi lo dificil fue a la vuelta de las vacaciones no fui capaz de seguir con.la dieta , llevaba desde marzo haciendo dieta y baje hasta agosto 20 kilos superé la dificil prueba de un mes de vacaciones y tentaciones con exito , y y al lleguar setiembre algo se apagó en mi cerebro que ha sido imposible volver a poner en marcha y seguir con.la dieta , asi de esta manera he recuperado 10 de los que habia perdido , sigo intentando ponerme a dieta pero no logro una semana sin excesos . Asi que no se que decirte mas que mucho animo y suerte que no decaiga tu voluntad .

    • ¡Ay! Pues en esta posibilidad ni siquiera había pensado. Todos mis miedos se reconcentran en el mes de agosto, en la media pensión del hotel, en los menús diarios de los restaurantes, en los locales de comida rápida… Pero no pensaba que podría recaer tras la vuelta a la rutina. ¡Ojalá la voluntad me ayude de verdad! Es que no es nada fácil lo de cambiar de hábitos para siempre jamás.

  2. Pues a mi me parece que tienes una voluntad de hierro, yo he llegado a pasar unos días sin dulces (ni siquiera a dieta, sólo sin excesos) y me puse de una mala leche que no aguanté más.
    Tu sigue que los estás haciendo genial!

    • ¡Jajaja! La mala leche siempre ha sido un punto a tener muy en cuenta ante la escasez alimentaria en esta familia. ¡Los 3 podríamos matarnos entre nosotros en caso de necesidad! Pero creo que como realmente no he notado nunca esa sensación de hambre ha sido todo más fácil de sobrellevar. Y también no teniendo nada curioso y atractivo con muchos puntos en la despensa. Pero con el verano, he comprado helados para ellos, alguna galleta más… ¡Y ahora cuesta más contenerse!

  3. SUSANA FLORES RAYA

    Holaaa!! Yo había hecho entulínea pero asistiendo a las reuniones y me fue muy bien. Ahora me he mudado a un sitio que no hay reuniones, y me estaba planteando hacerlo online, me lo recomiendas entonces? que material te dan? es que no lo tengo muy claro, para mi las reuniones eran fundamentales y no sé si así seré capaz de hacerlo bien.

    • On line sólo cuentas con la app del móvil para saber los SmartPoints de cada alimento. Y nada más. Lo bueno es que hay un foro que te conecta con otros usuarios, vas viendo sus progresos, sus trucos para recetas bajas en puntos y la verdad es que si te involucras en la comunidad te sientes acompañada.

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