Discriminados por gordos ¿has vivido situaciones así?

discriminados por gordos

Como curvy criaturas ¿cuál es la situación más rara que os ha tocado vivir? Ya os conté esa afición de las señoras mayores por cederme el asiento cuando no estoy embarazada, sino gorda, pero eso no lo considero discriminación, sólo falta de tacto y metedura de pata. Sin embargo, dependiendo de cuántos sean los kilos de más que te sobren, he conocido casos realmente graves en los que otros humanos han sido discriminados por gordos. No sé si todos serán reales, pero como lo sean…

Los gordos no pueden adoptar. Creo que esta es de las más graves con diferencia. Hace unos años, en China cambiaron la ley de adopciones para dejar fuera a los obesos, los solteros y a la gente sin estudios. Era mucho mejor que esas niñas muriesen de pena, maltratadas y hacinadas en orfanatos, a que un gordo pudiera hacerse cargo de ella y quererla como a una hija propia. En fin, es una postura que parece que ha calado en otros países, y aunque desconozco si sigue vigente, lo cierto es que es para echarse a temblar el que se estigmatice de tal forma a una persona por su peso. Bueno y a los solteros por querer ser padres sin tener pareja, o a los homosexuales… En fin, que creo que hay criterios de selección para la paternidad que son mucho más relevantes que estas peculiaridades.

Los gordos no pueden lucirse en la playa. Bueno, más concretamente ¡las gordas! Y no estamos hablando de países recónditos con una cultura muy especial ¡sino de una zona de Italia! Según parece, en Tropea se les prohíbe mostrarse desnudas o en bikini a las gordas y feas. No sé quién será el que se colocará en la puerta de la playa a sentenciar quién pasa y quién, no en función de ¿qué criterios? Porque lo de la gordura aún se podría arreglar poniendo el límite en cierta cantidad de kilos pero ¿y la belleza? ¿Cómo se mide eso?

Los gordos deben pagar más de un billete en transporte público. En los aviones, esta polémica se desató hace muchos años y parece ser que las compañías la ponen en práctica sin dudar. Yo voy apretadita en los asientos, pero de momento nadie me ha obligado a pagar 2 billetes. Supongo que como no rebaso el reposabrazos que me separa del compañero de viaje, se me considera gorda “medio normal”. Pero es que es un gasto tan tremendo multiplicar de esta forma lo que invertimos en desplazamientos que me parece completamente discriminatorio.

Los gordos deben viajar incómodos. Incluso aunque paguen de más por ocupar 2 asientos, los cinturones no están adaptados a nosotros, llevaremos medio culo en dos plazas diferenciadas y poco cómodas, el respaldo tampoco nos cuadrará con nuestra anatomía, los desplazamientos por los pasillos seguirán siendo casi imposibles… En fin, que para cobrar de más todo el mundo está muy dispuesto, pero para hacer mejoras que igualen el servicio que recibimos los gordos al del resto de pasajeros, eso ya es otro cantar.

Los gordos deben pagar más por su ropa. En este punto de nuestra existencia en el que también hemos sido discriminados por gordos, parece que el horizonte empieza a despejarse, y ya hay más moda low cost, con tallas más grandes. Lo cierto es que nunca me ha importado pagar un poco más por mi talla, si el resto de la marca tenía el mismo rasero para el resto de medidas. Si la 36 era más barata que la 40, entiendo que la 44 sea más barata que la 48, pero si el mayor cobro empieza solo en las tallas plus size, entonces me mosquea el asunto. Pero la discriminación creo que no estaba tanto en este punto, sino en el hecho de que directamente los gordos teníamos que comprar en tiendas especiales, cuando no ropa directamente hecha a medida, lo que disparaba los precios una barbaridad.

Los gordos no pueden subir a atracciones. Sí, entiendo que los parques de atracciones tienen medidas de seguridad que dejan fuera de la diversión a muchas personas con exceso de peso. Pero me resulta cuanto menos curioso que bichos metálicos que pesan toneladas no puedan pasear a gente con ¿cuántos kilos de más? ¿50? ¿100 sobre el límite? No digo yo que una horda de gordos subamos de golpe poniendo a prueba el cacharro, pero quizás tener un par de plazas más anchas por si se necesitan no sea una idea tan descabellada, porque bien que la entrada la pagamos como todos para no poder disfrutar en igualdad de condiciones.

¿Os ha tocado pasar por algo similar? ¿Qué es lo más extraordinario (o humillante, que de todo hay) que os habéis topado en vuestras curvy vidas?




Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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