El aquagym puede ser genial para una curvy

aquagym para curvyYa han pasado dos años desde la última vez que puse un pie en serio en un gimnasio, o más concretamente en una clase de aquagym. Ahora sólo visito las instalaciones deportivas municipales para recorrer el pasillo que une la taquilla con la piscina exterior de verano, para ponerme a remojo con la niña. A 5,40 euros cada entrada. Vamos, que se me revuelve todo por dentro y siento deseos de volver a ser abonada para ir a chapotear “gratis”. Cuando me he propuesto ir al gimnasio siempre he sido muy disciplinada. Soy una curvy que lo da todo cuando de entrenar se trata. Primero pasé dos años haciendo ejercicios de sala: bicicleta elíptica, remo y bicicleta estática normalmente. Tanto énfasis le ponía que la gente temía que saliera rodando con la bici y me estampara en el espejo que los musculitos del gimnasio utilizaban para deleitarse con sus movimientos anaeróbicos. Y yo sudaba la gota gorda y acababa agotadísima. Resultado: nunca perdí ni un gramo pero al menos podía cometer cantidad de excesos con la comida sin subir de peso. Algo es algo. Posteriormente, nos mudamos de piso, cambié de gimnasio y el aguagym llegó a mi vida para quedarse.

1. El aquagym no es sólo para viejas. Vale, cuando empecé a practicarlo con 28 años, yo era la yogurina de mi grupo. Y la siguiente jovencita era mi tía, que casi me duplicaba la edad. No sé si en otros gimnasios o en otras zonas del mundo, el aquagym esté considerado como un deporte para todas las edades, pero yo creo que así debería ser. Mi cuñada adolescente y con tipo de modelo y mi marido, el insecto-palo que vive a límite del peso normal para estar sano, hicieron un intento y casi mueren asfixiados en pocos minutos. Demasiado ejercicio cardiovascular y muy mala forma física la de los dos especímenes secos de mi familia. Con esto quiero decir que aunque las abuelas se hayan adueñado de este deporte ¡hay que echarle valor y unirse a ellas! Yo lo hice durante 2 años completos y no me arrepiento. Si tuviese la oportunidad, volvería a practicarlo sin dudar.

2. El aquagym cansa ¡mucho! Pero una barbaridad. Recuerdo mi primera sesión: yo, tan joven y tan lozana, con todas mis redondeces contenidas en un bañador de natación, creí que me convertiría en la sirenita de esta piscina en cuanto metiese el primer pie en el agua ¡jaja! Ni de broma. Hasta que logré entender las directrices de los monitores, coger el ritmo, realizar los movimientos completos y hacer todas las repeticiones sin que me faltase el aliento ¡pasaron muchas semanas! Eso sí, en cuanto le coges el truco, parece que el nivel de esfuerzo físico se estabiliza, tu cuerpo se acostumbra y en ocasiones me daba la impresión de salir de la clase sin apenas haberme cansado. Pero otros días ¡ayyy! ¡Quería morir de las agujetas y del cansancio!

3. Quemar calorías y tonificar ¡todo a la vez! Como ocurre con la natación, el aquagym es un ejercicio muy completo, que permite hacer un esfuerzo físico notable y a al vez tonificar los músculos en la misma sesión. No hace falta ni saber nadar para poder apuntarse a estas clases, y sudar en el agua es menos asquerosete que hacerlo en una sala de secano. Con los instrumentos que se utilizan en estas clases, se practican ejercicios de fuerza y de resistencia, combinados con otros más aeróbicos, por lo que es un deporte muy completo. Al menos hay que trabajar en sesiones de 45 minutos para que el esfuerzo sirva de algo. No vale con sumergirse en el agua dos minutos y dar dos brazadas. Una vez iniciada la actividad, cuanto más duradera sea, mejor. Yo iba 3 veces por semana y para completar una hora de ejercicio nadaba también al acabar la rutina de aquagym.

4. Las ventajas del mundo acuático. En mis tiempos de gimnasio, practicaba dos tipos de rutinas de aquagym. Unas de alto impacto (en una piscina honda en la que nunca se hacía pie) y otra de bajo impacto (en una piscina con el agua al nivel de la cintura). Para mí, era infinitamente más agotadora la segunda opción, porque hacíamos muchas dinámicas de carreras, había mucho movimiento y esto me cansaba más. Sin embargo, para las señoras mayores (que en la piscina pequeña se paseaban tranquilamente charlando cuando tocaba correr) la piscina honda era el súmum del cansancio. Y eso que usaban un cinturón flotador para no tener que luchar constantemente por mantenerse a flote, mientras yo lograba flotar por mis propios medios.

