Curvy en forma sin salir de casa

en forma sin salir de casa

Todo el mundo puede elegir si quiere ser una gorda chochona o una gorda atlética. Parece una contradicción, pero yo he visto a gente muy pasada de peso, con una flexibilidad, una energía y un trote diario que te hacen comprender que los kilos de más no siempre están ahí por ser una persona sedentaria que vegeta en un sofá. Precisamente, este no es mi caso. Yo paso mucho tiempo sentada y mi actividad física es como de señora mayor, dando paseos a ritmo muy rápido y para de contar. Atrás quedaron mis tiempos de mozuela adicta al aquagym, y apasionada por algunos aparatos del gimnasio y por mis largos en la piscina. Desde que soy madre, ando y corro por la calle, arreglo el caos que siembra mi criatura y esta es toda mi actividad física. Pero ¿quién no se ha cruzado alguna vez con una de esas listas de tareas domésticas y otras actividades de la vida diaria, en las que te enumeran cantidad de acciones fáciles que te pueden poner en forma sin tener que pasar por el gimnasio? Lógicamente, no os van a convertir en atletas de alto rendimiento, pero para tonificar y tener algo de forma física, pueden ser una idea estupenda.

1. Si tienes niños ¡corre! No te va a costar nada de esfuerzo, sobre todo si acaban de empezar a caminar y no entienden que en esta vida se puede ir por la calle a distinto ritmo. Todo será una carrera alocada de un punto a otro. Y tienes dos opciones: atarlo al carrito y descansar, o dejarlo libre y ponerte a su ritmo. Vas a desarrollar los pulmones y tus reflejos para evitar todos los tropiezos y peligros que se pueda encontrar por la calle. Actualmente, también hay carritos diseñados para los runners de corazón, por lo que incluso podrás salir a correr de verdad empujando a tu hijo. Yo a tanto no llego y me conformo con los correteos por parques, aceras y zonas peatonales. Al menos no he notado que siga engordando, así es que algún efecto debe hacer. Y lo de correr no se limita sólo a la calle, porque dentro de casa no suelen bajar el ritmo.

2. De bailoteo a cualquier hora. Cuando los niños empiezan a conocer canciones infantiles, y otras muy modernas con ritmos que se apoderan de su entendimiento, son poseídos por un espíritu danzarín envidiable. Y tardan poco en querer tener compañeros de baile. Así es que súmate a la locura y baila cualquier cosa con ellos. Además, cuando son pequeños, suelen querer que los cojas en brazos, y al menos en mi caso, esto supone bailar con una pesa de 15 kilos en forma de niña. Vamos, que aúno el ejercicio aeróbico y de fuerza en un mismo espacio tiempo. Más ventajas y gratis es casi imposible encontrarlas en un gimnasio o deporte tradicional.

3. El ascensor no existe. Si sales a la calle con niños y sin carrito, ya no tienes excusa para usar el ascensor. ¿Que vives en un octavo y se te va a ir el día en subir y bajar por la escaleras? ¡No hay que poner pegas! Piensa en el culete que vas a lucir de tanto hacer ese recorrido con tu criatura. La pasión de los niños por los escalones no conoce límites, y como cuando son pequeños suelen ir a un ritmo bastante prudente, ni siquiera llegarás asfixiada al final de la escalinata. En pocas semanas, vas a desarrollar un fondo físico que se te van a acabar los ahogos de un plumazo. Por cosas como esta, entiendo cada vez mejor por qué la naturaleza nos ha diseñado para tener a los hijos jóvenes y no retrasar tanto la edad de maternidad.

4. La reina de tu casa. Lo de las tareas compartidas y la corresponsabilidad doméstica es un gran avance de nuestra época, y no seré yo quien diga que debemos volver a tiempos antiguos en los que la mujer era una esclava en la casa. Pero oye, no perdamos las costumbres y si vamos a repartir el trabajo doméstico, dejemos a nuestra pareja el fregar cacharros, tender la ropa y plancharla, y vamos a esmerarnos nosotras con todo lo que implique más movimiento. Agacharse y levantarse para limpiar el polvo, prescindir del robot aspirador (con todo el dolor de mi corazón) para barrer o pasar la aspiradora tradicional a buen ritmo, fregar el suelo como si no hubiera un mañana… Cuanto más nos agachemos y levantemos, y a mayor velocidad lo hagamos todo, antes acabaremos con las faenas pero además ¡estaremos un poquito más en forma!

Si os montáis ya un pequeño espacio en casa con una colchoneta, pesas, vídeos de ejercicios dirigidos o seguís optando por desestresaros y poneros en forma con la Wii, como os conté hace unos meses, nadie podrá quejarse de no tener tiempo para ir al gimnasio y estar atlético. ¿Qué otros trucos caseros conoces para gastar energía y estar sano sin tener que invertir demasiado tiempo ni salir de casa?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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