¡Cerrado por maternidad!

cerrado por maternidad

¡Hola curvy familia! No quería desaparecer a lo loco, como en ese inesperado puente de diciembre que se me alargó tanto, así es que dejo este pequeño texto sólo para informaros de que ¡vuelvo a ser mamá! Ya no primeriza ¡pero casi! Al escribir esto, casi que me asaltan más dudas acerca de la bimaternidad que cuando me estrenaba en estas lides sin tener ningún bagaje previo. Este embarazo ha sido fácil de llevar, aunque no me ha dado la tremenda satisfacción de hacerme perder kilos a lo grande como el anterior. Algo he engordado, no gran cosa pero ya os contaré el resultado del tonelaje cuando retome la actividad blogueril tras mi pequeño descanso por maternidad. Bueno, eso de que será pequeño ¡aún no lo sé! Las curvy inquietudes me siguen acechando y por pocos minutitos que logre para sentarme a escribir seguro que no tardaré mucho en volver a contar cosas por aquí. No puedo asegurarlo porque nos sé lo absorbente que puede llegar a ser mamá de dos criaturas, pero la intención es que el abandono del 2.0 dure poquito.

Más que nada, porque ya que no he adelgazado durante este embarazo, tengo el firme propósito de no volverme loca con las bondades de la lactancia, y aprovechar ese gasto extra de calorías para mantener el curvy cuerpo a raya. También quiero retomar los buenos hábitos que estaba aprendiendo con En tu línea, y que dejé de golpe y porrazo al saberme embarazada. Me parecía un sistema muy útil para lograr cambiar mis pésimas rutinas alimentarias, pero en estos meses en los que he estado apartada de mi app móvil me he dado cuenta de que se necesita mucho más tiempo para consolidar lo aprendido. Fue dejar la app y mis nuevas y buenas costumbres empezaron a esfumarse: que si antojos por lo dulce, que si frutas marginadas de la dieta, el pescado que me daba pereza… Si en el primer intento se me cayeron 11 kilos casi sin darme cuenta ¿por qué no podría volver a pasar? Que ahora tengo que estar doblemente sana y ágil para perseguir a mis dos churumbeles, cada uno con su propio ritmo y su propio desgaste.

Aunque por mí podría pasarme embarazada de por vida sin malestares ni incomodidad alguna, reconozco que el momento del parto, además de la ilusión obvia que me ha hecho conocer a mi nuevo hijo pese a haberse presentado en el mundo de forma prematura, lo he esperado con entusiasmo para poder volver a vestir mi ropa normal. Que sí, que soy clásica y sin un estilo digno de imitar, pero al menos tengo más variedad de modelos que de ropa premamá de talla grande. Esta vez ¡espero no pasarme año y medio hasta que me decida a comprar las primeras prendas de moda para mí! Pero es que es nacer un bebé y que se me vayan los ojos exclusivamente detrás de su mini ropita.

Bueno, creo que ya ha quedado claro que si veis aparecer estas letras en la pantalla ¡es porque el parto se ha desatado! O ya ha pasado, o algo en relación a él me mantiene a cierta distancia del ordenador y quizás también de las redes sociales. Si tardo mucho en dar señales de vida y bienestar por estas latitudes ¡echad un ojo en mi otro blog Planeando ser padres! Que seguro que allí comparto más de una inquietud de esta segunda curvy maternidad en busca del apoyo de otras mamis de todas las tallas. ¡Nos vemos lo antes posible!

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

2 comentarios:

  1. Enhorabuena y a disfrutar de u pequeño.

  2. Enhorabuena y a disfrutar de tu pequeño.

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