Acelerador del bronceado ¡sin tiempo que perder!

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Hasta hace pocas semanas, no conocía la existencia de esta cosa llamada acelerador del bronceado. En mis años mozos, desde que nací hasta que acabé la universidad, yo lucía un moreno intenso, brillante y precioso, fruto de vivir en la Costa del Sol y de estar expuesta a diario, hasta en el día de navidad. Pero tras mi cambio de vida, la mudanza a Barcelona y posteriormente la maternidad, me he ido decolorando de mala manera. Cosa rara, porque aquí también hay Mediterráneo, pero no sé si es que los rayos inciden de otra forma o si es que a mí se me ha atrofiado el mecanismo del cuerpo que me ponía morena en un abrir y cerrar de ojos. El caso es que ahora no me bronceo con la misma facilidad que antes. Primero, porque no tengo tanto tiempo para playas, piscinas y relax como entonces, y segundo porque hay algo que no puedo controlar y que ha ralentizado el proceso. De lo que sí puedo estar orgullosa, es de no haber cometido locuras, ni haberme quemado bajo el sol, ni despellejado a tiras como una serpiente. Si el color veraniego no llega, pues que no llegue, pero no voy a dejarme la vida y la salud en estos intentos.

Cuando era joven, la gente a mi alrededor hacía tremendas burradas para achicharrarse en verano. Los había muy fans de usar aceite de bebé para literalmente freírse bajo los 40 grados a la sombra malagueños. Así decían que se bronceaban más deprisa. Mi mala cabeza adolescente me hizo seguir este consejo una vez, y efectivamente, a los 5 minutos me había puesto como un salmonete, momento en el que apareció mi personal shopper para liarme la marabunta, quitarme del sol a empujones, obligarme a ducharme y a ponerme protección solar en crema y de factor alto, como está médicamente mandado. Otra aberración, era irse a pasar el día de playa con unos aceites de coco, o de zanahoria (ojo, comer zanahorias sí que ayuda a tener un moreno rápido, natural, saludable y duradero, que eso sí que lo he vivido yo en mis curvy carnes), sin ningún factor de protección o como máximo uno del 2. Vamos, una cosa escasísima para nuestros rasgos europeos y pálidos.

isdin acelerador del bronceado

Nunca he usado factores de protección excesivamente altos. Con el 8 o el 10 jamás me he quemado, porque paso tanto tiempo en el agua y me lo renuevo con tanta frecuencia que creo que no les doy tiempo a perder sus efectos por completo. Desde hace unos años, suelo usarlo del 20, porque me remojo menos y paso más tiempo expuesta, y tras las charlas y lo aprendido este año en los eventos acerca de la protección solar, me voy a pasar al 30, porque no está de más un poco de prevención extra. Sé que me quedan casi 2 meses para que el insecto palo considere que ya no hace frío y que podemos ir a pasar un día de playa con la niña, pero ya me he lanzado a preparar mi arsenal de cremas, y he empezado por el acelerador del bronceado de ISDIN. Es un aceite de tacto seco (muy importante, porque lo que me deja pringosa me incomoda mucho) que dice potenciar la acción de la melanina de forma natural y que te broncees un 43% más deprisa. No es un aceite para freírse al sol, sino hidratante, protector y con un factor del 30. Hay que alicarlo muy generosamente, lo que teniendo en cuenta este curvy cuerpo y la de veces que me pondré a remojo con la niña, va a significar que voy a tener que comprarme varios botes para pasar el verano completo. Me ha costado algo menos de 15 euros, por lo que en comparación con mi crema habitual no me ha supuesto un gasto extra importante, y he logrado dar con una marca que me transmite confianza.

acelerador del bronceado

Tras a charla del otro día acerca de los productos para adultos y niños de Protextrem de Laboratorios Ferrer, también tengo en casa el acelerador del bronceado Protextrem Bronze. Como el anterior, hay que diferenciarlos de los autobronceadores, que son como una capa de pintura de un color raruno y a parches sobre nuestra piel. Ambos no aportan color, sino que activan el color propio de cada cuerpo. Este sirve para cara y cuerpo (el de ISDIN no lo especifica, así es que de entrada entiendo que es sólo corporal). También tiene un factor de protección solar del 30 y promete un bronceado un 50% más rápido que con los productos tradicionales. ¡Otra afirmación que me ha conquistado! El precio es similar (18 euros) y algo más (26 euros) si se compra en un dúo acompañado de unas cápsulas llamadas Betavite que ayudan a mantener el bronceado durante más tiempo.

No creo vivir obsesionada con el sol, ni con el grado de moreno que soy capaz de coger cada año, pero sí me siento mucho mejor con el cambio de color que experimento en esta época. Me veo más saludable, con mejor cara y el realizar actividades al sol me hace tener días más optimistas. ¿Cómo os tomáis vosotras la llegada del buen tiempo? ¿Habéis usado alguna vez este invento del acelerador del bronceado? ¿Lo recomendáis o no habéis notado la diferencia? Yo tengo muchas esperanzas depositadas en él.

Mamá curvy

Siempre he sido una chica de talla grande pero la maternidad me hizo ser consciente de que ahora sí que no hay vuelta atrás. Por eso creo que la felicidad no se mide en kilos de peso, sino en curvas sinuosas. Si piensas que ser madre y sentirte mujer no son rasgos definitorios incompatibles ¡este es tu lugar!

2 comentarios:

  1. Pues yo soy blanca me ponga lo que me ponga… Buen, si me pongo al sol sin protección soy roja y luego blanca. Protección 50 de niños y lucir un color blanco todo el año, viva donde viva haga lo que haga. Ni el sol de Caribe no el Mediterráneo, ni nada ha conseguido cambiar mi color. Una pena porque siempre he sentido que un poco de color en verano me sienta bien, pero no lo puedo verificar. En la cara me pongo roja y me salen pecas. Algún verano nos han comentado que mejor no nos pongamos donde nos vea la gente que con el blanco pálido podemos deslumbrar! Y con el peque usamos factor 50 y no lo exponemos casi. Para la piscina además las camisetas con protección solar y el gorro… Me da mucho miedo que se queme.

    • Uy, hay casos de pieles que son muy difíciles de broncear, no sé si para ti serán válidas estas opciones, pero oye, no hagas locuras de ponerte sin protección sólo por el moreno. Haces bien protegiendo tanto al niño porque las quemaduras de la infancia y la juventud son las peores y las que más veces degeneran en enfermedades graves. Oye, pues ya está, que no todo el mundo tiene que ser igual en verano. Así no pasaréis desapercibidos.

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