Estar orgullosa de ser curvy ¿es hacer apología del sobrepeso?

apología del sobrepeso

Tengo un dilema moral hoy. Así, de buena mañana. Resulta que desde que el movimiento curvy está en auge, hay ciertos frentes que lo critican por hacer apología del sobrepeso. Y no sé qué pensar. Como gorda, a título personal, os aseguro que no voy a recomendarle a nadie que coja kilos porque sí, que coma lo que quiera de forma poco saludable, que lleve una vida sedentaria, que pase del sobrepeso a la obesidad porque estar gordo es sano. Estaré entrada en carnes pero la cabeza aún me rige bien. Puedo comer rematadamente mal, ser perezosa o incapaz de adquirir buenos hábitos alimenticios, o poner excusas y no encontrar ni un minuto al día que dedicar al ejercicio, pero sé que esto no es lo correcto. No voy a hacer apología del sobrepeso, pero tampoco quiero que los que defienden los cuerpos perfectos traten de hundirme en la miseria por no adaptarme a los cánones de belleza actuales. Me niego a que una persona de peso normal o de extrema delgadez sea considerada mejor que otra por estar más gorda. No sé si debo estar orgullosa de ser curvy, porque entiendo a la perfección los problemas que pueden derivarse del exceso de peso, pero lo que tengo claro es que no voy a vivir deprimida por no estar delgada. Y me paro a reflexionar en cuestiones como estas.

Que no se dé visibilidad al movimiento curvy. Que no se normalice en los medios de comunicación, que no extienda su éxito en el mundo de la moda, que las famosas gordas no se aireen felices de sus cuerpos. Porque esto es hacer apología del sobrepeso. Y sin embargo, que modelos casi transparentes protagonicen campañas de moda para adolescentes, que se critique a actrices con pesos más que saludables por estar supuestamente gordas y no ser aptas para la industria ¿esto si es sano? ¿Fomentar la anorexia, la bulimia y el raquitismo a toda costa pero no los kilos de más? No soy médico, y no sé qué es más dañino para la salud, si el exceso o la carencia de peso, pero psicológicamente dudo que sea más beneficioso vivir amargada por tus curvas en lugar de aceptarlas y hasta disfrutarlas.

Que los gordos somos enfermos insanos. ¡Ay! Un pelín cruel esta afirmación. Puedo estar de acuerdo con que el sobrepeso y la obesidad sean médicamente enfermedades, porque lo son, pero no veo el motivo para que la gente sea discriminada por ello ni despellejada viva en la plaza del pueblo. Igual son males evitables y no comparables al que es diabético de serie y no lo puede evitar ,o asmático sin motivo, pero trastornos de la salud hay tantos ¿que por qué los relacionados con el peso son de los peores vistos socialmente? Sí, los anoréxicos también están marcados por la desgracia de la crítica en este sentido. Ya ves ¿quién iba a pensar que gordos y flacos extremos estaríamos unidos por algo así? Y lo que es peor, se nos discrimina más por cuestiones estéticas que se recubren con excusas relacionadas con la salud. A mucha gente le da igual lo sano o enfermo que estés. Lo único que miran es si estás gordo.

Los gordos somos unos dejados. No tenemos amor propio, estamos así porque queremos, porque no tenemos fuerza de voluntad, porque somos vagos, porque no tenemos aspiraciones en la vida, ni ganas de vivir… Vamos, que no es solo que con nuestro cuerpo orondo vayamos haciendo apología del sobrepeso allá por donde pasamos, sino que además se nos prejuzga en terrenos que van más allá de lo meramente físico: un gordo es un despojo social que si no es capaz ni de cuidar de su cuerpo ¿qué le vamos a poder confiar?

Pues a ver, gordos habrá de todo tipo, como en botica. Los habrá deportistas y activos, los habrá sedentarios y vagos, entusiastas y optimistas, depresivos y tóxicos, guapos y feos, inteligentes y tontos del bote. Pero ¿es que la gente de peso normal es toda igual? ¿Es que también tienen ideas perfectas, pensamientos celestiales y son genios en potencia? Todos de fiar, todos responsables, todos rozando lo divino… No me parece demencial estar a gusto con tu propio cuerpo. Si es el que te ha tocado en suerte (que sí, que todos podríamos hacer esfuerzos por tenerlo mejor cuidado, pero oye, no todos tenemos la misma facilidad, ni la misma predisposición genética, ni las mismas ganas de cambiarlo), lo aceptas, no impides que se interponga en tu felicidad y mucho menos que sea la causa de que fracases en otras parcelas de tu vida ¿a quién daña esto? Si estamos gordas ¿a quién molestamos? ¿Que nuestra felicidad es contagiosa y otros pueden querer imitarla? A ver, hay cosas que no podemos evitar. ¿Está mejor aceptado socialmente una gorda traumatizada que una felizmente insertada? Bien que se nos ha machacado desde siempre con flacos felices de vidas Pinterest a quienes deberíamos desear parecernos y sí, no hemos quejado, pero ahí siguen. ¿Tan malo es que la gordura también vaya adquiriendo visibilidad? ¿Qué pensáis vosotras? ¿Nos quedamos escondidas en casa para no ser un mal ejemplo?




Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

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