Además, es un deporte barato, porque con cualquier bañador y un gorro de piscina ya tienes el equipamiento completo. ¿Sois de tipo curvy y habéis probado alguna vez el aquagym? ¿Qué otros deportes recomendaríais para quienes no estamos en plena forma o tenemos limitaciones de peso?

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

12 comentarios:

  1. Yo hacía aquagym cuando viviamos en otro pueblo. Es verdad que lo han invadido en su mayoría señoras mayores, yo era la más joven también. Pero ai…como cansaba! Eso sí yo me lo pasaba genial y encima el monitor era un jovenzuelo de muuuuy buen ver jaja.
    Desde que nos cambiamos de pueblo lo que he hecho es yoga (kundalini) en casa pero en grupito y con monitor, cosa que me parece importante al menos para aprender bien ejercicios, posturas, respiración…y porque los ánimos que te da son muchas veces la diferencia entre conseguir acabar un ejercicio o no! Lo recomiendo encarecidamente eso sí…como el aquagym parece que es un ejercicio muy relajado y para nada…acabas molida!! Y descubres músculos que ni sabías que tenías! Muy completo.

    • ¡Jajaja! Sí, los monitores siempre son jóvenes y vistosos ¡de eso ya ni me acordaba! Y las señoras solían insinuarles unas barbaridades… ¡ay, qué risas! El yoga no lo he probado nunca. Ya ves, porque tengo esa concepción de que no se hace nada de esfuerzo, pero es verdad que mantener las posturas, el equilibrio y demás no tiene que ser tarea fácil. ¡Con lo inestable que yo soy! Igual un día debería darle una oportunidad. Sí hice un intento con una clase gratuita de pilates que ofrecían en mi gimnasio ¡y acabé muerta!

      • Uii pues ya te digo yo que he llegado a tener agujetas durante días en lugares insospechados!! Te recomiendo que lo pruebes. Tomas consciencia de tu cuerpo, de ti misma, la respiracion…haces ejercicio y a la vez que te dedicas un rato para ti, yo estoy encantada! A ver la.vuelta…que llevar mucho sin practicar se nota!

        • Las agujetas, en este tipo de actividad física ¡siempre nos pillan por sorpresa! Con el aquagym da la sensación de que los minutos pasan sin que estés haciendo ningún esfuerzo, pero cuando pierdes la práctica ¡no hay quien te mueva de la cama a la mañana siguiente! Voy a tener muy en cuenta lo del yoga.

  2. Lo bueno de ejercitarse en el agua es que una se libra del sudor pegajoso, eh?
    A mi me gusta hacer largos pero aquí no tengo ninguna piscina pública a mano.

    • ¡Sí! Esa sensación de hacer esfuerzo sin sudar no tiene precio. Lo malo de los gimnasios y piscinas, incluso de los municipales, suele ser el precio. Creo que las cuotas son muy altas para el uso normal. Para quienes prácticamente viven allí, es barato.

  3. Yo hace poco me pasé por un gym a preguntar (cuando estaba embarazada, para hacer ejercicios para embarazadas vaya) y al final no me apunté porque entre la gasolina y la cuota se me iba un dineral teniendo aun que comprar mas cosas de la peque…
    La verdad es que me mola el aquagym, me parece mas divertido que otros ejercicios y el tema del sudor es un plus jeje.
    Saludos guapa

    • Es que a veces no nos ponen nada fácil lo de levar una vida sana. Hay gimnasios en los que las clases de aquagym, o cualquiera de las actividades dirigidas por un monitor, se cobran aparte. Yo iba andando desde casa, pero es cierto que si te pones a echar cuentas ¡empiezas a entender por qué está tan de moda el running!
      Para mí fue divertidísimo y me encantaría retomarlo.

      • Maria Mivinailart

        Me acabo de dar cuenta que el comentario anterior sale como anonimo… jejeje
        Uff running… como diría mi marido “correr es de cobardes y de malos toreros” jajajaja. La última vez que corrí fue detrás de mi sobrino en el parque xD

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